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Cinco razones para optar por la leche materna

La leche de fórmula es un gran negocio económico sustentado en muchos mitos y falsas creencias, aunque ya las empresas que la comercializan han tenido que admitir en su publicidad que es preferible la materna.

Por Sandra D. Siachoque

La leche de fórmula es un gran negocio económico que se sustenta en muchos mitos y falsas creencias. Sin embargo, ya las empresas que las comercializan han tenido que terminar admitiendo en sus publicidades que es preferible que un bebé se alimente de leche materna, algo que ya afirmaba la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sostiene que hasta los seis meses es el único alimento que debe ingerir un bebé de forma exclusiva.

1. Es gratis

Supone un ahorro no sólo de la leche misma, sino que además evita los implementos necesarios para la preparación: no hay que comprar latas de fórmulas artificial, biberones, esterilizadores, ni tampoco transportarla o calentarla. La fórmula artificial (léase leche artificial) cuesta dinero y mucho. Según datos de expertos en lactancia, el negocio de los sucedáneos de leche materna le cuesta a una familia 2.040 euros al año por cada niño o niña.

2. Está siempre a la temperatura adecuada

Sea verano o invierno, siempre que tu bebé quiera mamar, la leche materna tiene las condiciones adecuadas para su consumo. No hay que calentarla, mezclarla, y el pecho no requiere ninguna preparación porque siempre contiene para el bebé la cantidad exacta de agua junto a múltiples elementos que la garantizan como el mejor alimento, según la OMS.

3. Es seguro

El pecho es el envase diseñado por la naturaleza para mantenerla en condiciones adecuadas para el bebé en cualquier momento del día o de la noche. La leche materna no alterna sus componentes con el calor o con el frío. Sale a una temperatura corporal de 32 grados centígrados y sólo se empiezan a generar microorganismos patógenos cuando se manipula después de su extracción.

4. Protege a las madres

Cuando se da el pecho a demanda, el útero se contrae recuperando su tamaño. En el parto, el desprendimiento de la placenta ocurre de forma más rápida cuando el bebé y la madre hacen piel con piel y se inicia espontáneamente la lactancia en las horas siguientes al nacimiento. Por otro lado, las mujeres que amamantan tienen un menor riesgo de sufrir diabetes, cáncer de mama y cáncer de ovario.

5. La lactancia es ecológica

Contrarresta los nocivos efectos medioambientales de la fabricación, distribución y consumo de fórmulas artificiales. Ayuda a la sostenibilidad del plantea tierra: las madres lactantes combaten el cambio climático amamantando. Es un alimento completo para el bebé y además, no hay residuos.

El embarazo es momento ideal para pensar en el tipo de crianza a seguir y el ahorro familiar: si es posible, es preferible amamantar a un bebé. Para las madres que tienen problemas en la lactancia existen grupos de apoyo de madres lactantes y expertas que dan asesoramiento (normalmente de manera gratuita).

Para aquellas que no consiguen o no desean dar el pecho, también existe la opción de acudir a los bancos de leche materna que existen en algunos hospitales, porque este tipo de alimentación proporciona los nutrientes necesarios para un óptimo desarrollo.

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Sandra D. Siachoque es periodista experta en lactancia materna y crianza.

*La foto de ecabezamiento es de Flickr.com/sanutri (CC BY-SA 2.0).

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