Alimentación infantil

Normativa sobre etiquetado de alimentos infantiles

Normativa sobre etiquetado de alimentos infantiles

Edita: FACUA Andalucía
Fecha: 2008
Formato: 210 x 297 mm.
Páginas: 24
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La finalidad fundamental que persigue la regulación del etiquetado de los alimentos es conseguir una adecuada información de los consumidores, proporcionándole los datos imprescindibles sobre los productos de alimentación, constituyendo así uno de los medios de control de la seguridad de los alimentos. En este sentido, la normativa en relación al etiquetado de alimentos establece que:

- Debe ser legible, comprensible y fácilmente visible.
- Debe decir la verdad y no inducir a error, no resultar confuso.
- No puede atribuir al producto efectos o propiedades que no posee.
- No puede atribuir al producto propiedades terapéuticas que no posee (sin perjuicio de las disposiciones aplicables a las aguas minerales naturales y a los productos alimenticios destinados a una alimentación especial, como es el caso de los alimentos sin gluten para celíacos).

Con carácter general debe aparecer el nombre o denominación de venta del producto y el nombre y domicilio del fabricante.

Con carácter especial debe aparecer la lista de ingredientes, el contenido neto (volumen o peso), la fecha de caducidad o consumo preferente y el número de lote.

El etiquetado de los productos alimenticios, así como su presentación ante los consumidores y la publicad que se haga sobre los mismos, es objeto de una regulación general a través del Real Decreto 1334/1999, que ha sufrido diversas modificaciones a fin de poder incorporar al derecho interno las distintas Directivas dictadas por la Unión Europea, cuya finalidad es conseguir una adecuada información de los consumidores sobre los ingredientes de los productos alimenticios y los demás aspectos relevantes respecto a los mismos.

Sin perjuicio de la anterior regulación, los alimentos infantiles tienen una regulación específica recogida en el reciente Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación. En dicha regulación se da un amplio tratamiento al etiquetado de este tipo de alimentos, así como a la publicidad y presentación que los mismos deben tener para acceder al mercado. Dicho precepto distingue entre:

- Preparados para lactantes: productos alimenticios destinados a la alimentación especial de los lactantes durante los primeros meses de vida, que satisfagan por sí mismos las necesidades nutritivas de estos lactantes hasta la introducción de una alimentación complementaria apropiada.
- Preparados de continuación: productos alimenticios destinados a la alimentación especial de los lactantes cuando se introduzca una alimentación complementaria apropiada que constituyan el principal elemento líquido de una dieta progresivamente diversificada de estos lactantes.

Dicho Decreto establece también unas exigencias comunes para el etiquetado común de estos productos, así como exigencias específicas para cada tipo de preparado.

Requisitos del etiquetado

Requisitos comunes para el etiquetado de los preparados para lactantes y de continuación:

- La comercialización de estos productos debe realizarse bajo la denominación de "preparados para lactantes" y "preparados de continuación", de conformidad con la definición que se ha incluido más arriba. El etiquetado de estos productos debe hacerse de tal manera que los consumidores puedan distinguir claramente entre ambos productos.
- Los productos elaborados totalmente a partir de proteínas de la leche de vaca deben comercializarse bajo la denominación "leche para lactantes" y "leche de continuación".
- Además de adaptarse a la normativa general, el etiquetado de estos productos debe incluir las siguientes menciones: el valor energético expresado en Kilojulios (KJ) y Kilocalorías (Kcal.), el contenido de proteínas, hidratos de carbono y grasas, expresado en forma numérica, por cada 100 ml, así como la cantidad media de las sustancias minerales, vitaminas y de los nutrientes que se mencionan en la normativa, siempre expresada en forma numérica por cada 100 ml.
- El etiquetado debe proporcionar la información necesaria sobre el uso adecuado de los productos, las instrucciones relativas a la correcta preparación, almacenamiento y la eliminación del producto, así como una advertencia de los riesgos que supone para la salud no seguir esas instrucciones.
- El etiquetado en ningún caso podrá disuadirse de la lactancia materna, quedando prohibida la utilización de los términos "humanizado", "maternizado", "adaptado" u otros similares.

Los requisitos específicos para el etiquetado de los preparados para lactantes son los siguientes:

- El etiquetado deberá indicar que el producto es adecuado para la alimentación especial de lactantes desde el nacimiento, cuando no sean amamantados, precisando siempre la superioridad de la lactancia materna.
- El etiquetado no incluirá imágenes de niños ni otras ilustraciones o textos que pueden idealizar el uso del producto.
- Las únicas declaraciones nutricionales y de propiedades saludables que podrá incluir son las siguientes:

Únicamente lactosa: la lactosa será el único hidrato de carbono presente. Ausencia de lactosa: el contenido en lactosa no superará 2, 5 mg/100Kj. "PCL añadidos" (ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga) o una declaración nutricional equivalente relacionada con la adición de ácido docosahexaenoico (DHA): el contenido en ácido decosahexaenoico no será inferior a un 0, 2% del contenido total en ácidos grasos.

Declaraciones nutricionales sobre la adición de los ingredientes opcionales siguientes: Taurina; fructooligosacáridos y galactooligosacáridos; nucleótidos: expresa que se han añadido voluntariamente en una medida apropiada para el uso previsto por parte de los lactantes y de conformidad con las condiciones establecidas legalmente.

Reducción del riesgo de alergia a las proteínas de las leches. Esta declaración de propiedades saludables puede ir acompañada de términos que hagan referencia a una propiedad alergénica reducida o antigéncia reducida.

Los requisitos específicos para el etiquetado de los preparados de continuación son los siguientes:

- El etiquetado debe incluir una indicación precisando que el producto es adecuado únicamente para la alimentación especial de niños mayores de seis meses, que sólo deben ser parte de una dieta diversificada, y que no debe utilizarse como sustitutivo de la leche materna, durante los primeros seis meses de vida y que la decisión de iniciar la alimentación complementaria, incluida cualquier excepción respecto a los seis meses de edad, debe adoptarse únicamente siguiendo el consejo de personas independientes y debidamente cualificadas.
- En el etiquetado de estos productos podrá figurar además la información numérica sobre las vitaminas y minerales indicados legalmente, expresados por cada 100 ml.
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