Consumo sostenible y compras verdes

Otras 'compras verdes' y sostenibles para el hogar
Edita: FACUA Andalucía
Fecha: 2007
Formato: 150 x 210 mm.
Páginas: 16
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Agua caliente

El agua caliente se necesita principalmente para el aseo, la cocina y la limpieza. Generalmente, el agua se calienta mediante calderas o calentadores que funcionan con electricidad o gas. Los sistemas más favorables para el medioambiente son los que adicionalmente funcionan con energía solar térmica.

El principal problema ambiental que se produce al calentar agua es el consumo energético. A menudo, los calentadores eléctricos mantienen el agua caliente las 24 horas del día, incluso cuando no es necesario. El potencial ahorro de energía se estima en un 30%.

Los calentadores de agua deben instalarse sólo donde son necesarios. Si se va a realizar una reforma, se debe plantear la posibilidad de utilizar paneles solares para calentar el agua, ya que el sol calienta el agua de una manera no contaminante y sin costo alguno. Para esta opción existen programas de subvenciones. Es fundamental utilizar fuentes de energía no contaminantes. El uso de la corriente es, desde el punto de vista medioambiental y de eficiencia, la peor solución. Las calderas de gas producen emisiones, relativamente bajas, de dióxido de carbono y sustancias nocivas. Los calentadores de agua instantáneos resultan, a pesar de su alto consumo energético en el momento de su uso, más eficientes que las calderas, ya que sólo están en funcionamiento cuando se necesita el agua caliente.

El uso de fuentes de energía no renovables para calentar agua debe ser limitado. Los calentadores de agua modernos permiten limitar la temperatura máxima disponible. Hay que equipar a las calderas con interruptores especiales, que desconecten automáticamente el aparato de la red cuando no se utiliza el agua caliente. Para conectarlas sólo hay que darle a un botón, a través de una tecla se puede encender cuando sea necesario.

En las nuevas construcciones o en las reformas se deben evitar grandes distancias entre el calentador de agua y el grifo. Si no fuera posible, las tuberías largas deben aislarse correctamente.

Iluminación

Es muy importante que haya una iluminación adecuada en cada zona de estar o de trabajo. En todas las partes de la casa y en la mayoría de los momentos de la vida cotidiana se utiliza la iluminación, ya que es necesaria. A la hora de elegir una iluminación adecuada hay que recordar que las lámparas convencionales no son una buena opción porque desperdician demasiada energía en forma de calor. Las lámparas de ahorro de energía son la alternativa más eficiente porque para generar la misma intensidad de luz tan sólo consumen una quinta parte de energía. Además, ofrecen otras ventajas como su gran durabilidad y la gran diversidad de formas y colores de luz.

Hay que prestar atención a las etiquetas de la UE para lámparas, que se encuentran en el envase del producto, y elegir la alternativa más eficiente. La clasificación de las lámparas va desde el rendimiento energético de clase A (muy eficiente) a la clase G (menos eficiente).

Mobiliario

Hoy en día, la mayoría de los muebles no se realizan sólo con madera maciza. Normalmente, el mobiliario se fabrica total o parcialmente con laminados de plástico o con chapados. Debido a su gran superficie pueden ser una fuente sustancial de emisiones contaminantes. Algunos de los productos químicos utilizados pueden causar dolor de cabeza, irritación en las vías respiratorias y alergias. Los muebles y sus revestimientos se hacen con tableros de viruta, que son una de las principales fuentes del formaldehído en las viviendas. Este gas, nocivo para la salud, emana especialmente por los bordes o esquinas abiertas y por las perforaciones realizadas con el taladro.

Se recomiendan los muebles que estén fabricados en su mayoría con madera o con revestimiento de madera. Si es posible, la madera debe ser de origen regional y provenir de un área forestal de gestión sostenible. Los muebles de madera tropical deben evitarse y, en todo caso, estar certificados.
br> Si es posible, los muebles de plástico del jardín deben de estar fabricados en gran parte con material reciclado.

Productos de limpieza y detergentes

Hoy en día, el mercado ofrece una enorme variedad de productos de limpieza, según las preferencias y los objetivos. Los principales problemas medioambientales que producen estos productos son los efectos de las sustancias químicas que contienen y que acaban en las aguas residuales. Aunque en los últimos años se han obtenido importantes avances para eliminar y disminuir sustancias perjudiciales, es necesario que la gente sea más consciente sobre los problemas medioambientales y de salud que pueden causar la utilización de los productos de limpieza.

El inodoro no se debe limpiar con productos específicos para su limpieza. Debe usarse un limpiador multiusos. No se deben utilizar limpia cristales que contengan disolventes. Si no es posible evitarlos deben usarse productos a base de alcohol. Los limpiadores de suelos deben tener un bajo contenido de disolventes y debe airearse bien después de usarlos. Los quitamanchas deben usarse lo menos posible. Es mejor utilizar vinagre, jabón, sal o alcohol.

No es necesario utilizar limpiadores químicos para evitar que se atasquen las tuberías; se pueden desatascar mecánicamente. Deben usarse los productos que tengan la etiqueta para la protección del medio ambiente Flor UE; los criterios de esta etiqueta ecológica también facilitan orientaciones para la selección de las alternativas ambientalmente preferibles.

No existe un detergente que no sea perjudicial para el medioambiente. Incluso los que están certificados por las etiquetas ecológicas contaminan las aguas residuales, si se usan frecuentemente y/o en dosis incorrectas.

Algunos problemas medioambientales relevantes se producen debido a los fosfatos de los detergentes que desembocan en ríos y lagos. Los fosfatos fomentan el crecimiento de algas produciendo un desequilibrio del ecosistema. Además, los detergentes pueden ser tóxicos para los organismos acuáticos. Los análisis de ciclo de vida de los detergentes muestran que una elección y un uso correctos pueden contribuir considerablemente a proteger el medioambiente.

Es preferible utilizar detergentes compactos porque reducen a una tercera parte la emisión de sales al medio ambiente. Deben utilizarse los diferentes productos (detergente, lejías…) por separado y utilizar las dosis necesarias según el grado de suciedad, la clase de ropa, el programa escogido y el grado de cal del agua.
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