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Banca, seguros y servicios financieros
Créditos Rápidos

Banca, seguros y servicios financieros
Créditos Rápidos

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    ¿Qué es un crédito rápido?

    Los créditos rápidos pueden considerarse como un medio alternativo de financiación consistente en la puesta a disposición de pequeñas cantidades de dinero, con reducidos plazos de devolución y a tipos de interés superiores a los créditos tradicionales. Son otorgados por entidades financieras o empresas no financieras de capital privado y suelen responder a necesidades puntuales y urgentes de liquidez. Este producto financiero suele asociarse, además, con la falta de exigencia de garantías y con la celeridad en su otorgamiento y puesta a disposición.

    Los créditos rápidos no cuentan con definición legal alguna ni regulación o tratamiento específico aplicable, quedando sometidos a la regulación contenida en la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo. Dicha normativa recoge una serie de previsiones dirigidas a proteger al consumidor en la contratación de créditos cuyo importe sea superior a 199 euros e igual o inferior a 75.000 euros.

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    Tengo intención de solicitar un crédito rápido, ¿existe normativa que los regule?

    La cantidad del crédito es un aspecto relevante a tener en cuenta a la hora de solicitar un crédito rápido, en la medida en que determina la regulación aplicable a la contratación en cuestión.

    En este sentido, si el importe total del crédito es igual o superior a 200 euros, resulta aplicable la regulación especial contenida en la Ley 16/2011, de 24 de junio, de Contratos de Crédito al Consumo, sin perjuicio de otras normas complementarias que pudieran resultar también aplicables.

    En caso de que el importe total del crédito no alcance los 200 euros (o sea, hasta 199 euros), resulta de aplicación la regulación general en materia de consumo, contenida en el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, sin perjuicio de otras normas complementarias que pudieran resultar también aplicables.

    Debe matizarse, además, que el importe total del crédito se refiere al importe estrictamente prestado, independientemente de que éste aparezca distribuido en un único contrato o en contratos diferentes.

    ¿Debe informarme el prestamista sobre los cambios relacionados con el tipo deudor aplicable?

    El tipo deudor es el tipo de interés expresado en porcentaje y aplicado con carácter anual al importe del crédito, pudiendo ser fijo o variable.

    El prestamista tiene la obligación de informarte de cualquier modificación del tipo deudor antes de que el cambio se produzca, debiendo hacerte constar la cuantía del importe de los pagos una vez que el nuevo tipo deudor resulte aplicable.

    ¿Están sujetos los prestamistas al control o supervisión de algún organismo público?

    En caso de que el préstamo te lo otorgue una entidad de crédito (bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito, entre otras), éstas se encuentran sometidas al control y la supervisión del Banco de España.

    En caso de que el préstamo se celebre a través de un intermediario de crédito, la Ley 2/2009, de 31 de marzo, es la que los controla. Dicho control es ejercido por los órganos de consumo y, entre otras cuestiones, se concreta en el deber de inscribirse en el registro de la comunidad autónoma en el que se encuentre su domicilio social o en el registro de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), así como otras obligaciones relacionadas con la publicidad, transparencia e información previa, con intención de reforzar la protección de consumidores y usuarios.

    En caso de que el crédito te lo otorgue una empresa no financiera de capital privado, (empresas dedicadas a la concesión de préstamos personales a corto plazo), éstas no se encuentran sometidas a la supervisión del Banco de España, ni tampoco se les impone la obligación de estar inscritas en los registros de los órganos de consumo enunciados en el párrafo anterior, lo que les permite desenvolverse en un marco menos garantista para el consumidor.

    ¿Existe algún tope legal respecto de los intereses aplicables?

    Los intereses aplicables en la concesión de un crédito podrían encontrar su limitación en la Ley de Represión de la Usura (más conocida como Ley Azcárate, de 1908), que declara la nulidad del contrato en aquellos casos en los que sus condiciones puedan resultar leoninas. Esto es, exijan a una de las partes del contrato el cumplimiento de condiciones particularmente duras, especialmente en los casos en los que se estipule un interés notablemente superior al interés normal del dinero (ya sea respecto al interés remuneratorio, al de demora o, en su caso, al nivel de los dos, según señala la STS 677/2014, de 2 diciembre) y desproporcionado con las circunstancias del caso en los que dicho interés haya sido aceptado como consecuencia de la situación angustiosa del consumidor, de su inexperiencia o de la limitación de sus facultades mentales.

