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FACUA considera el nuevo 'móvil para niños' de
Movistar una grave irresponsabilidad a nivel sanitario y educativo Con
Mi primer teléfono móvil, la multinacional
no pretende otra cosa que disfrazar con buenas intenciones su afán por seguir ampliando su cuota de mercado
y enriquecerse a costa de
niños cada vez más pequeños, obviando los estudios científicos que
desaconsejan que utilicen teléfonos móviles.
La Federación de Consumidores en Acción
(FACUA) considera que el móvil para niños presentado por Movistar
supone una
grave irresponsabilidad a nivel sanitario y educativo. Así, muestra sus recelos de las supuestas
bondades con que se presenta el producto Mi primer
teléfono móvil y considera que tan sólo son excusas con las que la multinacional
no pretende otra cosa que disfrazar con buenas intenciones su afán por seguir ampliando su cuota de mercado
y enriquecerse a costa de
niños cada vez más pequeños, obviando los estudios científicos que
desaconsejan que utilicen teléfonos móviles.
FACUA cree necesario que los
padres reflexionen sobre si les compensa la tranquilidad que puede
darles saber dónde se encuentran sus hijos en cada momento con el
riesgo de que puedan sufrir problemas de concentración y adicción, a
lo que hay que añadir la incertidumbre sobre si las radiaciones de la
telefonía móvil son peligrosas para la salud.
Ondas electromagnéticas y niños
"La industria debe abstenerse de
promocionar el uso del teléfono móvil entre los niños". Esta
es una de las conclusiones del Informe Steward (2000) fruto de
una investigación sobre los posibles efectos de la telefonía móvil en
la salud elaborada bajo la dirección del catedrático de biología Sir
William Steward por el denominado Grupo
de Expertos Independientes en Teléfonos Móviles, constituido por
el Departamento de Salud del Gobierno británico.
El Informe Steward desaconseja el
uso de teléfonos móviles por niños y adolescentes menores de 16 años
ya que si la exposición a ondas electromagnéticas provocara efectos
nocivos para la salud, éstos serían, en todo caso, más vulnerables a
dichos efectos que los adultos, dado que sus cráneos son más delgados
y absorben más fácilmente las radiaciones. "Se
sabe que tanto la predisposición genética como la edad pueden
determinar las consecuencias de estos aparatos", indica Steward,
que recomienda adoptar todas las precauciones posibles hasta que se
demuestre científicamente cuáles son los efectos que provoca la
exposición a estas radiofrecuencias.
Por su parte, en el informe de marzo de
2001 Los
efectos fisiológicos y medioambientales de la radiación electromagnética
no ionizante, realizado por encargo del Parlamento
Europeo por el Departamento de Física de la Universidad General de
Investigación del Parlamento Europeo y el Instituto Internacional de Biofísica de
Alemania, se desaconseja "enérgicamente que los niños
(sobre todo los adolescentes) utilicen de forma prolongada y sin
necesidad teléfonos móviles por su creciente vulnerabilidad a efectos
perjudiciales para la salud". El informe continúa indicando
que "la industria de la telefonía móvil debería evitar
fomentar el uso prolongado de teléfonos móviles por parte de los niños
utilizando tácticas publicitarias que explotan la presión de los compañeros
y otras estrategias a las que los jóvenes son susceptibles".
FACUA, que reseña estos estudios en su
informe Móviles
y salud: algunos datos que los consumidores deben conocer, considera que lo que tendrían que
hacer las compañías de telefonía, en un ejercicio de responsabilidad
social corporativa, es desarrollar campañas publicitarias para
persuadir a los padres de que sus niños posean móviles.
Adicción
FACUA advierte que el niño tiene más posibilidades de
convertirse en un adicto a la telefonía móvil y de sentir inseguridad
y ansiedad si lo olvida, extravía o no puede usarlo al quedarse sin
cobertura o batería. Además, el móvil puede contribuir a reducir su
concentración durante el estudio.
Por otro lado, los niños son más
susceptibles ante los mensajes publicitarios que presentan el teléfono móvil
como un instrumento que define la integración en un grupo, por lo que
si carecen de él pueden sentirse marginados frente a cada vez más
niños que sí lo tengan y si poseen uno podrían discriminar a otros
pequeños sin móviles.
Además, los niños tienen más riesgo de
caer víctimas de los fraudes propios de la telefonía móvil, como recibir llamadas o SMS invitándoles
a enviar mensajes para recibir falsos premios, participar en concursos y
juegos de azar.
'Mi primer teléfono móvil'
El servicio de localización con el que se
presenta Mi primer teléfono móvil no es ni mucho menos exclusivo
de este pack dirigido a
niños, ya que Movistar lo puso en marcha hace meses. Asimismo, la
posibilidad de limitar a quince los números a los que
se puede llamar, la configuración de quince números a los que no
podrán enviarse SMS y la restricción de los accesos
a Internet son medidas insuficientes para evitar la utilización abusiva
e irresponsable del móvil y, además, servicios que podrían hacerse
configurables en cualquier teléfono sin necesidad de mostrarse como
parte de un móvil para niños.
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