Los nueve centros dentales cerraron sin previo aviso

El juzgado de Navalcarnero archiva el Caso Funnydent al no ver estafa sino mala gestión empresarial

Se llegaron a presentar hasta 2.016 denuncias de afectados, que declararon un perjuicio económico cercano a las 10 millones de euros.

El juzgado de Navalcarnero archiva el Caso Funnydent al no ver estafa sino mala gestión empresarial
Funnydent tenía nueve clínicas cuando dejaron de operar sin previo aviso en enero de 2016. | Imagen: Europa Press.

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Navalcarnero (Madrid) que estaba llevando el Caso Funnydent ha decidido archivarlo. La magistrada ha llegado a la conclusión de que no hubo estafa por parte del administrador único de estas clínicas dentales, Cristóbal López Vivar, sino sólo mala gestión. La consecuencia fue el cierre de los locales sin previo aviso en enero de 2016, que dejó sin tratamiento a numerosos pacientes pese a que muchos ya estaban abonados.

Hasta 2.016 afectados llegaron a presentar denuncia por el cierre fulminante de las clínicas y llegaron a declarar un perjuicio económico de casi diez millones de euros.

En el momento de su cierre, Funnydent tenía nueve clínicas dentales, propiedad del Grupo Éxito Dental 2015 SA, de Cristóbal López Vivar, que estuvo en prisión preventiva hasta marzo de 2016. Siete de los centros están en la Comunidad de Madrid (Alcalá de Henares, Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada, Leganés, Mostoles y Torrejón de Ardoz) y dos en Cataluña (en las localidades barcelonesas de Sabadell y Mataró).

Ahora, la juez entiende que tras las diligencias practicadas por la Brigada Provincial de Policía Nacional, así como de toda la documentación extraída, se trata de un caso "de mala gestión" en el año previo al cierre de las clínicas por parte de su administrador y no ante un propósito inicial del investigado de incumplir las obligaciones asumidas frente a los pacientes.

En este sentido, el auto establece que "del informe emitido por la administración concursal, junto con las actuaciones a petición del Ministerio Fiscal, se desprende que no ha existido irregularidad que pueda ser penalmente reprochable, al margen de la responsabilidad civil y concursal del investigado".

Para que haya estafa, recuerda el auto, se precisa de un ánimo de lucro en beneficio propio o de un tercero. En el caso que nos ocupa, recoge también el auto, "de la documental y cuentas bancarias intervenidas no se ha evidenciado ningún incremento económico en el patrimonio del investigado que pudiera llevar a pensar que el cierre fue consecuencia de dicho ánimo de lucro".

"Todo lo contrario, la mala gestión derivó, no sólo en un perjuicio para los clientes, sino en uno propio para su único administrador, el cual tenía todos sus bienes registrados a nombre de dichas mercantiles", añade.

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