FACUA y Aceia asesoran sobre los requisitos que deben cumplir las academias privadas de idiomas

Piden a los usuarios que desconfíen de los centros que garantizan el aprendizaje en muy poco tiempo, sin estudiar y sin esfuerzo.

La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) y la Asociación de Centros de Enseñanza de Idiomas de Andalucía (Aceia) advierten a los usuarios que en el aprendizaje de una lengua extranjera no existen los milagros, por lo que deben desconfiar de aquellos centros que garantizan un dominio del idioma en muy poco tiempo, sin estudiar y sin esfuerzo.

FACUA y Aceia, que mantienen suscrito un convenio de colaboración para solucionar los posibles problemas que puedan surgir entre usuarios y los centros asociados a esta patronal, advierten que antes de formalizar la inscripción en una academia es necesario que el usuario se informe sobre el número de alumnos por clase, la formación y experiencia del profesorado, la duración de los cursos, la metodología así como de los títulos o certificados que expide el centro.

A la hora de contratar un curso es fundamental tener presente la finalidad que se pretende conseguir, ya que los centros privados no otorgan titulaciones oficiales, sino que en cualquier caso pueden preparar para alguno de los exámenes que convocan universidades o entidades extranjeras y que otorgan un nivel generalmente reconocido.

Los usuarios deben saber que los estudios realizados y la titulación que expiden las academias privadas de idiomas carecen de reconocimiento oficial en España, al no existir una legislación para su homologación. Esta mención debe hallarse expuesta al público en el, así como la leyenda "Centro no autorizado (por no precisar una autorización) por la Consejería de Educación ni por otra administración pública".

Deben informar de la existencia de folletos informativos de cada curso, duración, horario, contenido, precio, denominación y localización del centro y persona responsable, así como el diploma que se obtendrá, señalando que no tiene validez oficial.

Los alumnos deben recibir copia del contrato suscrito, el cual ha de estar acompañado del folleto informativo del curso, cuyo contenido será exigible, aunque no se especifique expresamente en el contrato. Las cláusulas del contrato deben ajustarse estrictamente a la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios. Las dudas se resolverán en favor del cliente. Cuando se trata de un contrato de adhesión, no debe contener ninguna renuncia a derechos reconocidos a los usuarios por las leyes o los reglamentos.

Por último, en el centro debe informarse que existen hojas de reclamaciones a disposición de los usuarios.

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