Motor y viajes

Las cuatro cosas que debes saber de tu vehículo eléctrico

Seis de cada diez usuarios se plantean comprar este tipo de coches. Además de la autonomía, velocidad y comodidad, hay otras cuestiones esenciales que determinan el salto al transporte ecológico.

Por Ricardo Gamaza

Seis de cada diez conductores españoles se plantean comprar un coche eléctrico al adquirir su vehículo nuevo, pero sólo un 16% de los compradores preguntan por las emisiones de su nuevo coche. Lo que más les preocupa a los que quieren dar el salto al vehículo ecológico es la autonomía, la velocidad y la comodidad, pero antes de preguntarse por esas cuestiones hay otras esenciales y no sólo de los coches, sino también de bicicletas y motos eléctricas. Te las contamos en este artículo.

Autonomía, velocidad y comodidad del vehículo. Eso es lo que cualquier usuario desconocedor del coche eléctrico pregunta antes de adquirir uno. Sin embargo, los expertos en movilidad sostenible señalan que eso debería ser una de las últimas razones que decidan la compra de un vehículo, antes hay que tener en cuenta otras cuestiones que pueden hacer que subirse al carro de la movilidad eléctrica se convierta en un problema. Estas son:

1. ¿Quién lo fabrica?

Esta pregunta es fundamental antes de comprarse una bici, motocicleta o coche eléctrico. Aunque la normativa española obliga a que la empresa mantenga un servicio técnico postventa durante al menos 10 años, la realidad es que un 70 por ciento de las marcas son eventuales. "Es muy común que se recurra a marcas chinas, que permiten ofrecer precios muy bajos, pero que desaparecen en poco tiempo", explica Daniel Marín, de la empresa Movelectriz, el único servicio técnico multimarca acreditado de reparación de vehículos eléctricos en toda Andalucía.

El problema de no encontrar la marca cuando surgen las averías es que no se encuentren las piezas necesarias o que su adquisición sea muy cara. Una apuesta segura es la marca Tesla, una de las que ha apostado desde el principio por el vehículo eléctrico y que tiene un compromiso social que ha llevado a esta empresa a liberar las patentes, de manera que su tecnología es de libre uso para otras marcas comerciales y para los talleres de reparación.

2. ¿Cuánto cuesta una reparación y las baterías?

En algunos casos, hay marcas comerciales muy conocidas que han desarrollado sus coches eléctricos, sin embargo, la sorpresa puede encontrarla el conductor sostenible a la hora de llevar el coche a reparar, porque hay casos en los que la batería eléctrica vale más que adquirir un vehículo nuevo.

La solución a este problema es solicitar un presupuesto de reparación del motor y de la batería a la empresa antes de adquirirlo; así podremos saber si estamos viendo un coche que cuando se averíe puede acabar en el garaje de casa o en un desguace porque repararlo tiene un precio prohibitivo.

Para las bicicletas, hay que tener en cuenta que una batería tiene una vida útil óptima que oscila entre las 1.000 y 2.000 recargas (a partir de las cuales la carga pierde efectividad progresivamente), y que en el caso de las bicis eléctricas una batería nueva puede costar en torno a los 400 euros.

3. ¿Dónde lo llevo a reparar?

Aunque la mayoría de las tiendas que comercializan los vehículos eléctricos tienen el servicio de reparación técnica, la realidad es que en toda España sólo hay tres servicios técnicos para coches eléctricos: en Madrid, Barcelona y Sevilla. Para Andalucía es Movelectriz la que da mayoritariamente ese servicio a través de los concesionarios o de manera directa.

Pero las reparaciones se complican si hablamos de motocicletas o bicicletas, porque en esos casos las empresas que venden no suelen tener taller de reparación. En esos casos hay que acudir a alguno de esos únicos tres talleres que hay en España; un servicio que está arrancando ahora (en Europa hay unos 600 puntos de servicios técnicos autorizados).

4. Y ahora sí: autonomía, velocidad y confort

Ya hay respuesta del mercado para solucionar cualquier problema de movilidad y dar solución a la necesidades de cualquier usuario, si bien como norma general la autonomía depende casi siempre de la potencia del vehículo.

Los beneficios de subirse al carro de la movilidad eléctrica son que, además de tener un alto componente de responsabilidad ecológica con el planeta, permite al usuario tener ventajas en lo económico al abandonar la dependencia de los hidrocarburos y lo que ello representa de gasto en una economía familiar, y otra serie de provechos como poder circular en zonas restringidas a coches contaminantes, por carriles de servicios públicos en algunas ciudades y estar exentos en algunos casos de impuestos sobre los vehículos.

Durante la Semana Española de la Movilidad, hubo una campaña de concienciación dirigida a sensibilizar, tanto a los responsables políticos como a la ciudadanía, en que el medio urbano puede ser más habitable con medidas concretas que así lo demuestran. De hecho, hay múltiples ejemplos de experiencias determinadas muy novedosas, incorporándose a actuaciones que hace unos años ya se pusieron en marcha en nuestro país.

Así el Ayuntamiento de León ha mostrado los vehículos eléctricos autónomos del proyecto europeo CityMobil2, donde se demuestra la viabilidad de estos medios de transporte. En San Sebastián se presentó hace ya tres años el autobús urbano 100% eléctrico con tecnología de un grupo empresarial español. En Murcia se presentó el Proyecto Electra, para fomentar los sistemas de préstamo compartido de motos eléctricas en entornos urbanos.

Todas ellas actuaciones que nos acercan a ciudades que apuestan claramente por una ciudad sostenible como la de Grenoble y su plan de movilidad multimodal, que integra la movilidad de transporte público con el privado mediante vehículos eléctricos. Un ejemplo a seguir que va mucho más allá de los carriles bici.

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Ricardo Gamaza es periodista y divulgador agroambiental.

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