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La factura
del suministro de agua varía hasta 386 euros cada año en función
de la ciudad
FACUA
compara las tarifas en veintiocho ciudades españolas. Demanda a los
ayuntamientos la puesta en marcha de mecanismos de participación de las
asociaciones de consumidores en el diseño de las tarifas, en
cumplimiento de las prioridades fijadas en la Directiva Marco del Agua.
La Federación de
Consumidores en Acción (FACUA) observado diferencias de hasta el 346% al
analizar las tarifas del suministro domiciliario de agua de veintiocho ciudades
españolas. Éste es el único suministro doméstico que carece de una
normativa nacional que regule los derechos de los usuarios, por lo que FACUA
reivindica al Gobierno su elaboración.
Asimismo, la Federación demanda a los ayuntamientos la puesta en marcha de
mecanismos de participación de las asociaciones de consumidores en el diseño
de las tarifas y la implantación del ciclo integral del agua, ya que una de
las principales carencias existentes en numerosos municipios españoles es la
no depuración de las mismas; estas son una de las directrices principales de
la Directiva Marco del Agua.
El estudio revela que el consumo mensual de 10 metros cúbicos de agua supone
un importe medio de 10,56 euros más IVA si el contador individual tiene un
calibre de 13 milímetros y de 11,90 euros si es de 15 mm. Estas cifras, que
incluyen las cuotas fijas y variables relativas tanto al abastecimiento como al
saneamiento de agua, se elevan a 20,00 y 21,35 euros al mes, respectivamente,
si el consumo es de 20 m3.
Pero las tarifas son muy distintas en función de cada ciudad. Así, el consumo
mensual de 10 metros cúbicos representa en Castellón 5,02 euros o 6,66 euros,
en función de si el contador tiene un calibre de 13 o 15 mm., frente a los
16,37 euros que cobran en Murcia si es de 13 mm. que llega a alcanzar los 27,42
en Alicante si es de 15mm. Como ya puso de manifiesto FACUA en los estudios
realizados en 2005 y 2004, la diferencia de tarifas entre la ciudad más cara y
la más barata es desproporcionada, alcanzando este año el 346%.
Si la familia consume 20 m3, la facturación varía hasta 385,56 euros. Para
los consumos de 20 m3, FACUA advierte que no siempre puede considerarse
positiva una tarifa muy baja y negativa una muy alta, ya que resulta necesario
que las suministradoras apliquen tarifas progresivas que penalicen los metros cúbicos
consumidos en exceso (siempre que se bonifique a las familias numerosas), algo
que no siempre ocurre. Asimismo, hay que tener en cuenta que entre las ciudades
con las tarifas más bajas uno de los motivos es en ciertos casos que no
depuran las aguas, otro aspecto negativo.
FACUA cree que la actuación del Gobierno para fomentar tarifas de agua que
incentiven el ahorro puede contribuir a reducir las grandes diferencias entre
municipios. Veintidós de las veintiocho ciudades del presente estudio,
establecen tarifas por bloques de consumo, pero con criterios dispares y no en
todos los casos puede considerarse que fomenten el ahorro. Sólo doce
municipios, menos de la mitad, aplican factores de corrección a las familias
que superen un determinado número de miembros, también con criterios
diferentes según la ciudad. Y es que, la Federación entiende que el concepto
de ahorro o despilfarro no puede desvincularse del número de habitantes de la
vivienda.
En los consumos de 20 m3, Castellón, Pamplona y A Coruña son las ciudades con
el suministro de agua más económico. Frente a ellas, Barcelona, Palma de
Mallorca y Cádiz tienen las tarifas más caras para contadores de 13 mm.,
mientras que en el caso de los de 15 mm. las más elevadas son las de Alicante,
Murcia y Barcelona.
Cánones
Si se incluyen los cánones que aplican diecisiete de las veintiocho ciudades
encuestadas al saneamiento o al abastecimiento, generalmente para sufragar la
mejora de las infraestructuras, los usuarios de Palma de Mallorca son los que
pagan las tarifas más elevadas en consumos de 10 m3 con contadores de 13 mm.,
con un importe de 22,77 euros frente a los 7,12 euros que abonan en Logroño
tanto para consumos de 10 m3 como de 20 m3.
