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La telefonía móvil ocupa hasta la mitad de
los anuncios de las revistas dirigidas a los adolescentes FACUA
denuncia que los menores son uno de los principales objetivos de la
industria, pese a que prestigiosos estudios desaconsejan el uso de
móviles antes de los 16 años.
La polémica internacional sobre los
posibles riesgos de la telefonía móvil ha provocado que los niños
hayan dejado de protagonizar sus anuncios, pero los menores continúan
siendo uno de los objetivos más preciados de la industria. Esta es una
de las conclusiones de un estudio realizado por el departamento de
Control y Análisis de la Publicidad de la Federación de Asociaciones
de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) sobre la publicidad
insertada en revistas de público fundamentalmente infantil y
adolescente.
Y es que los anuncios del sector ocupan un
porcentaje más que destacado en todas las revistas analizadas (Bravo,
Superpop, Ragazza, Vale y You).
Alcanzan o superan la mitad del los anuncios de Superpop, Vale
y Bravo. En You suponen la quinta parte de los productos
anunciados y casi la sexta en Ragazza.
Los logos y melodías para los teléfonos
son los protagonistas de estos anuncios, pero también los operadores de
telefonía se anuncian en estas revistas. Movistar se anuncia en tres de
las seis publicaciones analizadas, mientras que Vodafone lo hace en dos
de ellas.
FACUA considera que el Gobierno debe
trabajar seriamente por evitar que el uso de los teléfonos móviles
continúe fomentándose en la infancia dado que prestigiosos estudios
advierten que los niños no deberían utilizar estos aparatos.
En su informe de 2001 Móviles
y Salud: Algunos datos que los consumidores deben conocer, la
Federación reseña estudios como el Informe
Steward, realizado hace dos años por encargo del gobierno británico,
que desaconseja el uso de teléfonos móviles por niños y adolescentes
menores de 16 años y advierte que esta industria debería abstenerse de
dirigir a este sector de la población su publicidad.
El catedrático de biología británico Sir
William Steward desaconseja el uso de móviles por niños y
adolescentes menores de 16 años ya que si la exposición a ondas
electromagnéticas provocara efectos nocivos para la salud, éstos serían,
en todo caso, más vulnerables a dichos efectos que los adultos, dado
que sus cráneos son más delgados y absorben más fácilmente las
radiaciones. Steward dirigió el denominado Grupo
de Expertos Independientes en Teléfonos Móviles, constituido por
el Departamento de Salud del Gobierno británico para la realización de
un estudio sobre los posibles efectos de la telefonía móvil en la
salud.
"Se sabe que tanto la predisposición
genética como la edad pueden determinar las consecuencias de estos
aparatos", indica Steward, que recomienda adoptar todas
las precauciones posibles hasta que se demuestre científicamente cuáles
son los efectos que provoca la exposición a estas radiofrecuencias.
Otro estudio, realizado en EE.UU. por el doctor Om
Gandhi, de la Universidad de Utah (EE.UU.) reveló que las radiaciones
de la telefonía móvil penetran hasta un 50% más en los niños que en
los adultos.
Por su parte, en el informe de marzo de
2001 Los
efectos fisiológicos y medioambientales de la radiación electromagnética
no ionizante, realizado por encargo del Parlamento
Europeo, se desaconseja "enérgicamente que los niños
(sobre todo los adolescentes) utilicen de forma prolongada y sin
necesidad teléfonos móviles por su creciente vulnerabilidad a efectos
perjudiciales para la salud".
Este informe, reseñado por FACUA en su
estudio, continúa indicando que "la industria de la telefonía
móvil debería evitar fomentar el uso prolongado de teléfonos móviles
por parte de los niños utilizando tácticas publicitarias que explotan
la presión de los compañeros y otras estrategias a las que los jóvenes
son susceptibles, como la utilización (ahora interrumpida) de
personajes Disney en los teléfonos".
"Algunos segmentos de la industria
han ignorado deliberadamente los hallazgos científicos que sugieren la
existencia de efectos negativos para la salud y han seguido manteniendo
que los teléfonos móviles son seguros para todos los consumidores,
incluidos los niños". Así de tajante se muestra el científico
norteamericano George Carlo en una carta dirigida a los líderes
de las principales empresas de telefonía móvil, para las que trabajó
durante años en el programa de investigación Wireless Technology
Research, según señala el informe de FACUA.
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