| FACUA
denuncia ante Industria a Movistar, Orange y Vodafone por
amenazar a sus clientes con cobrarles hasta 150 euros si
solicitan la baja Ante
la avalancha de consultas, la Federación ha puesto en marcha
una página web, FACUA.org/movilizate, en cuya primera fase se
dedica a asesorar a los usuarios sobre sus derechos.
La Federación de Consumidores en
Acción (FACUA) ha remitido una nueva denuncia contra Movistar,
Orange y Vodafone, esta vez ante la Secretaría de Estado de
Telecomunicaciones del Ministerio de Industria, Turismo y
Comercio.
En ella, FACUA advierte que está recibiendo llamadas
y correos de numerosos usuarios que advierten que los
teleoperadores de las compañías les están amenazando con
cobrarles hasta 150 euros si solicitan la baja por no aceptar la
subida tarifaria que aplicarán en un mes y pide al organismo
que además de tomar medidas contra las compañías informe
públicamente a los usuarios sobre sus derechos.
Ante la avalancha de consultas que
está recibiendo en sus oficinas, teléfonos y a través de
Internet, la Federación ha puesto en marcha una página web, FACUA.org/movilizate,
en cuya primera fase se dedica a asesorar a los usuarios sobre
su derecho a darse de baja ante el incremento de las tarifas sin
que por ello puedan ser penalizados por cancelar los posibles
compromisos de permanencia suscritos en su día a cambio de
recibir un móvil a precio bonificado.
FACUA recuerda que ante una subida
de tarifas, el artículo 107 del Real Decreto 424/2005, de 15 de abril, recoge "el derecho del abonado a resolver anticipadamente el contrato sin penalización alguna en caso de no aceptación de las nuevas condiciones
(contractuales)". Asimismo, la norma establece que "cualquier propuesta de modificación de las condiciones contractuales, incluidas las mencionadas en el artículo 105.2 [entre las que figuran los precios y otras condiciones económicas de los servicios] deberá ser comunicada al abonado con una antelación mínima de un mes".
En la denuncia, la Federación
también pone de manifiesto que Movistar ya cometió las mismas
irregularidades el pasado diciembre, cuando anunció una subida
en las tarifas de las llamadas con destino a Yoigo y Euskaltel
Móvil (que son ahora 0,06 euros más IVA más caras que el
resto).
En esa fecha, FACUA también
denunció a Movistar ante Telecomunicaciones por no haber
informado a todos sus clientes de la subida tarifaria con al
menos un mes de antelación ni indicándoles su derecho a darse
de baja sin penalización alguna, como exige el citado Real
Decreto.
Se trata de la tercera acción de
FACUA ante las administraciones competentes del Gobierno central
tras el anuncio de las subidas de tarifas por parte de Movistar,
Orange y Vodafone.
Ayer 31 de enero, las denunció
ante el Servicio de Defensa de la Competencia del Ministerio de
Economía y Hacienda ya que cree que existen claros indicios de
la existencia de un pacto para mimetizar la estructura de su
subida tarifaria a fin de mantener los ingresos que generaban
los redondeos sin alterar el actual reparto del mercado.
El pasado 24 de enero, FACUA se
dirigió al Instituto Nacional del Consumo del Ministerio de
Sanidad y Consumo al considerar que la subida del precio por
establecimiento de llamada (que finalmente será de un 25% en
las tres compañías) puede implicar una vulneración de la
nueva Ley 44/2006, de 29 diciembre, de Mejora de la Protección
de los Consumidores y Usuarios.
FACUA considera que esta práctica
confronta con los cambios introducidos por la nueva norma en la
Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los
Consumidores y Usuarios de 1984. Concretamente, incorpora a su
disposición adicional primera una nueva cláusula, la 7 bis,
que a reglón seguido de prohibir los redondeos establece que "en
aquellos sectores en los que el inicio del servicio conlleve
indisolublemente unido un coste para las empresas o los
profesionales no repercutido en el precio, no se considerará
abusiva la facturación por separado de tales costes, cuando se
adecuen al servicio efectivamente prestado".
Para FACUA, la tarifa por el
establecimiento de cada llamada no se ha fijado en 0,15 euros
con el objetivo de adecuarla "al servicio efectivamente
prestado", sino como parte de una estrategia para no
dejar de ingresar las cantidades que antes provenían de los
redondeos al alza en la facturación por tiempo. Así, el precio
fijado por el inicio de cada conversación no se ha establecido
para recuperar los costes que representa para Movistar "el
inicio del servicio", como requiere la nueva cláusula
7 bis de la LGDCU.
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