FACUA considera inmoral que Roche estudie vender sublicencias de Tamiflu en lugar de liberar la patente

La Federación recuerda que la Declaración de Doha permite a los países en vías de desarrollo saltarse las leyes de patentes en casos de emergencia sanitaria.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) considera inmoral que la farmacéutica suiza Roche estudie vender a otros laboratorios sublicencias del antigripal Tamiflu en lugar de abaratarlo y liberar la patente, lo que permitiría su producción masiva y a bajo precio a fin de abastecer a medio plazo a la población mundial ante la posible pandemia de una variante humana del virus de la gripe aviar de la que ha alertado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

FACUA denuncia que Roche está poniendo sus intereses económicos por encima de la vida de millones de personas, aunque la actitud de la farmacéutica no le sorprende ya que es la práctica habitual del sector, como viene constatándose en el caso de los carísimos tratamientos antisida.

En cualquier caso, FACUA recuerda que la Declaración de Doha permite a los países más pobres o en vías de desarrollo saltarse las leyes de patentes en casos de emergencia sanitaria y de hecho la OMS ya ha recomendado adoptar estas medidas en relación a los fármacos para el sida. En este sentido, FACUA aplaude la decisión del Gobierno tailandés de fabricar una copia del antigripal de Roche.

En la conferencia celebrada por la Organización Mundial del Comercio (OMC) en noviembre de 2001 en Doha (Qatar) se decidió que los países en vías de desarrollo, a través de las llamadas “licencias obligatorias”, pueden elaborar copias de medicamentos para tratar enfermedades esenciales, independientemente de que estén protegidos por derechos de patente. Para ello, el país afectado debe decretar una situación de emergencia sanitaria y, si no tiene capacidad para producir esos medicamentos genéricos, los puede importar de países que sí la tengan, todo ello siguiendo un protocolo de notificación a la OMC.

A falta aún de una vacuna, Tamiflu, de Roche, y Relenza, de GlaxoSmithKline (GSK), son actualmente los antivirales recomendados por la OMS y numerosos gobiernos están haciendo acopio de ellos, fundamentalmente del primero. En cualquier caso, no deben ser considerados una panacea, máxime teniendo en cuenta que el virus puede hacerse resistente a ellos, como ya ha ocurrido frente a Tamiflu con cepas propagadas en Vietnam y Japón.

FACUA advierte que la incapacidad de ambos laboratorios de responder a la demanda mundial y el inasumible coste que pueden suponer los medicamentos para muchos países del Tercer Mundo hace necesario que liberen las patentes. Así, tanto el oseltamivir (Tamiflu) como el zanamivir (Relenza) se convertirían en genéricos y cualquier laboratorio o Gobierno podría fabricarlos.

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