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Nacho Vegas: "Hay un excesivo pudor entre los músicos a posicionarse con los movimientos sociales"

Músico y autor independiente, su carrera iba por derroteros de cantautor oscuro e intimista hasta el estallido del 15M, que le transformó en uno de los intérpretes populares más comprometidos con la sociedad.

Por Ángeles Castellano

Nacho Vegas (Gijón, 1974), cantautor, fue uno de los representantes destacados del movimiento independiente de los 90 en el pop español. Después de numerosos discos publicados al margen de las grandes discográficas en los que cantaba al amor y al desamor y otros sentimientos, tras el estallido del 15M su música encontró un camino más social, que le lleva a ser hoy una de las voces más comprometidas de la música popular. Sus letras cuentan ahora historias de personas que han sufrido la cara más dura de la crisis, pero también retrata con ironía el ambiente que nos rodea. La entrevista tiene lugar en Madrid, recién llegado de su ciudad de residencia, Gijón, a donde viene para acompañar a Marilia (ex Ella Baila Sola) en un concierto con un tema de Violeta Parra.

Recientemente has publicado un libro de poemas, Reanudación de las hostilidades. He leído que son "poemas íntimos". ¿Qué temas vamos a encontrar, son más personales o también tocarás temas sociales, como en los últimos discos?

Son textos que nacen de otra manera y con otra naturaleza que las canciones, aunque es verdad que se tocan, hay versos de poemas que luego forman parte de canciones, hay canciones convertidas en poemas… Pero bueno, en general son lenguajes diferentes y cada uno te pide algo diferente, los poemas tienen un ritmo propio sobre el papel y en las canciones el ritmo te lo da la armonía y el tempo. Son textos que fui escribiendo de una manera desordenada en los últimos años, son poemas y relatos.

Hay una doble mirada, en realidad. Hay una parte de relatos en las que juego un poco con los personajes y la tercera persona, que contrasta un poco con el guión un poco más confesional que utilizo en los poemas y que había dejado un poco de lado en las canciones y digamos que recupero un poco ese hablar de la infelicidad, que es el tema del libro. El libro se abre con una cita de Santi Alba Rico que para mí es alguien de referencia políticamente y como escritor también, porque sus dos ensayos son verdadera literatura y la frase dice algo así como "nos han prohibido la infelicidad privada del mismo modo que nos han prohibido la disidencia pública" y por las mismas razones: porque denuncian y rebelan y acusan la verdad del mundo. Es un libro que habla de esas cosas que a veces te resultan incómodas, pero precisamente eso es lo que te empuja a escribir sobre ellas.

Suena casi como una reivindicación de la infelicidad…

No, no, no. Más bien es que es una denuncia de este empeño del capitalismo por que estemos todo el tiempo divirtiéndonos, y que estemos todo el tiempo satisfechos y todo el tiempo felices. Creo que todos somos seres interdependientes y que los afectos son muy importantes y tienen siempre una parte dolorosa. Y creo que ser consciente de esa infelicidad y poder vivirla sin que el sistema parezca que te obliga a otra cosa es la mejor manera para combatirla. Y realmente, en realidad, aunque hable de la infelicidad, es para combatirla, no para regocijarme en ella, nadie quiere ser infeliz, eso por supuesto. Pero todos lo somos en algún momento.

O constantemente un poco.

O constantemente un poco, sí sí.

En tu carrera musical siempre te has mantenido como independiente de las discográficas. Entiendo que a estas alturas esto es por una decisión consciente, ¿o te ha llevado un poco por ahí la vida?

