FACUA presenta el informe 'Transgénicos: ¿Experimentan con nuestra salud las grandes multinacionales?'

La Federación advierte que las repercusiones a largo plazo del consumo de alimentos transgénicos son aún desconocidas.

La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) ha publicado el último número de su nueva publicación bimestral, Dossier FACUA, dedicado a los alimentos transgénicos. En este dossier, FACUA señala los riesgos que la introducción de estos productos puede representar para la salud humana y medioambiental, por lo que pide a la Administración que adopte una postura de precaución.

Las técnicas de modificación genética han supuesto un giro radical en la evolución de las técnicas agrícolas y ganaderas tradicionales, ya que suponen el trasvase de información genética (ADN) entre especies que jamás se hubieran cruzado de forma natural o la eliminación de genes propios de los organismos con el objetivo modificar sus propiedades. Por ello, FACUA considera que el principio de precaución debe guiar a la Administración en todo lo que respecta al proceso de concesión de autorizaciones y al control de los organismos modificados genéticamente (OMGs) y productos que los incorporan. La modificación genética introducida en la alimentación de las personas es de trascendental repercusión por cuanto puede afectar a su salud y su calidad de vida, por lo que carece de lógica dejar este proceso en dependencia de grandes multinacionales cuyo fin como tales es la obtención de un rendimiento económico.

FACUA señala que existen riesgos derivados de las técnicas de modificación genética que pueden convertir en agua de borrajas las supuestas ventajas que, según las empresas del sector, aportarán para los cultivos, la nutrición o la erradicación del hambre en el mundo. Así, no se conocen las repercusiones que a largo plazo tendrán sobre la salud de las personas los cultivos que incorporan sus propias sustancias tóxicas para combatir las plagas que los atacan o aquéllos capaces de soportar mayores aplicaciones de herbicidas para eliminar las malas hierbas de los campos. Además, la Federación apunta la posibilidad de que la incorporación de nuevas proteínas a los productos incremente el riesgo de padecer reacciones alérgicas o que la introducción de genes marcadores resistentes a los antibióticos extienda el fenómeno de la cada vez más preocupante falta de eficacia de los mismos en el tratamiento de las enfermedades.

Por otra parte, FACUA advierte que el medio ambiente también resultará afectado por la integración de los OMGs, puesto que la liberación de estos organismos en la naturaleza supone un proceso en el que no es posible dar marcha atrás. La diversidad natural puede verse entonces radicalmente alterada con la presencia de especies que incluyen características que les han sido conferidas artificialmente, propagándolas a variedades afines.

Ante la falta de investigaciones concluyentes sobre los efectos de los OMGs, FACUA insta a las Administraciones competentes a que pongan freno a la comercialización de organismos modificados genéticamente o productos que los incorporen entre sus ingredientes, ya que los consumidores no pueden ser utilizados como sujetos experimentales, y es preciso el establecimiento de procedimientos de control que garanticen el respeto a las normas vigentes en materia de etiquetado, de forma que los consumidores tengan la última palabra a la hora de aceptar o rechazar el consumo de los productos transgénicos.

En su dossier, FACUA incluye también la postura de diversos representantes políticos, ecologistas y agrarios. Así, Greenpeace, Ecologistas en Acción, representantes de PP, PSOE, IU en el Congreso de los Diputados y la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ofrecen su posicionamiento sobre el tema en distintos artículos.

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