    El Banco de España señala que no existe tope legal alguno respecto de los tipos de interés en los créditos rápidos o en cualquier otro tipo de crédito.

    Sin embargo, pese a que la citada Ley Azcárate sanciona la estipulación de este tipo de intereses con la nulidad radical del préstamo, no establece un tipo de interés concreto a partir del cual puedan considerarse como usureros. Ello supone que la calificación de los mismos a efectos de la usura en sentido legal no pueda hacerse en tanto por ciento de devengo sobre el principal, sino que dependa de las circunstancias en que se desenvuelva el mercado monetario en un momento determinado. Pese a que, como se indica, deben ser tenidas en cuenta las circunstancias del caso en concreto, puede tenerse en consideración que la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha venido apreciando como usureros a los intereses que oscilan en torno al 30% (STS 677/2014, de 2 diciembre; STS 422/2002, de 7 mayo).

    Debe precisarse, de otro lado, que la declaración de nulidad del contrato de crédito comunica sus efectos a las garantías accesorias contratadas (STS 406/2012, de 18 junio), como, por ejemplo, la suscripción de un contrato de seguro accesorio al contrato principal. De esta forma, la declaración de nulidad el contrato de crédito produciría los mismos efectos jurídicos respecto del contrato de seguro accesorio.

    ¿Pueden concederme un crédito estando inscrito en un registro de morosos o sin tener capacidad de solvencia?

    El prestamista tiene la obligación de evaluar tu solvencia económica de forma previa a la celebración del contrato, así como a informarte, en caso de que lo solicites y de forma gratuita, de los resultados y pormenores que hayan podido surgir al respecto en caso de que te hubiera denegado el crédito (si dicha denegación se produce como consecuencia de la consulta de ficheros de solvencia patrimonial y crédito).

    Aunque en la práctica, el alcance real del proceso de evaluación de solvencia económica queda a criterio del prestamista, debe matizarse que puesto que en muchos casos las empresas dedicadas a ofrecer este tipo de productos utilizan estrategias de publicidad y marketing dirigidas a consumidores sin capacidad solvente e, incluso, inscritos en registros de morosos, éstas podrían ser sancionadas conforme al régimen sancionador previsto en la Ley 16/2011, de 24 de junio, de Contratos de Crédito al Consumo, por infracción de su artículo 14.

    ¿Puedo pagar la deuda antes de tiempo?, ¿qué tendría que pagar?

    Si lo deseas, puedes reembolsar el crédito en cualquier momento, total o parcialmente y beneficiándote de la reducción del coste total de éste. No obstante, puede que tengas que compensar al prestamista por su pérdida de ingresos.

    Si pagas de forma anticipada tu deuda dentro de un período en el cual el tipo deudor es fijo, puede que tengas que abonar al prestamista por los costes derivados del pago anticipado de la deuda, con el límite, en todo caso, del 1% del importe del crédito abonado anticipadamente y en el supuesto de que desde el reembolso anticipado y la terminación acordada en el contrato exista un plazo superior a un año. En caso de que dicho periodo no supere el año, la compensación nunca podrá ser superior al 0,5%.

    En cualquier caso, la compensación no puede ser mayor que el importe total de interés que habrías pagado.

    En caso de encontrarnos ante un crédito no sometido a la Ley de créditos a consumo (por ejemplo, un crédito por importe inferior a 200 euros), la posibilidad de amortizarlo anticipadamente, así como sus condiciones, dependerá de lo pactado en el contrato.

    ¿Qué información tengo derecho a recibir antes de firmar un contrato de crédito rápido?

