Más de 22 millones de beneficio

Juicio a los autores de un macrofraude desarrollado durante una década por SMS y WhatsApp

La Fiscalía pide para ellos penas superiores a seis años de prisión. Se les acusa de estafa, blanqueo de capitales, falsificación de documentos y pertenencia a organización criminal.

Juicio a los autores de un macrofraude desarrollado durante una década por SMS y WhatsApp

El juicio a los autores de un macrofraude desarrollado durante una década a través de mensajes SMS y de envíos de Whatsapp, que tendrá lugar en la Audiencia Provincial de Alicante, está a punto de fijarse al encontrarse la investigación en su fase final. Los acusados se enfrentan a penas superiores a seis años de prisión, tal y como ha solicitado la Fiscalía.

Según un reportaje que publica El Confidencial, la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil ultima su extenso informe sobre las prácticas fraudulentas seguidas por los tres cerebros de la trama, a través de la cual llegaron a obtener más de 22 millones de beneficio,. Una estafa a gran escala que afectó a más de dos millones de españoles. Se trata del mayor delito en este ámbito consumado en España.

La cúpula la conformaban dos hermanos Pablo y Antonio Simó, de Alicante, junto con el abogado Daniel Rodríguez. Los dos primeros están acusados de pertenencia a organización criminal, mientras que su cómplice se le imputan delitos de estafa, blanqueo de capitales, falsificación de documentos y, como a los Simó, también pertenencia a organización criminal.

La estafa se basaba en el envío masivo de millones de mensajes a móviles, tanto de formato SMS como de Whatsapp, con ganchos como supuestas (falsas) entrevistas de trabajo, anuncios de contenido sexual o incluso notificaciones de Hacienda que en realidad no eran tales. Cualquier reclamo valía para que los destinatarios respondiesen. Por el simple hecho de hacerlo, ya se les cobraba 1,2 euros más impuestos. Algunos afectados vieron cómo su factura llegaba a engordar hasta los 8.000 euros. La investigación, según los datos que publica El Confidencial, cifra el número de afectados se sitúa en 2,4 millones durante los diez años que duró la estafa, desde 2005 hasta 2015.

Datos personales de las víctimas

La red, a través de una extensa organización de empresas y empleados aleccionados (y extorsionados con el fin de elevar su productividad) para la captación de potenciales clientes, llegó a elobrar perfiles detallados de, al menos, 666.481 ciudadanos, incluyendo datos personales como incluso su orientación sexual. Todo servía a los empleados para lograr atraer la atención de los afectados enviándoles los ganchos que más efecto podían provocar.

La UCO estima que en diez años los implicados obtuvieron un beneficio neto de 22.536.986 euros, que invirtieron, en parte, en inmuebles y coches de lujo. Los hermanos Simó llegaron a levantar una red de sociedades pantalla que se cruzaban facturas falsas con el objeto de compensar el IVA y así apenas pagar impuestos.

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