FACUA recibe numerosas quejas sobre las deficientes condiciones de un viaje de fin de curso en crucero

En el barco viajaban 1.500 estudiantes de institutos de Cádiz, Málaga y Granada, entre otras provincias. Han denunciado graves problemas en la seguridad del barco, la limpieza y en la calidad de la comida.

FACUA recibe numerosas quejas sobre las deficientes condiciones de un viaje de fin de curso en crucero

FACUA-Consumidores en Acción está recibiendo numerosas quejas de diferentes usuarios sobre las graves deficiencias de un viaje en crucero a Italia con más de 1.500 pasajeros que tuvo lugar el pasado 2 de abril y que, según afirman, "no se realizó en las condiciones contratadas".

FACUA llama a las familias afectadas a que acudan a sus asociaciones en las ocho provincias andaluzas para que puedan recibir asesoramiento en relación a sus derechos, como presentar reclamación para exigir una compensación económica por los perjuicios causados y el incumplimiento de las condiciones contratadas. También pueden hacerlo mediante el teléfono 954 902 365.

Los usuarios afectados son estudiantes de instituto de todas partes de Andalucía y contrataron el viaje mediante las agencias Halcón Viajes, Intermondo Travel y Viajes Media Silver, llegando a pagar hasta 750 euros. Por su parte, el crucero, en realidad un ferry según denuncian los afectados, es propiedad de la naviera italiana Grandi Navi Veloci (GNV). Viajes Media Silver asegura sentirse también "víctima de la estafa", ya que el barco no era el que supuestamente habían contratado con Force Touristic Group, la empresa mayorista.

Los afectados han comunicado que el crucero no disponía de las medidas de seguridad adecuadas, "con menor número de botes salvavidas de los necesarios", además de falta de personal de seguridad y difícil acceso a los chalecos salvavidas en caso de emergencia, "que no se encontrataban en los camarotes, sino sólo en algunas salas". El barco, además, no contaba con un médico de guardia y la megafonía no se escuchaba dentro de los camarotes ni en todos los pasillos, dificultando que los pasajeros pudieran enterarse de cualquier comunicación que fuera necesaria.

Los usuarios también han denunciado la falta de limpieza de las instalaciones del barco, así como de los camarotes, que fueron limpiados un único día de los seis que duraba el viaje, igual que los cuartos de baño. "En algunos casos, las toallas limpias que debían reemplazar a las usadas estaban sucias", han asegurado.

De igual forma, han reclamado que el menú que se servía en el crucero "no era saludable y sólo contó con fruta a partir del tercer día, al ser reclamado expresamente". Los afectados también han manifestado que la comida de los menús "se reutilizaba de un día para otro" y que sólo se podía acceder al restaurante en los turnos de comida, sin que ninguno de los pasajeros pudiera obtener ningún tipo de alimento fuera de esos horarios.

La organización también ha sido uno de los puntos que han motivado las quejas de los usuarios, que han denunciado el "caos" que supuso el embarque en Málaga, la ciudad de dónde partía el viaje, además de problemas con las visitas guiadas debido al retraso del barco. En Roma, afirman, la organización cambió sin previo aviso la visita al Museo Vaticano, que venía incluida en el precio del viaje, por otra al Coliseo, que tuvieron que pagar aparte.

Además, FACUA recuerda que las agencias de viaje a través de las que se contrató el crucero son responsables de que se cumplieran las condiciones contratadas, y que no pueden desentenderse de sus obligaciones para con los usuarios afectados.

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