Desde el año 2009 al 2014

FACUA considera indignante que el Marañón haya cedido muestras de tejido humano para su posterior venta

El hospital madrileño remitió en exclusiva cientos de biopsias a una empresa americana para que ésta las comercializase. La asociación critica que no se destinasen a un banco público y sí a intereses privados.

FACUA considera indignante que el Marañón haya cedido muestras de tejido humano para su posterior venta

FACUA Madrid considera indignante que el hospital Gregorio Marañón de Madrid haya cedido cientos de muestras de tejido humano, obtenidas de biopsias, a una empresa privada estadounidense para que ésta las comercializara y se lucrara con ello

El centro público y la firma TriStar firmaron, según informa El País, cuatro contratos entre 2009 y 2014 por los cuales el Gregorio Marañón remitía en exclusiva y de forma prácticamente gratuita multitud de biopsias a la citada empresa, que a su vez las vendía a distintas empresas farmacéuticas y de diagnóstico de todo el mundo obteniendo de esta forma beneficios millonarios.

La asociación critica el uso comercial y especulativo que el hospital ha hecho con las muestras transferidas, en lugar de haberlas aportado a un banco público y de libre acceso para los investigadores con el fin de contribuir al análisis de las distintas patologías, así como a sus posibles tratamientos.

Valor en el mercado

De hecho, las muestras remitidas a TriStar por parte del Gregorio Marañón correspondían a pacientes que consintieron la cesión de sus biopsias para su uso en investigaciones sin ánimo de lucro, sin saber su destino final.

El interés de la empresa norteamericana radicaba en las micromatrices de tejidos (TMA), basados en las biopsias, y que son enormemente valiosos para estudiar, a la vez, multitud de casos de tumores. Así, TriStar encargaba al hospital la fabricación de esos TMA y, una vez en su poder, los ofrecía en el mercado. El valor de cada TMA puede alcanzar los 1.000 dólares.

La relación contractual, avalada por el jefe de Anatomía Patológica del hospital, Emilio Álvarez (investigado además por malversación tras destinar supuestamente medios del centro para fines privados), llegaba incluso a imponer al Gregorio Marañón "prioridad" a la hora de tramitar los pedidos, por encima de cualquier otro proyecto que el centro estuviera acometiendo.

Advertencias internas

En este sentido, FACUA Madrid subraya que esta práctica es además cuestionable desde el punto de vista ético y recuerda que un centro hospitalario público debe velar por el bienestar y la salud de los ciudadanos, por encima de cualquier interés empresarial o privado.

La asociación señala además a la dirección del centro hospitalario y critica su pasividad ante un hecho que llegó a ser denunciado internamente por distintos empleados del hospital. Varios médicos llegaron a alertar a sus superiores de las prácticas que en el departamento de Anatomía Patológica se estaban realizando, concediendo a gran escala muestras obtenidas a una empresa ajena. Una queja elevada por escrito que acabó siendo ignorada.

Ya somos 188.801