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Jóvenes y seguridad vial

Alcohol, velocidad y conducción temeraria, principales causas de siniestralidad

FACUA.org - 21 - diciembre de 2006
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Seguridad vial

Las carreteras españolas se cobran cada año muchas vidas, entre ellas las de numerosos jóvenes que circulan en motos o ciclomotores, y que no son conscientes del peligro que entraña conducir estos vehículos.

Tanto el Gobierno como la Unión Europea están llevando a cabo numerosas acciones para intentar paliar esta situación, ya que además del drama que supone para muchas familias, implica un elevado coste sanitario para las administraciones. Sin embargo, es necesario que todos los agentes implicados colaboren y tomen las medidas necesarias para que las cifras disminuyan de una vez por todas.

Los accidentes de tráfico constituyen una importante causa de mortalidad e invalidez, lo que provoca, además de un drama social, un elevado coste sanitario para las Administraciones.

Según datos del estudio La seguridad vial y los jóvenes conductores en España, realizado por la Fundación RACC, los jóvenes son el colectivo que está expuesto a mayor riesgo en el momento de la conducción. En España, durante el año 2004, 1.547 jóvenes de entre 15 y 29 años murieron en accidentes de tráfico, 9.220 resultaron heridos graves y 47.703 resultaron heridos leves. Los jóvenes representan alrededor del 33% del total de fallecidos en accidentes de tráfico en España y entorno al 40% del total de heridos graves y leves.

Además, se puede hablar de unas características que se repiten en accidentes que implican a jóvenes: ocurren en fin de semana, sobre todo de madrugada de regreso de realizar alguna actividad de ocio. El 60% de los accidentes con víctimas mortales de 15 a 29 años ocurren de viernes a domingo, y de ellos, la mitad tienen lugar entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana. Las causas que más inciden son conducir habiendo ingerido alcohol, superar los límites de velocidad permitidos y conducir de forma temeraria.

Hay que tener en cuenta que con el cambio legislativo que se produjo en 2004 por el que el titular de un permiso de conducir B, para turismos, con tres años de experiencia puede conducir motocicletas de hasta 125 centímetros cúbicos, las ventas de vehículos de dos ruedas ha aumentado. Según la Asociación de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor), se prevé que para finales de 2006 las ventas totales de ciclomotores y motocicletas superen las 400.000 unidades, cifra que representaría un crecimiento de casi el 20% sobre la de 2005.

Cuando se habla de motocicletas y ciclomotores, el riesgo se dispara, ya que España es, junto a Bélgica, el país donde la tasa de riesgo es de las más altas de los países estudiados en este informe.

Estos datos representan un grave problema en la sociedad española, y se agravan cuando se observan datos que afirman que los ciudadanos consideran que realizan prácticas de riesgo con elevada frecuencia, incluso en más ocasiones que realizan prácticas de seguridad.

Plan de Acción sobre Seguridad Vial

Ante esta situación de alarma, el Gobierno aprobó en junio de este año un Plan de Acción sobre Seguridad Vial que recoge unas medidas y actuaciones para reducir tanto el número de fallecidos como los accidentes que se producen en las carreteras españolas. Con este plan, el Gobierno pretende reducir un 40% el número de fallecidos en 5 años (en el periodo comprendido entre los años 2004 y 2008), en sintonía con el objetivo europeo de reducir un 40% el número de víctimas mortales para el año 2010. Estas medidas contemplan, entre otras, las siguientes:

- Aumento de la presencia de agentes de la Guardia Civil en las carreteras españolas, reforzando los medios para su actuación y realizando más operaciones especiales de vigilancia y control. También prevé la creación de un Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas.

- Mayor implicación del sistema judicial en la política de la seguridad vial con la modificación del Código Penal, la creación de una Fiscalía especializada en delitos contra la seguridad vial y la realización de cursos de sensibilización para fiscales, secretarios judiciales y forenses en programas de acción conjunta.

- Incorporación de la seguridad vial al proceso educativo, a los planes de prevención de riesgos laborales de las empresas y la elaboración de planes municipales de seguridad vial.

- Mejora de la formación de los conductores potenciando los contenidos relacionados con la seguridad vial incluyendo una unidad didáctica sobre este tema en la enseñanza obligatoria, la modificación de la prueba teórica para la obtención del permiso de conducir y la puesta en marcha de cursos de sensibilización y reeducación en materia de seguridad vial.

- Nuevo tratamiento a los conductores noveles con el establecimiento del carné a prueba con ocho puntos durante los primeros tres años, la elevación a 16 años de la edad mínima para conducir ciclomotores y el establecimiento de un examen para obtener el permiso de conducción para ciclomotores.