Incluidos estos cánones, en consumos de 10 m3 con un contador de 15mm Alicante
es la ciudad con las tarifas más elevadas, suponiendo un importe de 32,32
euros, llegando a 48,85 euros en caso de consumo de 20 m3.
En consumos de 20 m3 con contadores de 13 mm., Barcelona tiene el importe más
elevado con un coste de 40,58 euros frente a Santander que tanto en el contador
de 13 mm. como en el de 15 mm. tiene las tarifas más económicas con un precio
de 12,42 euros y 12,52 respectivamente.
Carencia normativa
En España, el suministro domiciliario de agua es una competencia de los
ayuntamientos, que otorgan las concesiones del servicio a empresas públicas,
privadas o mixtas. Con la excepción de los reglamento sobre suministro
domiciliario de agua de Andalucía y Ceuta, los derechos y obligaciones de los
usuarios y las empresas suministradoras únicamente se establecen mediante
ordenanzas municipales o los acuerdos que regulan las concesiones, una dispersión
que provoca que no estén garantizados unos requisitos mínimos de calidad del
servicio a nivel nacional y la existencia de facturas con conceptos muy
dispares y difíciles de entender para los usuarios debido a su complejidad.
FACUA demanda una norma de ámbito nacional que regule aspectos como los
procedimientos para la aprobación de las tarifas, que deben incluir el trámite
de audiencia de las asociaciones de consumidores, las indemnizaciones a
percibir si se producen cortes del suministro por motivos que no respondan a
fuerza mayor o acciones de terceros, la periodicidad de lectura de los
contadores y facturación, las condiciones de presión y caudal mínimas
exigibles por los usuarios, los procedimientos y requisitos para las bajas en
el servicio, los conceptos incluidos en las facturas y los sistemas para la
resolución de las reclamaciones.
Entre ellos, la Federación reivindica la obligación de que las empresas
cuenten con teléfonos gratuitos y oficinas para la atención a los usuarios y
señala la necesidad de que estén adheridas al Sistema Arbitral de Consumo.
El Reglamento andaluz
Desde comienzos de la década de los 90, y aprobado por el Decreto 120/91,
Andalucía cuenta con un Reglamento, a través del cual se regulan las
relaciones entre los usuarios y las entidades suministradoras de agua. Esta
acción, pionera en toda España, supuso un avance en la defensa de los
derechos de los usuarios, ya que se conseguía cubrir parte del vacío
normativo existente en el sector.
Así y a pesar de ciertos incumplimientos en la normativa por parte de algunas
de las empresas suministradoras, FACUA considera que se debería seguir el
ejemplo del Reglamento andaluz a nivel nacional y, de este modo, impedir la
prestación de un servicio básico como el agua sin las suficientes garantías
y derechos de los consumidores.
Para evitar la disparidad tarifaria existente en todo el territorio nacional,
FACUA solicita una norma que establezca una serie de medidas reguladoras a fin
de controlar el baile de importes que se da por el consumo de agua según el
lugar y la empresa suministradora para poder evitar abusos en este sector.
Metodología
Para realizar este estudio, FACUA ha tenido en cuenta el ciclo integral del
agua, esto es, las cuotas fijas y variables facturables tanto por el
abastecimiento como por el saneamiento, alcantarillado, depuración y/o
vertidos, excluyendo los posibles cánones o recargos relacionados con la
mejora de infraestructuras, impulsión, sequía... así como el IVA. Las cuotas
fijas o de servicio son las que hay que pagar aunque no se haga uso del mismo,
mientras que las variables o de consumo dependen del volumen de agua consumida.
Para evaluar las cuotas fijas y variables de abastecimiento y saneamiento se
han tomado como referencia dos consumos medios, de 10 y 20 metros cúbicos al
mes, obtenidos por contadores individuales de 13 y 15 mm. de calibre.
También se han contemplado las cuotas por el alquiler y/ o mantenimiento de
los contadores, que se aplican en siete de las veintiocho ciudades, así como
la existencia o no de bonificaciones a las familias numerosas, para evitar que
se penalicen consumos elevados que en estos casos resultan justificados, o a
usuarios de rentas bajas. En algunas ciudades como Alicante o Almería el
contador es propiedad del consumidor y no de la empresa suministradora.
Según la ciudad, la facturación se realiza mensual, bimestral o
trimestralmente. Para la realización del estudio se ha calculado el
equivalente mensual.
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