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¿Eso es cine? Los ejemplos de películas que se convierten en series de televisión y que se presentan en el mercado videográfico extranjero ocultando esta circunstancia son innumerables. Como también lo son los casos de filmes cuyas continuaciones se realizan directamente para su explotación en vídeo o en la televisión por cable. Así ocurrió con La familia Addams (The Addams family, 1991), una serie de televisión llevada al cine cuya continuación en vídeo, titulada La familia Addams. Reunión familiar (Addams family reunion, 1998), se presenta, para colmo, dentro de la colección El cine en casa, de Warner Home Video. La comercialización en vídeo doméstico de secuelas de mucho menor presupuesto y calidad es una estrategia que está suponiendo pingües beneficios a empresas como Disney, con películas como la segunda parte de Pocahontas (1995), Pocahontas II. Viaje al nuevo mundo (Pocahontas II: Journey to a new world, 1998), o la de El rey león (1994), El rey león 2: El tesoro de Simba (Lion King II. Simba's pride, 1998). Se trata de una estrategia que han imitado otras productoras como la Columbia, que ya va por la octava secuela en vídeo de En busca del valle encantado (The land before time, 1988). Pero si ya de por sí resulta lamentable que al espectador se le haga creer que la película que alquila es una producción cinematográfica, aún peor es que acuda al cine a ver ¡un filme rodado para la televisión! En los años setenta se rodaron El hombre araña (The Amazing Spider-Man, 1977), Spider-Man 2. El hombre araña en acción (Spider-Man strikes back, 1978) y Spiderman. El desafío del dragón (Spiderman. The dragon's challenge, 1979), tres supuestas películas, estrenadas en los cines españoles, que no eran más que episodios de una serie de televisión norteamericana. Lo mismo pasó con las tv-movies norteamericanas En el filo de la duda (And the band played on, 1993) y Poodle Springs (1998), estrenadas en la gran pantalla en España sin hacer ninguna alusión a su origen televisivo. |