Prepara una modificación del Decreto 286/2002 que regula la actividad

FACUA Andalucía ve temerario que la Junta reduzca los controles sobre los negocios de tatuajes

La nueva normativa autonómica, aún en trámite, suprime el régimen de autorización previa y lo sustituye por una simple declaración responsable del propietario del establecimiento.

FACUA Andalucía ve temerario que la Junta reduzca los controles sobre los negocios de tatuajes

FACUA Andalucía considera una temeridad la revisión del decreto que regula la actividad de los establecimientos donde se realizan tatuajes y piercings que prepara la Junta de Andalucía, en la que, lejos de aumentar los controles sobre una actividad que entraña evidentes riesgos para la salud de los usuarios, éstos se reducen.

La asociación entiende que la nueva regulación, que modificará el Decreto 286/2002 de 26 de noviembre, no corrige los defectos de la normativa aún vigente, sino que, por el contrario, abre la puerta a un mayor descontrol, al eliminar el régimen de autorización previo y sustituirlo por una simple declaración responsable por parte del propietario del establecimiento.

Fuentes del sector sanitario cifran en el 95% el número de establecimientos dedicados a realizar tatuajes y perforaciones cutáneas (piercings) que actualmente operan sin control por parte de la administración en España. Esta cifra resulta alarmante, precisamente por tratarse de una actividad que entraña numerosos y graves riesgos para la salud de las personas.

La propia Junta de Andalucía, en las disposiciones generales del Decreto 286/2002 ya señalaba la "proliferación" de "establecimientos que carecen de condiciones higiénico-sanitarias adecuadas y de personal formado especialmente" para la aplicación de las "técnicas cruentas e invasivas" propias de su actividad.

FACUA considera que la actividad de este tipo de establecimientos no debe quedar a expensas de una mera declaración del propietario del negocio. "Es una actividad que conlleva riesgos para la salud evidentes, que deberían exigir una autorización previa y un registro que posibilite el control de la actividad. Si un usuario quiere acudir a un centro que cumpla todos los requisitos higiénico-sanitarios, si no existe este registro, ¿de qué manera puede informarse?", se pregunta Olga Ruiz, presidenta de FACUA Andalucía.

En este sentido, la asociación recuerda que la realización de tatuajes y piercings entraña riesgos para la salud que van desde una posible infección cutánea o una reacción alérgica a hemorragias, y, en casos extremos, puede implicar el contagio de enfermedades graves como la Hepatitis C.

El nuevo decreto que prepara la Junta justifica la eliminación del requisito de autorización previa y su sustitución por una declaración responsable en la Ley 3/2014 de 1 de octubre, que reduce las trabas admininstrativas para las empresas.

En el propio proyecto, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía reconoce que "estas prácticas estéticas no están exentas de riesgos y complicaciones como son las infecciones, alergias y trastornos anatómicos, si no se realizan en óptimas condiciones de higiene y seguridad", y estas condiciones no se garantizan reduciendo los controles de la administración sobre esta actividad.

Un ejemplo reciente de la necesidad de aumentar el control sobre estos establecimientos es la alerta realizada por la Comisión Europea a principios de 2017 acerca de la utilización de algunos componentes de la tinta de los tatuajes que pueden liberar sustancias cancerígenas.

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