Préstamos hipotecarios: qué debes saber al contratarlos

Cláusula suelo
Edita: FACUA
Fecha: 2011
Formato: 240 x 170 mm.
Páginas: 48
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Esta cláusula toma protagonismo en el momento de realizar la revisión del préstamo, la cual se ha comentado anteriormente.

Se entiende como cláusula suelo a aquella que limita las bajadas de los tipos de interés, normalmente referenciados al Euríbor.

Con esta práctica, las entidades financieras se resguardan sus beneficios y establecen un mínimo en los intereses. Es decir, si los tipos suben mucho, el cliente ha de afrontar esas subidas; pero por mucho que bajen, nunca se aplicará esa rebaja por debajo del suelo establecido.

En este tipo de cláusulas existe una clara falta de reciprocidad entre el suelo fijado en la hipoteca y el techo o tipo de interés máximo a aplicar al préstamo. Las cláusulas suelo son aquellas que hacen que, aunque el Euríbor baje y baje, la misma impide repercutir dicha bajada a los usuarios, beneficiando a la entidad financiera, pues siempre habrá un interés mínimo a partir del cual no se reflejarán las bajadas del Euríbor, mientras que no tienen techo o el fijado es muy alto y desproporcionado, por improbable, en el mercado.

La desproporción entre el suelo y el techo, ganando siempre la entidad financiera, es lo que la hace abusiva. En caso de haber firmado un préstamo con cláusula suelo, se recomienda solicitar su anulación a la entidad bancaria correspondiente. En caso negativo, se puede proceder a la denuncia; ya hay sentencias favorables a los usuarios.

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