Bueno, la verdad es que mis primeros diez años fueron con Limbo Starr, un sello independiente que además nació conmigo, o sea, la primera referencia fue mi primer disco, y crecimos un poco juntos y tal vez en esos primeros años todavía tenía un poco esta cosa de que se interesase un sello grande por mí y me pusiera medios, y salir un poco de toda esa precariedad que rodea siempre a la música. El indie estaba bastante sobredimensionado por los medios y parecía que era algo más glamouroso de lo que era en realidad, entonces teníamos esta tontería. Pero en realidad en seguida no me costó nada darme cuenta de toda lo viciado que estaba el ambiente del mundo discográfico y me sentí mucho más a gusto en un sello independiente. Luego, el siguiente paso que di cuando rompí con Limbo Starr, porque bueno, fueron diez años y como cualquier relación se acaba desgastando un poco, pero fue una relación de amor y que sigue siendo de mucho cariño, pues decidí en lugar de buscar otro sello, con la gente de mi oficina, crear una plataforma de autoedición y trabajamos de forma cooperativa y autoeditamos los discos y nos quitamos un poco las mochilas de encima, contratos que habíamos firmado con editoriales y cosas de esas que son engaños para cualquier músico que empieza y es joven y no tiene un duro, que cuando le ofrecen un adelanto de doscientas mil pesetas ya piensa que es un mundo y al final te atan de por vida, a perpetuidad, porque eran así los contratos antes, y sí, al final, esto de autoeditarme fue una decisión consciente y que conllevaba una actitud militante a favor de la independencia y de la autogestión.

Y supongo que algo de renuncia también…

Mmmm, bueno, no te creas, en realidad lo que conlleva es más trabajo de oficina, que no tenías antes, pero creo que al final también vas aprendiendo un poco más, te vas pegando las hostias tú solo, no te das cuenta al cabo del tiempo como cuando te llevan las cosas otros, y vas corrigiendo un poco errores, vas sabiendo un poco cómo quieres vehicular tu música, y cosas que antes no tenía en cuenta hace algunos años pues ahora sí las tengo en cuenta, a la hora de los conciertos, y eso al final hace que me sienta más a gusto con el trabajo que hago y tenga la conciencia más tranquila. Pero bueno, siempre estás sometido a un montón de dilemas y de contradicciones y de cosas que no se pueden evitar.

Nacho Vegas comenzó su carrera publicando sus discos en el sello independiente Limbo Starr, que dejó tras diez años para comenzar a autoeditarse. | Imagen: flickr.com_fgr1986 (CC BY-NC 2.0).
Nacho Vegas comenzó su carrera publicando sus discos en el sello independiente Limbo Starr, que dejó tras diez años para comenzar a autoeditarse. | Imagen: flickr.com_fgr1986 (CC BY-NC 2.0).

 

Mencionas que el movimiento indie o independiente de la música pop-rock se sobredimensionó un poco. Queda un poco la sensación es que después de aquella explosión quedó poco, que no había una propuesta real de independencia de la industria detrás…

El indie tuvo sentido en sus comienzos sobre todo en EE UU y Gran Bretaña en los 80 cuando además venían del punk y del hazlo tú mismo y había sellos pequeñitos que trabajaban con mucho cariño y era también marcadamente anti Thatcher y las bandas un poco que cantaban sobre ellos estaban asociadas a movimientos obreros y luchas sociales. Pero cuando llegó a España coincidió con la derechización del indie británico, con Tony Blair, haciendo buena la frase de Margaret Thatcher cuando le preguntaron: "¿Cuál ha sido su mayor logro?" Y ella dijo: "Tony Blair". Aquí coincidió también que, bueno, la música es también un poco hija del tiempo en el que nace, y de los procesos sociales que tienen lugar en el momento en que nace la música y ese momento en España coincidió un poco con el Aznarato, del 1996 al 2004. Era una época en la que veníamos de una desmovilización importante de la clase trabajadora, en Asturias, por ejemplo, vivimos muchas derrotas de la clase obrera, y eso al final acabó desmovilizando a toda una generación que se creyó un poco lo de la clase media y todas esas cosas y ese hiperindivualismo que se inculcaba caló y se coló en las canciones de aquella época y eso hizo que aquella escena no se convirtiera en algo sólido y en algo realmente colectivo, sino que eran un montón de grupos que tenían unos cuantos gustos en común y su único punto de encuentro eran los festivales, que también fueron creciendo y convirtiéndose en empresas mastodónticas como mandaba el sistema. Pero ahora creo que también los tiempos han cambiado y la gente ha tomado un poco de conciencia.

