Prevención de accidentes

Accidentes domésticos
Edita: FACUA
Fecha: 2007
Formato: 150 x 210 mm.
Páginas: 68
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El hogar puede encerrar múltiples peligros que en muchos casos pasan inadvertidos. Los datos son estremecedores. El Programa de Detección de Accidentes Domésticos (DADO) del 2004 refleja que en ese año se produjeron en España 1.671.956 accidentes en los hogares españoles y actividades de esparcimiento que precisaron de atención sanitaria.

Estadísticamente, los niños menores de cinco años y los ancianos son los grupos más vulnerables ante este tipo de accidentes, y los que los padecen con mayor frecuencia. Según un informe presentado por la Alianza Europea para la Seguridad Infantil de la Asociación Europea para la Seguridad del Consumidor (Ecosa) en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Consumo, las lesiones son la principal causa de muerte y discapacidad de los niños de la Unión Europea. Para llegar a esta conclusión se han tomado como referencia las estadísticas aportadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Centros de Investigación en los Estados Miembros de 2003.

A esto se le deben añadir accidentes provocados por las tareas de bricolaje en manos inexpertas o negligentes.

Hay que señalar que el 90% de los accidentes domésticos podrían evitarse si se tomaran las debidas precauciones. Las causas que provocan la mayoría de los accidentes domésticos son:

· Caídas.
· Intoxicaciones, alergias e irritaciones.
· Toxiinfecciones alimenticias.
· Quemaduras.
· Incendios y explosiones.
· Electrocución.
· Asfixia respiratoria.

Los motivos más frecuentes de los mismos pueden ser por azar, imprudencia, descuido, dificultades físicas o psíquicas y no seguir las instrucciones de uso de aparatos eléctricos, juguetes y otros objetos.

Los accidentes domésticos pueden tener consecuencias graves para la salud. Para evitar y reducir el alto índice de los mismos, lo recomendable es adaptar el hogar, pues es el espacio donde se permanece más tiempo.

Las personas mayores son más propensas a sufrir accidentes domésticos como consecuencia de la salud pues, generalmente, a edades avanzadas es más frecuente la pérdida de control del equilibrio, las dificultades para andar y la disminución de la visión. Los niños son otro de los grupos de mayor riesgo, y los adultos deben acondicionar la vivienda para evitar dichos accidentes y controlar en todo momento lo que están haciendo los menores.

Caídas

Las caídas se asocian a traumatismos graves y en algunos casos alertan de enfermedades aún no diagnosticadas. Su prevención es fundamental.

Hay que tener especial cuidado en el caso de caídas repetidas pues pueden indicar fragilidad en algunas partes del cuerpo.

Las caídas se producen principalmente por la existencia de suelos poco limpios o muy pulidos y resbaladizos, mala iluminación de la vivienda, escaleras y cuartos de baño no adaptados.

Recomendaciones generales para evitar caídas

· Mantener el suelo limpio y libre de obstáculos.
· Fijar las estanterías a la pared, incluso las de pie y no sobrecargarlas.
· No utilizar bombillas de mayor potencia que la indicada por el fabricante.
· Emplear productos de limpieza no deslizantes.
· Disponer de buena iluminación en los baños, cocina, dormitorios y escaleras, pues son las zonas de la casa donde más accidentes se sufren.
· Guardar las cosas que se emplean con frecuencia al alcance de la mano. Evitar utilizar los altillos, estantes y zonas altas de forma frecuente, así como tener que agacharse reiteradamente.
· Utilizar escaleras de mano que se encuentren en buen estado; en su defecto, no emplear sillas.
· Prestar especial atención a los cantos y esquinas de los muebles para evitar golpes. Es preferible que éstos sean redondeados. En caso de viviendas con niños, si se considera necesario pueden emplearse protectores para dichas esquinas.
· Evitar transportar objetos pesados o voluminosos sin ayuda.
· Emplear el pasamanos para subir o bajar las escaleras.
· Mantener una temperatura adecuada en el hogar.
· Fijar los cables a la pared, evitando así tropezones.
· Utilizar zapatos de suela de goma y tacones bajos.
· Seguir controles médicos periódicos (visión, audición, huesos...).
· Proteger ventanas y balcones por donde sea fácil caerse.
· Poner topes en los cajones de los muebles para evitar que se salgan y su contenido se caiga al suelo.
· Acompañar a los niños y personas mayores cuando bajen las escaleras para evitar posibles caídas.
· No decorar la vivienda con excesivos muebles para evitar obstaculizar las zonas de paso.
· Proveer las escaleras de interruptores al principio y al final para que en todo momento se encuentren iluminadas mientras se hace uso de las mismas.
· Dotar a la vivienda de un número suficiente de enchufes para evitar tener que utilizar alargaderas.

En el baño

· Adecuar el cuarto de baño: colocar barras de sujeción en la bañera y el inodoro así como alfombras antideslizantes para desplazarse con mayor facilidad (especialmente en caso de que lo utilicen personas mayores o discapacitados).
· Mantener los suelos secos, recogiendo inmediatamente el agua derramada y ventilando el baño si se ha acumulado vaho y humedad.
· Utilizar en el suelo de la ducha o bañera cualquier producto antideslizante para evitar caídas.
· Poner delante de la bañera y de las zonas que puedan resultar salpicadas con agua alfombrillas para evitar resbalones y sujetarlas al suelo.
· Dejar la toalla y el albornoz que se vaya a emplear para secarse lo más cerca posible y a una altura conveniente.
· No poner en esta estancia el botiquín, pues no es un lugar fresco y seco.
· Utilizar tapetes antideslizantes en las zonas donde pueda derramarse agua para evitar resbalones, así como fijar las alfombras al suelo.
· En caso de viviendas de personas mayores la ducha es más recomendable que la bañera evitando así posibles caídas al entrar o salir en la misma.
· La taza del retrete debe estar a una altura adecuada.

En los dormitorios

· Comprobar periódicamente la fijación de cabeceros, espejos y estanterías. · Poner barandillas en las literas o camas elevadas y separarlas de las ventanas si van a ser utilizadas por menores.
· Fijar bien las escaleras de las literas.
· Procurar que la cama tenga una altura adecuada.
· Tumbarse y levantarse con lentitud para evitar mareos.
· Poner interruptores de luz a ambos lados de la cama para evitar levantarse o tumbarse de la misma a oscuras.

Primeros auxilios en caso de caídas

· No levantar a la persona inmediatamente, comprobar primero que no se hayan producido fracturas o aturdimientos.
· En caso de posible fractura, no mover al accidentado más de lo estrictamente necesario evitando que se agraven las lesiones producidas y pedir ayuda sanitaria.
· Tranquilizar a la víctima.
· Llamar al servicio médico de su localidad y explicar lo ocurrido; en ese caso sólo resta esperar la llegada de personal especializado que procederá a la correcta inmovilización de la víctima y su posterior traslado a un centro sanitario.
· En caso de desmayo por parte del accidentado, asegurarse de que tiene pulso y respira. Aflojarle la ropa para que respire más fácilmente, tumbarlo y elevarle las piernas cuarenta y cinco grados.
· Recordar que tras un desmayo es posible que al recuperar la consciencia la persona vomite; si es así, girar su cabeza hacia un lado para evitar que se ahogue.
· No dejar sola a una persona inconsciente, quien siempre debe acudir al médico para una evaluación.
· Si tras una caída la persona siente que se va a marear, tumbarla horizontalmente, elevarle las piernas cuarenta y cinco grados y aflojarle la ropa.
· En caso de golpe fuerte, inmovilizar la zona y aplicar compresas frías o hielo y acudir al médico.
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