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Desde finales de 2001, FACUA viene recibiendo denuncias desde toda España de usuarios que ponen de manifiesto el secuestro de líneas por parte de Auna, a través de la manipulación de contratos incluyendo incluso firmas falsas.
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olo
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La CMT aprueba una Circular que favorecerá que
el fraude en las preasignaciones telefónicas crezca aún más FACUA
denuncia que en lugar de poner freno a las falsificaciones de contratos
que vienen produciéndose desde 2001, el organismo permitirá ahora que
las preasignaciones se activen sin necesidad de que exista un documento
contractual firmado por el usuario.
La Federación de Consumidores en Acción
(FACUA) advierte que el fraude en las preasignaciones telefónicas puede
crecer en los próximos meses como consecuencia de una Circular aprobada
hace unos días por la Comisión
del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), que en lugar de poner
freno a las falsificaciones de contratos que vienen produciéndose desde
2001 permitirá ahora que los servicios de marcación directa que
ofrecen las compañías se activen sin necesidad de que exista un
documento contractual firmado por el usuario.
Desde finales de 2001, FACUA viene
recibiendo denuncias desde toda España de usuarios que ponen de
manifiesto el secuestro de líneas por parte de Auna, a través
de la manipulación de contratos incluyendo incluso firmas falsas para
dar de alta a clientes de Telefónica en el servicio de preasignación,
mediante el cual todas sus llamadas son facturadas por Auna sin
necesidad de que marquen su prefijo de acceso indirecto.
Los afectados no sólo pagan sus llamadas a
un operador que no desean, con las consiguientes diferencias tarifarias,
sino que incluso pueden estar abonando doblemente las mismas si tienen
contratados determinados planes con Telefónica. Además, cuando se
niegan a pagar, Auna les amenaza con cortarles la línea y darlos de
alta en registros de morosos.
Los hechos se producen desde que, en julio
de 2001, la CMT emitió la Circular
1/2001, de 21 de junio, que prohíbe al
operador de acceso (generalmente Telefónica) comprobar la veracidad de
cada una de las preasignaciones solicitadas por cualquier compañía.
Es decir, cualquier operador puede literalmente inventarse que un
cliente ha decidido preasignarse con él sin que Telefónica (o la compañía
con la que esté preasignado en ese momento) pueda exigir pruebas de
ello. El operador que pierde el cliente sólo puede comprobar la
veracidad del 5% de las solicitudes de preasignación, lo que permitiría
la existencia de irregularidades en un importante porcentaje de los
casos.
Ahora, en la Circular
1/2004, de 27 de mayo, la CMT añade la
solicitud verbal como fórmula admisible para activar las
preasignaciones, planteando como único requisito la "verificación
por tercero", un mecanismo que deja mucho que desear si la
pretensión de la Comisión es garantizar el control del fraude. Y es
que para secuestrar una línea falsificando una solicitud de alta
de preasignación, el estafador sólo tendrá que llamar a la empresa
dedicada a las verificaciones (la propia compañía de telefonía
puede poner en contacto directo con ésta) y contestar un cuestionario
en el que, haciéndose pasar por el titular de la línea, admitirá que
desea que ésta sea preasignada con el operador telefónico en
cuestión.
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