Accidentes en el hogar

Medidas de seguridad para niños
Edita: FACUA Andalucía
Fecha: 2010
Formato: 170 x 240 mm.
Páginas: 28
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Niños de 0 a 2 años de edad

Hasta los siete u ocho meses la capacidad de movimiento de los niños es bastante limitada: mueven las manos, piernas e intentan alargar los brazos para atrapar cosas.

A partir de esta edad, les gusta tocarlo todo y sus habilidades mejoran día a día. Su afán por conocer el mundo que les rodea les llevará a meterse en la boca todo lo que encuentren a su alcance.

A partir de los 7 u 8 meses, los niños están en continuo movimiento, comenzando a gatear y andar por la casa. Su enorme curiosidad les llevará a convertirse en pequeños exploradores. De pronto su mundo se ha ampliado, y ven la casa como un gran patio de recreo lleno de diversión. En este período de su desarrollo, la seguridad del pequeño depende principalmente de los padres.

Elimina, en la medida de lo posible, los riesgos y peligros. Dosifica tu atención en función de su desarrollo y habilidades. A veces, para apartarles de una fuente de riesgo atractiva para ellos, la única manera es ofrecerle algo que les distraiga.

Niños de 3 a 5 años

La autonomía que adquieren los niños durante esta edad hace indispensable que las personas que están con ellos sean el doble de precavidas que antes con respecto a las pautas de seguridad. Las medidas de seguridad de antes deben ser mantenidas, intensificando los cuidados en la vía pública.

En esta etapa, los niños tienen un gran dominio de su cuerpo, y sienten que pueden dominar también el mundo. Ya pueden provocar, así como evitar situaciones. Pueden discriminar entre lo que les gusta y lo que no. Es común que muchos adultos crean que los chicos son más grandes de lo que en realidad son, y les asignen tareas que no son capaces aún de hacer, como cuidar a sus hermanos o dejarlos solos en algunos lugares. Es aquí cuando se producen los accidentes.

Los niños intensifican su curiosidad y, para mayor complicación de las personas que están a cargo de su cuidado, a veces pueden evadir con mucha facilidad las medidas de seguridad que se han tomado. Por eso es importante que se vigile a los niños, porque todavía no saben diferenciar muy bien entre las cosas que son peligrosas y las que no lo son. Los accidentes más frecuentes que se producen a esta edad son las intoxicaciones, las caídas y los ahogamientos.

Principales peligros en la casa

La seguridad de los más pequeños de la casa empieza en el hogar. Por ello hay que tener en cuenta que los accidentes domésticos se pueden producir en cualquier momento.
Por ello hay que procurar mantener a los niños siempre vigilados por una persona adulta responsable, aparte de adoptar algunas medidas básicas de seguridad:

  • La principal causa de siniestralidad infantil dentro del hogar son las intoxicaciones, que ocurren en su mayoría de forma accidental. Según el INT (Instituto Nacional de Toxicología), los principales productos implicados en esas intoxicaciones de menores son los medicamentos, seguidos por los productos de limpieza, los cosméticos, y los productos del hogar. Y ocurren por vía oral en un 90% de los casos.
  • Hay que evitar que permanezcan mucho tiempo solos en cualquier habitación sin vigilancia periódica de una persona adulta. No permitir, bajo ningún concepto, que un niño pequeño permanezca en la bañera jugando con el agua sin la adecuada vigilancia. Hay que llenar la bañera con la cantidad imprescindible de agua y vigilar durante el baño a niños y a personas con algún tipo de discapacidad que tengan riesgo de caída. Ésto ayudará a evitar desgracias fatales, como los ahogamientos.
  • Las piscinas, balsas o pozos en la vivienda deberán estar valladas y sus puertas cerradas, siendo aconsejable proteger su superficie. Durante las vacaciones de verano no se debe perder de vista a los pequeños en la playa, piscina… Hay que estimular la enseñanza de la natación a edades tempranas. No se debe entrar en la piscina de forma brusca, sobre todo después de comer.
  • Los juguetes no deben tener aristas cortantes, ni ángulos puntiagudos, ni estar fabricados con materiales tóxicos. Su tamaño será lo suficientemente grande para impedir que los introduzcan en la boca y se los traguen. Hay que evitar que jueguen en lugares peligrosos: escaleras, ventanas, balcones… así como en proximidades de hoyos, pozos, piscinas, etc.
  • Es necesario proteger los enchufes de la red eléctrica, existen pequeños aparatos que se pueden encontrar en las tiendas especializadas en productos infantiles, para evitar que los más pequeños, por curiosidad, introduzcan los dedos o algún otro objeto pequeño en los enchufes de la casa. Eso le podría provocar un choque por la corriente eléctrica.
  • Vigilar el uso de estufas y hornillos de gas, observando siempre la llave que corta el suministro de gas de la cocina. Si no se está cocinando hay que mantener la llave cerrada. Lo mismo se debe hacer con las estufas de gas, evitando, además, dormir con ellas encendidas.
  • No cocinar con el niño en brazos ni dejarlo en el suelo cerca de la cocina.
  • Las quemaduras son altamente peligrosas. Se deben guardar productos peligrosos lejos del campo de acción de los niños y bebés. Colocar los productos de limpieza y otros artículos potencialmente tóxicos en estanterías o muebles en alto para evitar su ingestión.
  • Impedir que tengan acceso a bebidas alcohólicas. No deben quedar al alcance de los niños objetos que supongan peligro de asfixia o atragantamiento (bolsas de plástico, monedas, botones, etc).
  • Guardar bajo llave los medicamentos.

Medidas de seguridad más utilizadas

  • Cierres multiusos: permiten bloquear armarios, cajones, la tapa del inodoro y puertas como la del frigorífico o el horno, evitando que los niños accedan a su interior. Cierre de seguridad: impedir que los pequeños accedan al interior de los armarios que disponen de puertas con pomos y tiradores.
  • Seguros para dedos: dispositivo que impide que los dedos de los niños queden atrapados al cerrar la puerta. Se coloca en la parte alta para evitar que lo alcancen y los quiten.
  • Barrera para puertas. Impide el paso de los niños a determinadas zonas de la casa. También sirve para bloquear el acceso a las escaleras.
  • Barrera para cama. Se instala en los laterales de la cama para evitar que los más pequeños se caigan mientras duermen.
  • Barrera para los fogones. Evita que los niños alcancen los quemadores y se tiren por encima el contenido de ollas y sartenes.
  • Protector de enchufe. Imposibilita que los niños puedan meter los dedos y objetos en el enchufe. Los hay que obturan el enchufe y sólo pueden quitarse mediante su propia clavija, y los que permiten usar el enchufe sin tener que quitar el protector.
  • Protectores de esquinas. Pequeñas piezas de plástico o goma que se fijan en los cantos vivos de los muebles para impedir que los niños se hagan daño en caso de golpearse.
  • Protector de vídeo/DVD: pieza plástica que cubre la ranura de entrada de las cintas, evitando que los pequeños metan la mano o depositen objetos en su interior.
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