Quizás en esta coyuntura de crisis y en particular la crisis que vive la industria discográfica puede orientar un poco a los músicos hacia la independencia real…

Sí, supongo que sí. Ya antes de que llegase la crisis la industria discográfica estaba en crisis y eso creo que le vino muy bien a la música, porque cuando todo pivotaba en torno a soportes discográficos lo manejaban todo las cuatro grandes discográficas y los grandes grupos de comunicación, sobre todo el Grupo Prisa, y al final se maltrataba mucho tanto a los músicos como a los oyentes y a los trabajadores de la industria, que eran gente muy joven que los echaban en seguida, porque los directivos tenían unos finiquitos que les hacían perpetuarse en sus cargos muchos años. Todo cambia un poco el 15M, creo que marca un punto de inflexión, con el cambio de clima social que vino después y de que la política volviese a las calles, que no estuviese circunscrita a los círculos de militancia o a asuntos concretos, como pudo ser la guerra de Irak o a la insumisión… Mi primer concierto fue precisamente uno por la insumisión en Cangas. Pero aparte de esto, parecía que la política la hacían otros y el 15M creo que la volvió a llevar a la calle y la gente empezó a ver que era algo en lo que se podía intervenir y fue consciente un poco de la estafa en la que estábamos metidos y de la precariedad a la que está abocada la nueva clase trabajadora y eso creó una nueva conciencia que se transmitió a muchos de los grupos nuevos. A algunos otros, no. A algunos compañeros de mi generación les oigo hablar con añoranza de los "buenos tiempos en los que la industria cuidaba de nosotros" y me parece increíble, porque digo yo "estos vivieron en un sueño o vivieron en un mundo diferente al que yo he vivido".

El 15M es también un punto de inflexión en tus canciones, en las temáticas que abordas. ¿Decidiste participar activamente o el mismo ambiente te impregnó para empezar a tocar otros temas?

Hombre, mis canciones se nutren de la realidad y cuando la realidad y el mundo en el que vives van cambiando pues también va cambiando tu forma de escribir y tu mirada. Yo creo que, de forma particular en Asturias, que siempre fue un lugar muy deprimido y golpeado de manera muy salvaje por la reconversión industrial, pues teníamos esa mirada un poco derrotista que, de forma no explícita pero sí implícita estaba en mis primeros discos, esa mirada un poco hacia abajo y yo creo que el hecho de que hubiese un nuevo horizonte de cambio, que la gente tomara un poco de conciencia colectiva hizo que desplazáramos un poco la mirada de ese derrotismo, que yo creía que era algo endémico asturiano, a una cosa que podías ver el mundo con una mirada crítica pero también con ilusión y ganas de cambio. Y todo aquello me pilló justo escribiendo Cómo hacer crack. Recuerdo que estaba con ese EP y empiezo a escribir esa canción unos meses antes justo del 15M. Y recuerdo estar con su programa de música Roberto Herreros, que estaba con Mapa Sonoro, y había venido a Gijón a rodar una pieza conmigo y me decía: "Se está montando algo gordo, va a pasar algo gordo, porque se nota en el ambiente" y yo desde Asturias no lo veía muy claro. Y me preguntó que qué estaba escribiendo y le dije "una que se llama 'Cómo hacer crack', pero sólo tengo la primera estrofa" y resulta que ocurrió todo aquello, la canción quedó un poco parada y luego fue avanzando conforme fueron avanzando las cosas. Todo aquello estaba tan presente en mi día a día y en la realidad social que vivía, me había ilusionado tanto esas semanas posteriores al 15M que se coló en esas canciones y luego en Resituación ya con una mirada un poco más larga y un poco más pausada e involucrada en los movimientos sociales que habían cogido auge a partir del 15M.

Ahora estamos en otra época diferente, ahora toca un desencanto que no se sabe muy bien si es total o hay que mantener una mirada optimista, pero desde luego es otra época y supongo que saldrá en el siguiente disco.

Tras el 15M sus letras reflejan de forma irónica la situación que vive España y llaman a la organización colectiva para reivindicar los derechos perdidos. | Imagen: Sergio González, 20 Minutos (cc-by-2.1-es).
Tras el 15M sus letras reflejan de forma irónica la situación que vive España y llaman a la organización colectiva para reivindicar los derechos perdidos. | Imagen: Sergio González, 20 Minutos (cc-by-2.1-es).

