La medida no tiene justificación técnica, jurídica ni económica

FACUA Sevilla critica que el Ayuntamiento mantenga hipotecada la política fiscal por un pacto político

La asociación denuncia que la bajada del 3% del IBI aprobada en el pleno por el PSOE y Ciudadanos y la abstención del PP perjudica a los sevillanos al reducir en 3,6 millones de euros los ingresos municipales.

FACUA Sevilla critica que el Ayuntamiento mantenga hipotecada la política fiscal por un pacto político

FACUA Sevilla critica que el Ayuntamiento de la ciudad tenga hipotecada su política fiscal en favor de un pacto político que perjudica de forma evidente a los ciudadanos. La aprobación en el pleno municipal de este martes de una bajada lineal del 3% del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), adoptada en contra de todos los informes técnicos, jurídicos y económicos, es la prueba evidente de ello: La propuesta ha salido adelante con los votos del PSOE y Ciudadanos, la abstención del PP y el voto en contra de IU y Participa Sevilla.

La primera consecuencia del acuerdo es la disminución de los ingresos del Ayuntamiento en 3,6 millones de euros en 2018, lo que, obviamente, tendrá un efecto en las inversiones y prestaciones que ofrece el municipio. Y, sin embargo, el supuesto beneficio para los ciudadanos será imperceptible: entre cinco y diez euros al año. Únicamente beneficiará, de algún modo, a los grandes propietarios, empresarios y particulares, y no a la mayoría social de la ciudad.

El pacto alcanzado por el PSOE con Ciudadanos no garantiza la estabilidad del gobierno municipal, sino que supone una derechización de la política municipal perjudicial para los intereses de los sevillanos, critica la asociación. FACUA Sevilla reclama a Juan Espadas que busque estabilidad por vías que representen el cumplimiento de sus acuerdos de investidura y no la renuncia a las políticas progresistas que beneficien a la mayoría social de la ciudad.

El Consejo Económico y Social de Sevilla, en el que participa la asociación, ya dictaminó en contra del Proyecto de Modificación de Ordenanzas Fiscales y Reguladoras de Precios Públicos que iba a llevar el Ayuntamiento al pleno. Entre otras cosas, porque proponía compensar la caída de los ingresos que iba a suponer la bajada del IBI con la subida de otros impuestos y tasas, lo que también podría perjudicar a los ciudadanos.

Sin embargo, de las 17 ordenanzas que el gobierno municipal pensaba modificar, al pleno sólo han ido 10, pues las demás han sido retiradas. Ello implica que la compensación que prometía el gobierno de Juan Espadas para justificar la bajada del IBI no existirá. De hecho, el Ayuntamiento ha intentado maquillar la bajada del IBI con las subidas puntuales de algunos impuestos, que realmente no van a modificar el estado de ingresos.

"El PSOE accedió a bajar el IBI un 6% en dos años, para garantizarse el apoyo de Ciudadanos en los presupuestos de 2017", denuncia Rocío Algeciras, secretaria general de FACUA Sevilla. El precio de ese acuerdo "perjudica claramente a los sevillanos, ya que el presupuesto municipal de 2018, teniendo en cuenta que tampoco suben las transferencias del Estado ni de la Junta de Andalucía, va a tener menos dinero para inversiones y para todo".

No se han aprobado modificaciones, como anunció el gobierno local que se haría, en las tasas de vados, grúa o basuras, de modo que estos tributos intentarían mantener el nivel de ingresos de este último año.

FACUA sí comparte la subida, por ejemplo, de los precios públicos del Real Alcázar, siempre que los ingresos que se obtengan por ellos se reinviertan en el mantenimiento y la conservación del monumento.

Progresividad

FACUA Sevilla insiste en pedirle al Ayuntamiento de la capital que regule los tributos con criterios de progresividad y capacidad económica, así como acometa mejoras importantes en la gestión de la recaudación de los tributos, en especial en cuanto a medios técnicos y humanos, para implementar la sostenibilidad financiera municipal.

De igual forma, la asociación sigue instando a la administración municipal a que proceda a aplicar de forma automática las bonificaciones sociales a aquellos ciudadanos que tengan derecho a alguna de ellas, y que éstas dejen de tener un carácter rogado. Es decir, que deban ser los propios usuarios quienes las conozcan y soliciten para poder beneficiarse de ellas. Por ello, FACUA Sevilla demanda que promueva la difusión de los beneficios fiscales a través de campañas informativas, a fin de que los usuarios puedan conocer si reúnen o no los requisitos para acogerse a alguno de ellos. La asociación considera que la administración goza de los medios técnicos y estadísticos para poder aplicar estas ayudas de forma directa, sin que deba mediar una solicitud por parte de los interesados.

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