Actividades de promociones de ventas: ofertas, saldos, rebajas y liquidaciones

Preguntas frecuentes. Diccionario de términos
Edita: FACUA Andalucía
Fecha: 2009
Formato: 150 x 210 mm.
Páginas: 20
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Todavía existen algunas dudas y falta de información entorno a la regulación legal de las promociones de ventas que dan lugar a que los comerciantes se sigan planteando una serie de preguntas como:

¿Es obligatorio para los comerciantes aceptar las devoluciones de los productos comprados en épocas de rebajas?

En principio, los comerciantes no tienen la obligación de aceptar la devolución de ningún artículo salvo que esté defectuoso. No obstante, si el comerciante anuncia la posible devolución de los productos, indicará el plazo para realizar la misma y si no se dice nada, será de siete días. El comerciante deberá respetar su propia política de ventas y publicidad, de manera que si admite devoluciones durante todo el año lo tendrá que hacer en época de rebajas.

¿Es legal entregar vales a quien devuelve un producto en vez de dinero?

Una sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona de 9 de octubre de 2008 indica que en caso de que los comerciantes acepten la devolución de los productos, deberán devolver en dinero efectivo, nunca mediante "vales de compra" o "Tiques de devolución".

¿Si un cliente compra algo antes de que empiecen las rebajas y lo devuelve cuando ya han comenzado, cuál es el precio a devolver al cliente?

En este supuesto, los establecimientos deben reembolsar el precio que el producto tenía cuando fue comprado y no el de rebajas, ya que si se queda con la diferencia obtiene un beneficio que no es admitido por la ley.

¿Pueden negarse los comerciantes a aceptar el pago con tarjeta durante la época de rebajas?

El establecimiento, durante la época de rebajas está obligado a aceptar las mismas formas de pago que admite el resto del año.

¿Las rebajas deben practicarse sobre la totalidad de artículos del establecimiento?

No necesariamente. Pueden ser objeto de rebaja todos los artículos del establecimiento o sólo los de determinadas secciones, siempre y cuando hayan sido puestos a la venta con anterioridad en condiciones de precio ordinario, y hayan formado parte de las existencias con un mes de antelación al inicio de las rebajas.

No obstante, deben estar separados los artículos rebajados y los que no, y sólo se puede anunciar como una práctica general del establecimiento cuando afecta a más del 50% de los artículos a la venta.

Es necesario que en el establecimiento quede suficientemente anunciado, para no dar lugar a confusiones, los artículos rebajados con las condiciones expuestas, de los que no, por ejemplo, por ser de nueva temporada.

¿Cuándo se puede practicar y anunciar la venta en rebajas?

Las ventas en rebajas sólo podrán tener lugar en dos temporadas anuales, que son fijadas por las comunidades autónomas. Normalmente será una al principio del año y la otra en torno al periodo estival de vacaciones.

¿Qué requisitos de información al público y publicidad debe cumplir el establecimiento en rebajas?

- Tanto en la publicidad anterior como durante las rebajas, así como en la presentación de los productos en el interior de los locales comerciales, la reducción de los precios deberá manifestarse exhibiendo el nuevo precio junto al precio habitual aplicado por el comerciante, excepto en los productos que se ponen a la venta por primera vez y aquellos conjuntos de artículos, en los que se anunciará la reducción genérica del conjunto y no de cada uno de los artículos.

- Se anunciará al público, de forma visible e inequívoca en el establecimiento, la duración del periodo de rebajas mediante la indicación desde el inicio de cada temporada de las fechas de comienzo y final del periodo de las mismas.

Diccionario de promoción de ventas

Ahorrar: las promociones de venta, como las rebajas, los saldos o las liquidaciones pueden ser la mejor oportunidad para adquirir productos de calidad de otras temporadas, o por cierre de un negocio, etc., a menor precio. Hay que recordar que hay que comprar lo que se necesita y tener una idea previa de lo que hace falta, para poder así ahorrar dinero y comprar más productos por menor precio.