    Si nos encontramos ante un crédito de más de 200 euros, antes de que firmes el contrato el proveedor de créditos está obligado a proporcionarte, con suficiente tiempo, información fundamental relacionada con las condiciones de contratación. Esta información debes recibirla de forma gratuita, en un formato claro, en soporte papel o cualquier otro duradero y en un impreso normalizado (recogido en el Anexo II de la Ley), en el que se recojan todos los aspectos señalados en el artículo 10.3 de la Ley 16/2011, de 24 de junio, de Contratos de Crédito al Consumo. Entre otros aspectos, deberás disponer de información relativa a la identificación del prestamista, descripción del producto ofrecido (importe total a pagar, duración del contrato, entre otros), costes del crédito (tipo deudor, TAE, costes relacionados...), existencia o ausencia de derecho de desistimiento, etc.

    Debido a la importancia de la cuestión, la Ley sanciona el incumplimiento de estos requisitos con la anulabilidad del contrato.

    Además, en caso de que intervenga en la contratación un intermediario de crédito, éste debe proporcionarte, de forma gratuita y con 15 días naturales de antelación mínima a la celebración del contrato de intermediación o antes de que asumas cualquier obligación, información relacionada con la propia empresa, el servicio de intermediación ofrecido y el contrato de intermediación en cuestión.

    Si el crédito es inferior a 200 euros la normativa no resultaría de aplicación. Sin embargo, esto no evita que el acreedor tenga obligación de informar de los aspectos esenciales del crédito (tipo de interés, plazos, etc.)

    ¿Tengo derecho a recibir una copia de mi contrato?

    No sólo tienes derecho a recibir una copia del contrato de crédito que hayas firmado, sino que resulta obligatorio para el prestamista facilitártelo. El contrato debe resultar legible, con contraste de impresión adecuado y debe estar redactado en un lenguaje claro y conciso. Además, ten en cuenta que debes recibirlo en formato papel o en cualquier otro soporte duradero.

    En él, entre otras cuestiones, debe constar información sobre el tipo de crédito, el importe total adeudado, el tipo deudor, la tasa anual equivalente (TAE), las consecuencias en caso de impago, además del resto de aspectos recogidos en el artículo 16.2 de la Ley 16/2011, de 24 de junio, de Contratos de Crédito al Consumo.

    La Ley sanciona el incumplimiento de estos requisitos con la posibilidad de anular el contrato. Además, debe tenerse en cuenta que la entrega de las condiciones del contrato y de la información contenida en el artículo señalado resulta de tal importancia que, de entregarse en un momento posterior, el plazo para ejercitar el derecho de desistimiento empieza a computarse desde que se produzca dicha entrega. 

    En caso de que el contrato de crédito se celebre empleando una técnica de comunicación a distancia (vía telefónica o internet, por ejemplo), tienes derecho a obtener, en cualquier momento, las condiciones del contrato en soporte papel u otro soporte duradero.

    En caso de que se me cobre indebidamente algún importe, ¿qué derechos tengo como consumidor?

    En el caso de que abones cobros que no debes tienes derecho a reclamar, además del importe abonado indebidamente, su interés legal, a menos que el interés contractual sea superior.

    Además, si nos encontramos ante un préstamo regulado por la Ley de Crédito al Consumo y el prestamista te los hubiera cargado de forma dolosa o negligente, tienes derecho a reclamar por los daños y perjuicios ocasionados que, en ningún caso, serán inferiores al interés legal incrementado en cinco puntos, a menos que el interés contractual sea superior al legal, incrementado también en cinco puntos.

    En caso de estar ante un crédito no regido por la Ley de Crédito al Consumo (por ejemplo, un préstamo por importe inferior a 200 euros), se podrán exigir igualmente los daños y perjuicios ocasionados, debiendo su cuantía ser acreditados por el consumidor.

    He firmado el contrato de crédito rápido, ¿es posible arrepentirse?

    Si dudas sobre la conveniencia del contrato de crédito que has firmado, dispones de un plazo de catorce días naturales desde la fecha de celebración para desistir del contrato, sin tener que soportar penalización alguna ni necesidad de justificar tu decisión. El empresario tiene la obligación de informarte de que te asiste tal derecho salvo que nos encontremos ante un préstamo no regulado por la Ley de Crédito al Consumo, en cuyo caso no se tendrá derecho a desistimiento (por ejemplo, un préstamo por importe inferior a 200 euros).