 

Tu disco Resituación tiene canciones que son himnos de su tiempo, describen muy bien lo que ha ocurrido en España en estos últimos años. Pero no hay muchos discos así, no hay muchos músicos que se hayan involucrado en la crisis, en reflejar la realidad que se está viviendo estos años…

Yo creo que sí cambió la mirada de la mayor parte de los músicos, sí que empezaron por lo menos a abrir las ventanas y mirar hacia fuera, y las canciones dejaron de hablar solamente de lo que pasaba en tu habitación y lo tristes que estabas o de paseos en bicicletas o cosas así. Lo que sí que he echado en falta es un posicionamiento explícito de los músicos. Yo nunca tuve ningún pudor en posicionarme cuando lo estimé oportuno y a lo mejor es eso lo que yo sí echo de menos. Pero sí que creo que el ambiente empapó un poco las canciones de grupos como Vetusta Morla o León Benavente, aunque de forma un poco diferente. Es cierto que parece que lo menos que puedes pedirle hoy en día a un grupo es que mire al mundo y que ponga una mueca, que las cosas tampoco están para celebraciones. Eso sí que ocurre, pero hay un excesivo pudor a posicionarse de forma explícita, no digo ya con partidos políticos, que parece que es algo que le da mucho repelús a mucha gente, sino con movimientos sociales y eso me parece una pena, porque creo que eso es una fuerza que se está perdiendo. Pero sí que hay una nueva generación de músicos jóvenes que sí que tienen esa conciencia, lo que pasa es que es una escena que está un poco más dispersa que aquello que comenzó en los 90 y parece que no acaba de ser algo sólido. Pero sí que lo veo en gente como Mursego o Pablo und Destruktion, gente así nueva que tienen diez años menos que yo, o gente mucho más joven como Las Odio, con una conciencia claramente feminista, que es algo que no había prácticamente en el indie, que también pecaba de un machismo galopante, aunque encubierto con esa especie de posmodernidad que parecía que estábamos por encima de todo. Pero sí que están cambiando un poco las cosas, lo que pasa es que, como todo, como siempre pasa con estos procesos sociales, van más lentos de lo que uno quiere y hay que tener paciencia.

Hablabas de que echabas de menos más implicación en los movimientos sociales. Tú estás muy comprometido con la PAH y con los desahucios. ¿Crees que es el mayor drama que se ha vivido en esta crisis?

Sí, ha sido una de las consecuencias más brutales de la crisis, que parte de la burbuja inmobiliaria y un poco del engaño este de tener que comprar casas porque alquilar era tirar el dinero y todo esto de vivir por encima de nuestras posibilidades y toda esta mierda que nos contaron. Y a la vez es lo más importante que ha pasado, la existencia misma de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, porque yo creo que han hecho un trabajo importante. Al principio se les criticaba mucho porque decían que era un movimiento interclasista y que defendían a los propietarios de casas, pero en realidad demostraron que no, que estaban realmente creando conciencia. No solamente era una plataforma de apoyo mutuo, también visibilizaron una realidad muy bestia, cambiaron la agenda de los medios y encima eso, crearon conciencia. Lo que me cuenta la gente de la Plataforma es que cuando viene una familia a una asamblea no sólo viene desesperada, sino avergonzada por lo que les está pasando y creyendo que de su problema tienen la culpa ellos. Y la Plataforma lo que les hizo es ver que es un problema colectivo, que tiene unas causas políticas y que la solución también pasa por la política.

Y cuando pasaron a la acción de Stop Desahucios fue cuando más se visibilizó toda la brutalidad que se estaba haciendo echando a la gente de sus casas, con la policía que se supone que tiene que estar de parte de la gente y no de parte de los banqueros estaba defendiendo los intereses de los bancos echando a la gente de su casa a hostias. Y eso es algo que hizo la Plataforma y que además lo hizo a pesar de los partidos políticos, porque les fueron rechazando ILPs [Iniciativa Legislativa Popular] los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP y sigue siendo una lucha diaria.