Devoluciones: la mayoría de los comercios aceptan las devoluciones (excepto en algunas prendas como la ropa interior y de baño, e incluso algunas veces de fiesta), pero en realidad sólo son obligatorias si el producto está deteriorado. Si el punto de venta durante el resto del año anuncia que se admiten cambios, deberá también hacerlo en rebajas, salvo que en el tique, el comerciante en persona o en algún lugar visible de la tienda mediante un cartel, se indique expresamente lo contrario.

Si se acepta la devolución de un producto no defectuoso, se debe reembolsar el precio que este artículo tenía cuando fue adquirido y no uno inferior.

Etiqueta: en la etiqueta tiene que figurar el precio que tenía en temporada y el de las rebajas, o el porcentaje de rebaja que hay, siempre que no sea un producto que se haya puesto a la venta por primera vez. El etiquetado, aunque esté en varios idiomas, debe estar en castellano y debe ser legible. En el caso de la ropa, la etiqueta debe incluir instrucciones de lavado y planchado, e informar de los materiales de confección y de los datos de la empresa fabricante (con el país de manufactura).

Factura o tique: las facturas o el tique de compra son imprescindibles si se quiere devolver la prenda o hacer una reclamación. El tique debe llevar el nombre del producto, la fecha de compra, el nombre del comercio y dirección, y el precio.

Garantía: las prendas tienen las mismas garantías en las épocas de promociones de venta. Los productos rebajados deben ofrecer igual calidad a menor precio. Deben ser artículos de temporada y estar en perfectas condiciones.

Calidad del producto: la calidad del producto que se adquiere en épocas de ventas promocionales tiene que ser la misma que tenía antes de ser rebajado. Los artículos defectuosos o tarados deben venderse como saldos.

Pago con tarjeta: si en un establecimiento figura el distintivo de tarjetas de crédito, tienen la obligación de admitirlas durante todo el año, también en periodo de rebajas. Lo que nunca pueden es imponer al cliente un recargo por pagar con tarjeta un artículo rebajado.

Rebajas: se entiende que existe venta en rebajas cuando los artículos objeto de la misma se ofertan, en el mismo establecimiento en el que se ejerce habitualmente la actividad comercial, a un precio inferior al fijado antes de dicha venta. No cabe calificar como venta en rebajas la de aquellos productos no puestos a la venta en condiciones de precio ordinario con anterioridad, así como la de los productos deteriorados o adquiridos con objeto de ser vendidos a precio inferior al ordinario.

Saldo: se considera venta de saldos la de productos cuyo valor de mercado aparezca manifiestamente disminuido a causa del deterioro, desperfecto, desuso u obsolescencia de los mismos. No cabe calificar como venta de saldos la de aquellos productos cuya venta bajo tal régimen implique riesgo o engaño para el comprador, ni la de aquellos productos que no se venden realmente por precio inferior al habitual. Tampoco cabe calificar como venta de saldos aquella en que los productos no pertenecieran al comerciante seis meses antes de la fecha de comienzo de este tipo de actividad comercial, excepción hecha de los establecimientos dedicados específicamente al referido sistema de venta.

Liquidación: se entiende por venta en liquidación la venta de carácter excepcional y de finalidad extintiva de determinadas existencias de productos, cesación total o parcial de la actividad de comercio, cambio de ramo de comercio o modificación sustancial en la orientación del negocio, realización de obras de importancia en el mismo, cualquier supuesto de fuerza mayor que cause grave obstáculo al normal desarrollo de la actividad comercial.

Promoción: por venta en promoción se entiende cualquiera que simplemente se realice por precio inferior o en condiciones más favorables que las habituales, con el fin de potenciar la venta de ciertos productos o el desarrollo de uno o varios comercios o establecimientos. La finalidad de estas ventas es dar a conocer el nuevo producto o artículo, conseguir el aumento de venta de los existentes, o el desarrollo de uno o varios comercios o establecimientos mediante la oferta de un artículo o grupo de artículos homogéneos.
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