    Para que dicho derecho se considere ejercitado, deberás comunicárselo a la otra parte empleando el formato papel o cualquier otro soporte duradero. Puedes realizar dicha comunicación por cualquier procedimiento, siempre y cuando permita dejar constancia de ello y de la fecha en que tuvo lugar, sin que el prestamista pueda exigirte que lo hagas bajo una determinada forma (si lo hace, será considerado como nulo y no puesto).

    Se entenderá que has ejercitado válidamente tu derecho de desistimiento si se lo has comunicado al prestamista antes de que expire el plazo de catorce días, resultando indiferente que éste lo haya o no recibido antes de que finalice dicho plazo.

    Tendrás que abonar únicamente, en el plazo de treinta días desde que ejerzas tu derecho de desistimiento, el capital y el interés acumulado sobre dicho capital entre la fecha de disposición del crédito y la fecha de reembolso del capital, sin que el prestamista pueda reclamarte ninguna otra compensación.

    Es conveniente que tengas en cuenta, además, que si has recibido las condiciones del contrato después de que se hubiera producido su celebración, el plazo de desistimiento empieza a computarse desde el momento en que las hubieras recibido.

    No debes olvidar que son consideradas como nulas todas las cláusulas que te penalicen por el hecho de haber ejercitado tu derecho a desistir del contrato celebrado.

    He recibido una llamada telefónica en la que se me ofertaba el otorgamiento de un crédito rápido, ¿cómo puedo saber si me interesa?

    Tienes derecho a que tanto el prestamista como el intermediario de crédito te entreguen, en caso de que lo solicites, de forma gratuita, antes de la celebración del contrato y en formato papel o en cualquier otro soporte duradero, una oferta vinculante, un documento que comparte y recoge todas las características sobre las condiciones del contrato.

    Deberán respetar, por tanto, las condiciones ofrecidas durante un plazo de 14 días en caso de ser un crédito regulado por la Ley de Crédito al Consumo, con intención de que puedas valorar de forma pormenorizada si la oferta es la que más se adapta a tus necesidades.

    He resuelto de forma anticipada un contrato de crédito vinculado a un contrato de seguro, ¿tengo derecho al reembolso de la parte de la prima no consumida?

    Sí. En caso de que tu contrato de crédito se encontrase vinculado a un contrato de seguro y hayas pagado tu deuda crediticia antes de tiempo, tienes derecho a que la compañía de seguros te devuelva la parte de la prima no consumida.

    En este sentido, el artículo 30.6 de la Ley 16/2011, 24 de junio señala que “El reembolso anticipado de créditos que cuenten con un seguro vinculado a la amortización del crédito o a cuya suscripción se haya condicionado la concesión del crédito o su concesión en las condiciones ofrecidas, dará lugar a la devolución por parte de la entidad aseguradora al consumidor de la parte de prima no consumida”.

    He visitado varias webs con intención de solicitar un crédito rápido pero no entiendo la información que se me facilita, ¿quién puede asesorarme?

    El prestamista y el intermediario de crédito (en el supuesto de que éste último exista) tienen el deber de asesorarte en la decisión sobre el contrato de crédito. Además, deberán hacerlo teniendo en cuenta tus necesidades y tu situación financiera, debiendo ofrecerte el producto que más se adecúe a éstas.

    Por ello, deberán explicarte de forma personalizada las características de los productos que te propongan, así como advertirte de los riesgos en los que puedas incurrir en caso de impago o de endeudamiento excesivo, a fin de que puedas comprender las repercusiones que pueda ocasionar el contrato de crédito en tu situación económica.

    Si al firmar el crédito tuve que contratar también un seguro accesorio y he desistido del contrato de crédito, ¿qué ocurre con el contrato de seguro?

    En caso de que la concesión de tu crédito estuviera vinculada a la suscripción de un seguro accesorio, el contrato de seguro queda sin efecto si se ejerce el derecho de desistimiento respecto del derecho de crédito, con el derecho al reembolso de la parte de prima no consumida.

    En el caso concreto de que el contrato de seguro suscrito hubiera sido un seguro de vida accesorio al contrato de crédito y hayas ejercido tu derecho de desistimiento respecto del contrato principal, debes comunicar al asegurador tu voluntad de resolver el contrato en los treinta días siguientes a la fecha en la que te entregó la póliza o el documento de cobertura provisional para que dicho contrato de seguro se entienda ineficaz.


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