El usuario ante las Telecomunicaciones

Servicios de tarificación adicional
Edita: FACUA Andalucía
Fecha: 2010
Formato: 170 x 240 mm.
Páginas: 24
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Uno de los principales negocios en el sector de las telecomunicaciones es el de los servicios de tarificación adicional, donde a las ya históricas líneas cuyos actuales prefijos son 803, 806 y 807, se han sumado en los últimos años los 905 y los mensajes SMS cortos y mensajes multimedia (mensajes Premium).

En los servicios de tarificación adicional conviene tener presente que intervienen dos empresas. Por un lado, la empresa prestadora del servicio disponible al público, es decir, la empresa con la cual los consumidores tienen contratado el servicio de telecomunicaciones. Y por otro lado, la empresa prestadora del servicio de tarificación adicional, la cual cobra una cantidad independiente por la supuesta prestación de un servicio adicional.

Por ello, el operador que emite las facturas está obligado en todo momento a presentar a los usuarios las facturas de forma desglosada, diferenciando el importe que corresponde al operador de telefonía y el que corresponde al prestador del servicio de tarificación adicional.

En caso de disconformidad con la facturación recibida, el operador no podrá suspender el servicio si el usuario procede al pago de la cantidad correspondiente a la factura, una vez descontado el importe correspondiente al coste del servicio de tarificación adicional. Es decir, junto al resto de llamadas que no son de tarificación adicional, tendría que abonarse la parte correspondiente al operador de telefonía (servicio disponible al público). Por lo tanto, una vez pagado dicho importe, si la empresa decide suspender el servicio (en cualquier caso, tendría que venir precedido de aviso previo), los consumidores podrán reclamar todos los daños y perjuicios que la empresa les pueda causar por este motivo.
Además, como norma general en los servicios de tarificación adicional, conviene tener presente que los usuarios tienen derecho en todo momento a solicitar desconexión de dichos servicios, ya sea en el propio contrato, o en un momento posterior.

Las líneas 800

Las líneas 800 son prestadas a través de códigos que se clasifican actualmente en función de los contenidos básicos proporcionados por los proveedores de información. Así, existen los siguientes prefijos:
803: servicios exclusivos para adultos.
806: servicios de ocio y entretenimiento.
807: servicios profesionales.

En relación a dichos servicios existe publicado un código de conducta que se encarga de regular aspectos de especial importancia para la protección de los derechos de los consumidores. Entre ellos destacan lo siguientes:

  • Deber del prestador de servicios de informar al usuario el precio máximo por minuto de la llamada, tanto desde la red fija, como desde la red móvil. Dicha información deberá presentarse exhibiendo el precio por minuto, impuestos incluidos, de manera que no requiera mayor indagación por parte de los usuarios.
  • Asimismo, inmediatamente después de producirse el descolgado de la llamada, también se deberá informar al usuario de la identidad del titular del número telefónico llamado, del precio máximo por minuto (fijo y móvil), de la información genérica sobre el servicio que se ofrece y de si éste se dirige a mayores de 18 años.
  • Obligación de que, en todas las promociones, ofertas, descuentos, regalos o similares, se indique el tiempo de duración de la promoción, las condiciones de participación o acceso, así como las ventajas para el consumidor.
  • Obligación de que las bases de los concursos o sorteos, así como la resolución de los mismos, deberán estar depositadas ante un notario u organismo público competente.
  • Prohibición de que los servicios prestados tengan una duración superior a los treinta minutos.
  • Prohibición de que los servicios destinados a solicitar u ofrecer empleo o trabajo, directa o indirectamente, ya sea remunerado o sin remunerar, se puedan ofrecer a través de números de tarificación adicional.

Asimismo, se establece la creación de una Comisión de Supervisión de los Servicios Telefónicos de Tarificación Adicional que es la que se encarga de velar por el cumplimiento de dicho código de conducta.

Números 905

La Resolución de 4 de diciembre de 2008 de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones para la Sociedad de la Información atribuyó a los números 905 la categoría de servicios de tarificación adicional.

Los números con prefijo 905 son líneas utilizadas especialmente para la celebración de concursos televisivos, a los que el usuario puede llamar, bien para votar al participante en un determinado programa, bien para intentar concursar en un juego de pregunta/respuesta. Al igual que los números 800, tienen una serie de rangos de numeración, lo que quiere decir que el número que sigue al 905 determina cuál es la modalidad del servicio, así como el precio del mismo, diferenciándose principalmente entre las modalidades de voz (“entretenimiento y usos profesionales”) por un lado y “televoto” por otro.

  • Para las modalidades de servicios de voz (“entretenimiento y usos profesionales”), el operador de servicio de tarificación adicional deberá garantizar que se informa al usuario, al inicio de la comunicación, mediante una locución, del precio de la llamada del servicio a recibir.
  • Para la modalidad de “televoto”, el operador del servicio de tarificación adicional garantizará que se proporcione al usuario una locución informativa con el nombre o denominación social del prestador del servicio de “televoto”, la confirmación de que el voto ha sido contabilizado y el precio del servicio recibido.

Asimismo, les resulta de aplicación lo relativo al código de conducta anteriormente analizado, en aquellos aspectos con los que estén relacionados.

Mensajes de tarificación adicional

Al igual que ocurre con las llamadas, también existen mensajes de tarificación adicional, los cuales son definidos por la legislación como aquellos servicios de telecomunicaciones que supongan el pago por los consumidores, de forma inmediata o diferida, de una retribución añadida al precio de envío de mensajes sobre el que se soportan, en concepto de remuneración por la prestación de algún servicio de información, entretenimiento u otros.

Por lo tanto, dichos mensajes quedan incluidos en la definición de servicios de tarificación adicional, siéndoles aplicables el derecho de desconexión o el pago fraccionado al que arriba se ha hecho referencia.

Asimismo, cabe destacar que este tipo de servicio tiene su propio código de conducta, que se encarga de regular aspectos relacionados con la información relativa al precio de los servicios, el contenido de la publicidad, el Servicio de Atención al Cliente o los criterios específicos para la prestación de servicios de mensajes de tarificación adicional, especialmente si van dirigidos a la infancia y a la juventud.

Dentro de este tipo de mensajes cabe prestar especial atención tanto a las descargas de melodías, como a los denominados servicios de suscripción, que son aquellos que implican el envío de determinados mensajes por el operador titular del número al abonado, bien de forma periódica, bien cuando se produzcan determinados sucesos.

Descargas de melodías y servicios de suscripción

Para descargarse una melodía (tanto un politono como un sonitono o realtono), hay que enviar algún SMS. Sin embargo, posteriormente también tendrá que efectuarse una conexión a Internet desde el móvil para poder acceder al enlace y poder recibir el archivo, lo que supone un gasto adicional.

En lo que se refiere a los denominados servicios de suscripción, hay que tener en cuenta que a través de este servicio se reciben entre 43 y 65 SMS al mes (pueden ser más), ofreciéndo contenidos. Cada mensaje recibido supone un coste, por lo que la factura mensual por ellos puede oscilar entre los 15 y los 25 euros. A ello hay que sumar, al igual que en los casos anteriores, el importe de cada una de las conexiones a Internet que se realicen para descargar los archivos.

Además, es necesario tener en cuenta que el cobro de dichos mensajes se produce por el mero hecho de recibirlos, sin necesidad de llegar a descargárselos, por lo que es muy necesario considerar este aspecto. Por todo ello, se debe desconfiar en caso de que la empresa no aclare el número máximo de mensajes que puede llegar a enviar en cómputo mensual, semanal o diario.

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