FACUA denuncia ante Industria y Consumo un 'redondeo selectivo' de Telefónica en las cabinas

Obtiene ingresos millonarios hinchando el precio mínimo de las llamadas metropolitanas hasta un 25%. La compañía retiene parte del saldo que debería ser devuelto al no haberse consumido.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) ha presentado una denuncia contra Telefónica ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (Setsi) del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y el Instituto Nacional del Consumo (INC) del Ministerio de Sanidad y Consumo por quedarse con parte del saldo que debería ser devuelto al no haberse consumido en la llamada.

Concretamente, FACUA ha verificado que las cabinas hinchan hasta un 25% el importe mínimo de una llamada metropolitana, fijado en 0,15 euros, IVA incluido, lo que reporta a Telefónica unos millonarios ingresos extra.

Si el usuario introduce 0,15 euros exactos, podrá hablar todo ese tiempo. Pero si en lugar de esa cantidad mete más dinero, por ejemplo cinco monedas de 5 céntimos, cuando cuelgue la cabina le facturará al alza, en este caso quedándose con 0,05 euros de más. Antes de colgar, la pantalla de la máquina indicará que queda un "crédito" de 0,10 euros, pero cuando suelte el auricular, aparecerá un mensaje indicando que la "devolución" es de sólo 0,05 euros.

El catálogo actualizado de servicios regulados de Telefónica indica que dichas llamadas tienen un precio de establecimiento de 0,1499996 euros (0,129310 euros más IVA), en los que se incluyen los primeros 202 segundos. Las propias cabinas advierten que el "crédito mínimo" para realizar una llamada local es de 0,15 euros. Y de hecho, el "importe de la llamada mínima" lleva fijado en 0,15 euros desde 2002 a través de la Orden de 10 de mayo de 2001 del Ministerio de la Presidencia.

El redondeo selectivo que aplica Telefónica vulnera la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Disposición Adicional Primera, apartado V, punto 24), que considera abusivas aquellas condiciones que impongan incrementos de precios por servicios no prestados, en este caso, tiempo de conversación no consumido. En su respuesta a FACUA, la compañía pretende escudarse en que la citada Orden de 2001 le permite cobrar "en múltiplos de 0,02 euros" (las cabinas permiten introducir monedas desde 2 céntimos) obviando entre otras cosas que a renglón seguido la norma establece que "importe de la llamada mínima" se establece en 0,15 euros y que, en cualquier caso, es ilegal cobrar un precio distinto por la misma llamada en función de las monedas que introduzca el usuario.

Y además de no aplicar la tarifa mínima aprobada por el Gobierno, Telefónica también incurre en una práctica de publicidad engañosa, prohibida por el artículo 3.b de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre de 1988, General de publicidad, al aplicar una tarifa distinta a la que informa en los terminales de las cabinas.

Estas graves irregularidades denunciadas por FACUA se unen al abuso, históricamente tolerado por el Gobierno, de que las cabinas sólo devuelven como sobrantes las mismas monedas introducidas por el usuario, es decir, no generan un cambio fraccionado, lo que reporta a Telefónica unos suculentos ingresos extra. Así, si se utiliza por ejemplo una moneda de un euro, la cabina se quedará con todo el dinero aunque el importe de la llamada sea menor salvo que el usuario haya introducido también otras monedas de menor valor.

Denuncia anterior

La denuncia de FACUA se une a la presentada anteriormente por un usuario por otro tipo de redondeo y que ha motivado la incoación, el 11 de enero, de un expediente sancionador contra Telefónica por parte de la Secretaría de Estado. Según ha publicado el diario El Mundo, el usuario advirtió que en todo tipo de llamadas e independientemente de su duración, las cabinas se quedaban con monedas que debían devolver, prácticas que según él cesaron el mismo día de la apertura del expediente sancionador. Ante dicha denuncia, en octubre de 2005 la Setsi verificó que las cabinas no ofrecían el cambio correcto e instó a la compañía a rectificar estas prácticas, pero en diciembre volvió a constatar las irregularidades.

A este respecto, los argumentos que Telefónica ha dado a FACUA no son muy convincentes. Según la compañía, "es indudable que el software que controla estos terminales puede no reaccionar de la mejor manera posible ante una combinación de monedas poco razonable para el sistema".

Telefónica Telecomunicaciones Públicas cuenta con más de 56.000 teléfonos instalados en 42.000 cabinas de la vía pública y cerca de 30.000 líneas en recintos privados.

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