Ahora ha cambiado un poco el paradigma, porque bueno ya no hay hipotecas, pero hay una burbuja de los alquileres. Los bancos no son tontos y claro, están evitando los alzamientos, porque a los bancos tampoco les interesaba que saliesen en los medios los policías echando a la gente de sus casas. Hicieron un lavado de caras con unas campañas publicitarias brutales, pero en realidad siguen haciendo desahucios de los que se llaman silenciosos: negociando con las familias, si puede ser a espaldas de la PAH, en algunos casos les dicen que le negocian todo si no aparece la PAH. Y esto lo sabemos porque una persona de la PAH se infiltró, se hizo pasar por un miembro de una familia que iba a ser desahuciada y se lo dijeron. ¿Al final se lo solucionan? Sí, pero dejándoles una deuda de por vida y teniendo que ir a vivir a casa de un familiar. El problema de la vivienda sigue siendo uno de los más acuciados, pero el hecho de que no sea tan visible hace que oigas a Mariano Rajoy diciendo que los desahucios son cosa del pasado y es algo que te dan ganas de llorar cuando sabes cómo es la realidad y la lucha que sigue llevando la PAH.

Para la canción Ciudad Vampira hizo un videoclip en el que homenajeaba a los 43 estudiantes de magisterio asesinados en México en  2015. | Imagen: Youtube.
Para la canción Ciudad Vampira hizo un videoclip en el que homenajeaba a los 43 estudiantes de magisterio asesinados en México en 2015. | Imagen: Youtube.

 

¿Has encontrado también una evolución en el público que va a tus conciertos, en el ambiente que se genera en las actuaciones?

Sí, sí he encontrado una evolución. Yo creo que por un lado he perdido un público que era más de mi generación y más cercano a mí pero una cosa que me ha hecho ilusión es que he visto gente más joven en mis conciertos, y además muy joven y también es algo que a veces me ha hecho plantearme cosas como los precios de las entradas de los conciertos. En estos últimos años hubo una subida brutal de los precios de las entradas, con las ticketeras, con los gastos de gestión que no se sabe muy bien de qué son, con la excusa de la subida de los ocho puntos de IVA, que en vez de los ocho puntos te lo suben 20, y en los tiempos en los que la gente tiene menos dinero, las entradas se dispararon. Es algo de lo que no preocupaba hasta ahora, porque me he dado cuenta de que para chavales de 20 años pagar 20 euros por una entrada es muchísimo para ellos. Pero sí que he notado que se acercaba un poco más a mí esa gente y además que tomaban con más naturalidad eso que alguna crítica más cercana a mí hace tiempo considera una ruptura en mi forma de escribir que es, según ellos, que esté haciendo ahora canción política, como si antes sólo hubiera hablado de mis intimidades y mis obsesiones.

Como si fuera incompatible.

Sí, como si fuera incompatible además. Precisamente creo que los grandes autores de música que tienen una marcada dimensión social y política, tipo Billy Brag, o los Housemartins o Violeta Parra siempre combinaban las canciones más íntimas con canciones con una dimensión social muy marcada. Y la intimidad también tiene que ser algo que se puede compartir, que se puede proyectar hacia fuera y es de lo que tratan la mayoría de las canciones populares.

FACUA ha denunciado la reventa, dado que de un tiempo a esta parte las entradas desaparecen de taquilla en minutos para aparecer en webs de reventa en seguida (a veces, incluso antes de que se pongan a la venta) con precios absurdos. ¿Qué te parece esta especulación en torno a las entradas?

Pues lo que parece es que están las grandes ticketeras detrás de esto, que son las que se benefician de esa reventa. Yo sólo he leído algunas cosas y tampoco conozco mucho el tema. Supongo que son las ticketeras las que mandan ahora, igual que ocurre con los gastos de gestión. A mí me enfada mucho porque cada vez que negocio un concierto, antes no lo hacía, pero ahora lo negocio con el precio de la entrada ya. Entonces, te dan un precio de entrada y te dicen: "Bueno, pues este concierto va a ser a 15 euros" y de repente llegas a la taquilla y son 19 en vez de 15. Y te dicen: "es que son los gastos de gestión", que además es una cosa muy opaca, que no se sabe muy bien a qué corresponden y lo ponen un poco a su decisión. Y yo quiero saber qué es lo va a pagar la gente. Es un poco también consecuencia de la liberalización en la venta de entradas.