- Mayor seguridad en los vehículos con la implantación de la Inspección Técnica de Vehículos para ciclomotores y la obligatoriedad de usar el cinturón de seguridad en vehículos de transporte de viajeros por carretera.

- Mayor implicación del sistema sanitario para mejorar los tiempos de respuesta y mejorar la detección de estupefacientes entre los conductores.

- Mejora de las infraestructuras: conservación, nuevas construcciones de autovías y variantes, mejora de la señalización, etc.

Programa de Acción Europeo de Seguridad Vial

El Libro Blanco sobre transporte adoptado en el año 2001 por la Unión Europea proponía el objetivo de reducir a la mitad el número de víctimas de tráfico en el año 2010. Ese mismo objetivo formaba parte del Programa de Acción Europeo de Seguridad Vial adoptado en 2003.

Hasta ahora, el balance de la aplicación de estos programas no resulta del todo positivo. En el conjunto de los Estados miembros se registraron, en el año 2001, 50.000 víctimas mortales en la carretera. El objetivo fijado entonces fue que esa cifra no superara los 25.000 muertos por año hasta 2010. De acuerdo con las cifras, la reducción de víctimas mortales desde que se adoptó esa medida hasta ahora es insuficiente.

En lo que se refiere a vehículos de dos ruedas, las estadísticas son bastante preocupantes, ya que es la única categoría de usuarios en la que la mortalidad no disminuye, sino que aumenta en muchos de los Estados miembros. En este sentido, los jóvenes de entre 18 y 25 años constituyen el grupo de mayor riesgo, por lo que el programa de acción tiene como uno de los objetivos principales aumentar la seguridad de las motocicletas a través de medidas legislativas o acuerdos voluntarios con la industria.

Sin embargo, uno de los aspectos positivos de estos programas es que hicieron que muchos países miembros que no disponían de ningún plan de acción elaboraran uno, que en su mayoría recogían el objetivo de reducir a la mitad las víctimas de accidentes en las carreteras.

Además de reforzar los controles y las sanciones, estos planes incluyen por lo general campañas de formación e información para los conductores. Además, se ha dado más importancia a la lucha contra el alcohol, las drogas y los medicamentos, aspectos indispensables a la hora de luchar contra los accidentes, sobre todo en los jóvenes. Se han multiplicado los controles, especialmente en las infracciones cometidas bajo los efectos de las drogas y el alcohol.

En este sentido se ha reducido considerablemente en todos los países el índice de alcoholemia. En España, en el artículo 20 del Reglamento General de Circulación se especifica que no podrán circular los conductores de vehículos o bicicletas con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro o en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro. Esto se agrava cuando se trata de conductores noveles, en cuyo caso no podrán superar la tasa de alcohol en sangre de 0,3 gramos por litro ni en aire espirado de 0,15 miligramos por litro.

Otra medida impulsada por la Unión Europea en cuanto a la seguridad vial en los países miembros es la llamada Carta Europea de la Seguridad Vial, que se encuentra enmarcada por los planes citados anteriormente. Se trata de una declaración de principios dirigida a entes públicos y privados y que pone en práctica el concepto de responsabilidad compartida, ya que los que firmen la Carta se comprometen a adoptar medidas concretas para reducir el índice de siniestralidad. Así, las empresas, clubes de automovilistas, asociaciones, centros escolares, etc. pueden firmar la Carta con el objetivo de realizar esfuerzos para conseguir el objetivo marcado por la Unión Europea de reducir al 50% el número de víctimas mortales en el año 2010.

Penalizaciones por incumplimiento de la Ley

La Ley sobre Tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial dice que queda prohibido circular con menores de 12 años como pasajeros de ciclomotores o motocicletas por cualquier clase de vía (con la excepción de mayores de 7 años cuando los conductores sean los padres, tutores o persona mayor de edad autorizada y usen el casco homologado).

También es obligatorio conducir un vehículo o circular sus ocupantes haciendo uso del cinturón de seguridad, el casco y demás elementos de protección o dispositivos de seguridad.

Cuando el conductor sea sancionado en firme vía administrativa por alguna de estas infracciones se perderán 2 y 3 puntos del carné respectivamente.

Estas dos infracciones se consideran como graves. La sanción que acarrea es una multa que puede ir desde los 91 a los 300 euros y la posible retirada de carné como mínimo de un mes y máximo de hasta tres.

Asimismo, conducir con una tasa de alcohol superior a la reglamentaria y bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y otras sustancias de efectos análogos está penalizado con la retirada de hasta 6 puntos del carné de conducir.