FACUA muestra su satisfacción por rechazo del Tribunal de Justicia de la UE al recurso de las aerolíneas contra el reglamento que fija indemnizaciones a los pasajeros

La Federación reitera sus críticas a la baja cuantía de las indemnizaciones por overbooking y la ausencia de límites legales para evitar estas prácticas.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) muestra su satisfacción ante el rechazo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) a las alegaciones de las asociaciones de aerolíneas contra el Reglamento que las obliga a compensar y asistir a los pasajeros en caso de denegación de embarque, retraso o cancelación de vuelo.

Además, FACUA reitera que las indemnizaciones establecidas en el Reglamento 261/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo son claramente insuficientes, lo que a su vez no disuade a las compañías de llevar a cabo prácticas como el overbooking. En este sentido, la Federación critica que la nueva normativa no establezca límites legales para evitar la puesta en venta por parte de las compañías de más plazas de las disponibles, una práctica que afecta cada año a más de 250.000 usuarios de la UE.

En cualquier caso, FACUA considera que el Reglamento, en vigor desde el 17 de febrero de 2005, ha supuesto un paso adelante al elevar las indemnizaciones y al abordar, por primera vez, la problemática de los largos retrasos y las cancelaciones.

Legalidad del Reglamento

El TUE ha confirmado hoy la legalidad del Reglamento comunitario sobre compensación y asistencia a los pasajeros de compañías aéreas, al considerarlo "válido" y rechazar las alegaciones de las compañías aéreas que impugnaron la normativa. Según el Tribunal, las medidas previstas por el Reglamento para reforzar la protección de los pasajeros cuyos vuelos son objeto de cancelaciones o grandes retrasos son "compatibles" con el Convenio de Montreal y no vulneran el principio de proporcionalidad.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, en sus siglas en inglés), que agrupa a 270 compañías aéreas repartidas en 130 países y que transportan al 98% de los pasajeros de las líneas aéreas regulares en el mundo, y la Asociación Europea de Aerolíneas de Bajo Coste (Elfaa, en sus siglas en inglés), que representa los intereses de diez compañías aéreas de tarifa reducida de nueve países europeos, impugnaron ante el Tribunal de Justicia de Inglaterra y Gales la aplicación del Reglamento por parte de Reino Unido.

En este contexto, suscitaron determinadas cuestiones sobre la validez del Reglamento, en concreto, sobre las disposiciones relativas a las cancelaciones, los retrasos y la compensación, y el Tribunal inglés planteó las mismas al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. En lo que se refiere a la compatibilidad del Reglamento con el Convenio de Montreal, el TUE declara que este convenio internacional, que regula en particular la responsabilidad del transportista aéreo en caso de retraso, es de obligado cumplimiento para la UE.

El Tribunal declara que el Convenio se limita a determinar las circunstancias en que los pasajeros, con posterioridad al retraso de un vuelo, pueden iniciar acciones contra los transportistas responsables del daño resultante del retraso para obtener con carácter individual, una reparación por daños y perjuicios. Por el contrario, la asistencia y la atención a los pasajeros previstas por el Reglamento en caso de gran retraso de un vuelo constituyen medidas reparadoras estandarizadas e inmediatas. "No se encuentran entre aquéllas cuyas condiciones de ejercicio fija el referido Convenio y no pueden, por tanto, considerarse incompatibles con el Convenio de Montreal", señala la sentencia del TUE.

Compensaciones

Considera que la compensación a la que pueden aspirar los pasajeros cuando se les ha informado demasiado tarde de la cancelación de un vuelo no parece manifiestamente inadecuada en relación con el objetivo perseguido, habida cuenta de la existencia de una eximente en la que se pueden amparar los transportistas y de las condiciones restrictivas de la aplicación de la obligación que incumbe a éstos. El importe de la compensación tampoco parece excesivo y corresponde además, esencialmente, a la actualización del nivel de compensación previsto en el Reglamento anterior, teniendo en cuenta la inflación registrada desde su entrada en vigor.

En lo que se refiere al respeto del principio de igualdad de trato, el Tribunal de Justicia declara que la situación de las empresas que intervienen en el sector de actividad de cada uno de los medios de transporte no es comparable y que los pasajeros que sufren una cancelación o un gran retraso en su vuelo, se encuentran en una situación objetivamente diferente de la que afrontan los pasajeros de los demás medios de transporte en caso de incidentes de la misma naturaleza.

Por el contrario, señala que los perjuicios que sufren los pasajeros de los transportistas aéreos en caso de cancelación o de gran retraso de los vuelos son análogos, "cualquiera que sea la compañía aérea con la que han contratado y no tienen relación con la política de precios practicada por ésta". "En consecuencia, correspondía al legislador comunitario tratar de forma idéntica a todas las compañías aéreas. Por lo tanto, el Tribunal de Justicia concluye que su examen no ha puesto de manifiesto ningún elemento que pueda afectar a la validez de las disposiciones controvertidas del Reglamento", indica.

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