En los grandes conciertos me sorprenden muchísimo los precios desorbitados que se llegan a pagar. Yo recuerdo cuando vino Bob Dylan en 2007, hizo varios conciertos en España y yo fui a tres de ellos. Uno de ellos era en Valencia y coincidió con la visita del Papa, era la época de Camps y la Fórmula 1 y todo eso. Recuerdo que costaba cada entrada 35 euros o así, que bueno, te parecía asequible, siendo Bob Dylan. Pero la última vez que vino vi los precios de las entradas y llegaban a 120 euros, en una época en la que la gente tiene mucho menos poder adquisitivo. A mí me sorprende que los artistas no sean conscientes de eso y que no pongan otras opciones.

Y los que estamos ahí mucho más abajo creo que también podemos hacerlo, conciertos con otros formatos y otros precios, que bueno, también tienes que tener unos mínimos para pagar los sueldos y dar de alta a los músicos, que ese es otro tema que estamos peleando los músicos, por contrataciones justas y derechos laborales básicos que no se peleaban hasta ahora. Pero también se pueden hacer otro tipo de conciertos más populares y en otros sitios con la voluntad para hacerlo.

También has tenido relación desde el 15M con la creación y evolución de Podemos, con tus ideas y venidas. Después de Vistalegre 2, ¿cuál es tu valoración?

Pues después de Vistalegre 2 no quería saber mucho de Podemos, la verdad. Me sigo enterando un poco de lo que pasa, pero desde Asturias se ven las cosas un poco diferente, todo lo más sucio que ha sucedido en Podemos sucedía en Madrid. Sigo en contacto con la coordinadora de Podemos en Movimiento en Asturias, que es un poco del sector anticapitalista y de gente independiente, como yo, y ahí no hay tanta lucha fratricida, aunque algo queda. Yo procuro verlo con distancia y no llevarme tampoco demasiados disgustos. Y lo que tengo claro es que Podemos es una herramienta en la que pusimos todos mucha ilusión, pero no deja de ser eso, una herramienta. Y necesita de poder popular, de movimientos sociales, o de populismo, si se quiere llamar así, de algo que no tenga que ver con la política puramente institucional para que realmente sea un movimiento transformador. Entonces, a Podemos lo veo sólo como una parte, si deciden matarse entre ellos, pues que se maten, pero seguirá habiendo lucha por otro lado.

Cualquier colectivo tiene sus miserias por dentro, también en los movimientos sociales ocurre. Ha sido todo muy rápido y supongo que cuesta y con una maquinaria en contra muy fuerte y sabiendo reaccionar tarde, mal y nunca en la mayoría de los casos. Es normal hasta cierto punto. Pero bueno, yo tenía la fe de que la izquierda, históricamente, la izquierda democráctica, ha sido más potente cuando ha sido más plural y ha habido más debates internos y los debates que se dan ahora entre el sector un poco más anticapitalista y el sector un poco más populista me parecen bastante sanos, aunque ellos lo ven como posturas casi antagónicas. Es una cosa de la que tampoco quiero saber más de la cuenta porque pierdes mucho tiempo y ganas muchos disgustos.

Has trabajado en un documento presentado en Vistalegre 2 sobre políticas culturales. ¿Qué es eso de que "la mejor política cultural es la que no se hace"?

[Se ríe]. En realidad lo importante es que se garantice el acceso a la cultura a toda la ciudadanía. Cuando yo hablo de canciones populistas y apuesto por el populismo en la música es algo confrontado a la deriva elitista que tiene la música popular hoy en día, pues como esto que acabamos de hablar de los precios de las entradas desorbitados, de los macroeventos que acabaron con las giras en salas, tener que depender de cerveceras, cuando no de otros sponsors que son directamente empresas criminales o mafiosas. Para todo esto creo que la música popular tiene que formar parte de ese poder alejado de las instituciones. Tiene que influir en él, pero no dejar que sea juzgado por él, que es lo que está pasando. Por eso creo que no debe haber más política cultural que la de dejar que la cultura esté viva en las ciudades y que pueda juzgar a los poderoso y que los poderosos no tengan la capacidad de juzgar a la cultura porque sea más libre de lo que son ellos que tienen otra responsabilidad.

