Ocio

El dilema: cuando los medios son tan malos como las tabaqueras

La película de Al Pacino y Rusell Crowe detalla cómo muchas empresas periodísticas no actúan de forma muy distinta a las del tabaco: con total impunidad y sin importarles lo más mínimo ni la ética ni la moral.

Por Álvaro Velasco

Después de Erin Brockovich he tenido muchas dudas para escoger la segunda película sobre la que hablar. Tras mucho pensarlo he decidido elegir El Dilema (1999). Película dirigida por Michael Mann y protagonizada por Al Pacino y Rusell Crowe. Lo he hecho porque este film trata además de los abusos de las empresas de uno de los males más acuciantes de la sociedad actual. La falta de ética en el tratamiento de la información tanto por parte de los gigantes comerciales como de los medios de comunicación. La falta de rigor y por lo tanto, de la muerte del periodismo para convertirse en mera información corporativa. Encubierta.

La película convierte una trama legal en un imponente thriller psicológico. Mann imprime de acción y ritmo a 155 minutos de metraje. De hecho, venía de hacer cuatro años atrás Heat, también con Pacino. Por cierto, una de las mejores películas de acción jamás rodada. Posiblemente estas dos sean junto a El último mohicano las mejores películas de un director que también tiene importantes truños como Ali, Enemigos Públicos o Blackhat - Amenaza en la red. Pero, qué demonios, a un tío que dirigió la maravillosa serie Miami Vice no se le puede poner ni un pero.

El dilema retrata cómo las tabaqueras actúan con total impunidad, sin importarle lo más mínimo ni la ética ni la moral. Como una empresa puede llegar a atacar y destrozar la vida de una persona sin importarle lo más mínimo, como os cuento más adelante. La peli hace que el espectador se haga sus propias preguntas sobre las prácticas de la empresa como usar el engaño para comercializar sus productos, la manipulación informativa y el inexistente interés por la salud de sus clientes.

La película está basada en una batalla jurídica real de 1998 contra las siete grandes compañías de tabaco en América. En el film, un periodista llamado Lowell Bergman, e interpretado por un Al Pachino en estado de gracia, se pone en contacto con un ex directivo y científico de una tabacalera -Jeffrey Wigand al que da vida Russell Crowe- con la intención de hacerle una entrevista en su prestigioso programa, especializado en el periodismo de investigación y denuncia social. Wigand conoce el secreto por el que el tabaco crea adicción.

Pacino, en una escena de El dilema (1999).
Pacino, en una escena de El dilema (1999).

 

Bergman contacta tras el despido con Wigand para recabar información sobre las tabacaleras, pero el ex directivo no puede dar información ya que firmó una cláusula de confidencialidad, comenzando así un duelo actoral en el que Pacino intenta convencer a Crowe de que le de esa información. Wigand y su familia además empiezan a ser amenazados. En un acto de valor, termina grabando una entrevista en la que denuncia el daño que produce el tabaquismo en el ser humano, lo que desemboca en una denuncia del estado de Mississippi exigiendo que pague los costes médicos derivados de esta adicción.

La compañía contrataca sacando a la luz los trapos sucios con señoritas de dudosa procedencia de Jeffrey, algo que no le sienta bien a su mujer y se separan. Además, su contraataque implica también una amenaza de denuncia a la CBS que podría llegar a pagar una multa millonaria si se emite la entrevista. Lowell se queda solo y, en la mejor escena de la película, da un discurso a los directivos de la cadena. Aunque vale de muy poco. Lowell termina filtrando los documentos a The New York Times y la verdad sale a la luz. Es con este final con el que para mí llega el pánico cuando piensas que muchas empresas de comunicación periodística no actúan de forma muy distinta a las tabacaleras.

La escena

El doblaje generalmente me pone de los nervios. Y con el caso de Pacino es una pena que se pierda su maravillosa actuación en esta película. Vean y disfruten.

 

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Álvaro Velasco es guionista, periodista y cómico.

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