Uno de sus mayores compromisos sociales de los últimos años ha sido con la PAH. | Imagen: Youtube.
Uno de sus mayores compromisos sociales de los últimos años ha sido con la PAH. | Imagen: Youtube.

 

Tú eres muy activo reivindicando una mayor presencia femenina en todos los espacios que tienen que ver con la cultura. Pero al mismo tiempo en tu carrera se te ha acusado de ser machista, además de que siempre se menciona esto de que en el indie y la música pop-rock es especialmente machista. ¿Crees que esa crítica es un síntoma de que hay más sensibilidad?

Sí, yo creo que también una de las cosas buenas que trajo el 15M fue un empoderamiento de los movimientos feministas. Veníamos de que en la izquierda se hablaba de que la verdadera lucha emancipatoria era la lucha de clases y que el feminismo es una lucha secundaria y de repente vinieron ahí determinados colectivos feministas a decirnos que no, que si no es feminista no va haber revolución.

Y bueno, yo la verdad es que aprendí un poco también recibiendo collejas. Tuve la suerte –yo, ellas no- de trabajar con mujeres y que me hicieron ver muchas actitudes machistas que siguen existiendo y que los hombres, incluso los que queremos tener cierta consciencia feminista, somos dobles agentes y tenemos que revisar nuestros comportamientos.

Pero sí que está habiendo cambios ahora. Por ejemplo, una de mis compañeras en la anterior oficina, Zahara Sierra, ahora ha montado otra oficina con otra chica que venía de otra oficina, Desvelo, una oficina que está trabajando con mujeres: llevan a Las Odio, van a traer a las Kumbia Queers de gira en verano y tienen esa conciencia feminista. También hay gente que reivindica más presencia femenina en los festivales, que están copados por hombres y al menos es algo que se habla, que hay debate. Lo que pasa es que luego miras realmente los festivales, los carteles, y la verdad es que se te cae un poco el alma a los pies.

Yo sobre las cuotas tengo muchas dudas, pero desde luego no es una solución pero sí es un camino que merece la pena explorar. Cuando estamos tan imbuidos en la cultura patriarcal es imposible que si dejas a un montón de hombres decidir que vayan a optar por mujeres como primera decisión, instintivamente van a optar por los hombres. Hace poco una mujer, directora de un festival importante, a la que le preguntaban por qué no había más mujeres en el cartel del festival ella respondía que era porque las mujeres vendían menos que los hombres. Eso son clichés que vienen un poco de la antigua manera de entender el negocio musical y eso creo que está cambiando un poco con oficinas como Desvelo, que creo que hay más ejemplos y que también es algo que va a llevar tiempo cambiarlo. Si es difícil acabar con el capitalismo, imagínate con el patriarcado.

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Los tres de… Nacho Vegas

Tres películas: Esto es lo peor que me puedes preguntar, porque no soy excesivamente cinéfilo. Hay un director que es mi favorito, que es Mike Leigh y yo soy muy de autores y de su obra, más que de películas en concreto. Toda la obra de Mike Leigh me encanta y elegiría tres películas suyas, pero bueno, voy a elegir dos: Indefensos y Career girls (Dos chicas de hoy). Otra película que me impactó mucho en su momento, un documental, fue El Desencanto (de Jaime Chávarri), por toda la miseria que reveleba de toda esa aristocracia venida a menos y toda la mierda que salía ahí y que me llevó a hacer una de mis canciones más conocidas y más malinterpretadas también [El hombre que casi conoció a Michi Panero].

Tres libros: Soy muy fan de Raymond Carver y su poesía, bueno de sus cuentos también, pero creo que sus poesías están infravaloradas en general, y recuerdo de uno de sus primeros libros que leí que me lo trabjo una amiga de EE UU que se llama en español Cuando el agua suena a otras aguas (Where the water comes together with other water) y es una de mis colecciones de poesías favoritas. Además, va a estar presente en algunos de los momentos de mi próximo disco. Otro sería La balada del café triste, que es uno de los primeros libros que leí de Carson McCullers, otra de mis escritoras favoritas y no sé si es mi libro de ella favorito, pero sí es el primero que leí, con el que me enamoré de ella. Y el tercero sería Libro del desasosiego, de Fernando Pessoa, que me impactó mucho cuando lo leí. Además es un libro que compré, lo leí, lo presté, no me lo devolvieron nunca, lo volví a comprar, lo volví a prestar, y siguieron sin devolvérmelo y como es el típico libro para releer una y otra vez pues voy a tener que volver a comprarlo. Es uno de mis libros de cabecera.

Tres programas de televisión: La bola de cristal, porque crecí con él, Los Simpsons y Salvados.

Tres momentos históricos: Esta es difícil. Precisamente este año que se cumplen los centenarios de dos de mis escritoras favoritas, Gloria Fuertes y Carson McCullers, pues es un momento histórico esos dos centenarios. También recuerdo que hubo un tiempo que me interesó bastante y leí mucho sobre el asalto al Palacio de la Moneda y el asesinato de [Salvador] Allende y todo lo que tuvo que ver con la dictadura chilena y el ensayo precisamente que tuvo ahí el liberalismo, que es cuando se dieron cuenta precisamente de que igual la dictadura no era el mejor marco para esa especie de totalitarismo, que es mejor muscar una democracia totalitaria para hacer sus estragos, pero todo aquello, supongo que también porque cuando era pequeño tenían mis padres un cuadro con la imagen de Salvador Allende en casa, pues me marcó bastante y me parece un momento histórico importante.

Tres referentes: En la música, ahora mismo diría Violeta Parra, estoy muy violetapárrico, y porque me parece que conjuga muy bien la canción más íntima con el folklore popular con la canción de denuncia social y con la poesía, creo que sus canciones a veces son poesía en el sentido más formal de la palabra. Son bellísimas, pero también tienen algo de lírica popular que hacen que sea algo maravilloso. Un referente un poco digamos de leyenda sería Aída Lafuente, que fue una guerrillera asturiana. Ahora estoy cantando una canción popular asturiana que estoy haciendo con diferentes trozos de canciones populares que hablan de ella, que cuentan que fue una guerillera que en la revolución de 1934 en Asturias, con 16 años, dejó la escuela y cogió el fusil. Delante de ella mataron a dos compañeros socialistas y uno de los fascistas, antes de matarla, le preguntó: “¿Cómo te llamas?” Y ella dijo “Comunista Libertaria” y le pegaron dos tiros. Hay incluso una estatuta de ella en Oviedo y hay muchas canciones y muchas historias respecto a ella y es un ejemplo de lucha y de feminismo que tenemos en Asturias. Un tercer referente en relación a lo que hablábamos antes sería Santiago Alba Rico.

Tres lugares para visitar: Uno sería México, porque es un país del que estoy enamorado. La verdad es que he tenido muchas ocasiones de ir para tocar, conozco media docena de ciudades, pero solamente el colorido, los olores, cómo es la gente de cariñosa aunque es un país que es prácticamente un Estado fallido, con tanta violencia alrededor, pero con tanta cultura popular, es un país que me fascina y que espero poder conocer más en cuanto tenga ocasión. Otro, que conozco un poco mejor, aunque no tanto, y que recomiendo a todo el mundo, sería Asturias, sobre todo la parte de la cuenca minera, porque aunque fue una zona un poco fea en su momento está llena de valles guapísimos donde todavía sobrevive un poco del mundo rural y es un sitio que me encanta. Y un sitio que sería un poco un futurible, porque nunca he estado pero el viaje que proyecto hacer cuando pueda es a Irlanda, porque es un sitio del que me encanta su cancionero, que además está un poco emparentado con el cancionero asturiano, porque Asturias forma parte de las naciones de la Bretaña, con Galicia, con Gales, con la Bretaña francesa, con Irlanda, y tenemos esas raíces comunes y el cancionero de ellos me encanta y sé que es un sitio donde se vive la música de una manera muy especial y es un viaje que me encantaría hacer, y ese es el que proyecto.

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Ángeles Castellano es periodista y miembro del equipo de redacción de Consumerismo.

*La foto del encabezamiento es de Ángeles Castellano/FACUA.

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