Entra en vigor la reducción de velocidad a 90 km/h en carreteras convencionales

Supone la desaparición de los límites de 90 y 100 km/h para turismos y motocicletas en función de si la vía disponía o no de metro y medio de arcén practicable.

Entra en vigor la reducción de velocidad a 90 km/h en carreteras convencionales
Imagen: Europa Press

La reducción de velocidad a 90 km/h en las carreteras convencionales ha entrado en vigor este martes 29 de enero. La modificación del Reglamento General de Circulación que contempla esta medida fue aprobada en el Consejo de Ministros del 28 de diciembre del año pasado y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) al día siguiente, aunque ha entrado en vigor al mes de su publicación, para dar tiempo a los titulares de las vías afectadas a realizar cambios en la señalización.

Esta modificación prevé cambios en el artículo 48 del Reglamento General de Circulación referido a los límites de velocidad en las carreteras convencionales, con el fin principal de reducir la siniestralidad vial y cumplir el objetivo establecido en la estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de bajar de 37 la tasa de fallecidos en accidente de tráfico por millón de habitantes. En 2017 la tasa fue de 39.

En concreto, supone la desaparición de los diferentes límites de velocidad genéricos establecidos, 90 y 100 km/h para turismos y motocicletas, en función de si la vía disponía o no de metro y medio de arcén practicable, reduciéndolo a una limitación general de 90 km/h. Este límite podrá ser elevado a 100 km/h si la vía posee carriles en ambos sentidos con separación física.

Además, los coches y motos podrán superar en 20 km/h este nuevo máximo cuando adelanten a un vehículo que circule por debajo de los 90 km/h.

Esta modificación no afecta a autovías y autopistas, donde turismos y motocicletas podrán seguir circulando a un máximo de 120 km/h, camiones y furgonetas a 90 km/h y el resto de vehículos a 100 km/h.

Los límites de velocidad que ahora se modifican se fijaron a principios de los años 80 del siglo pasado, cuando la red viaria española no tenía casi kilómetros de vías de alta capacidad, situación completamente distinta a la actual. Además, esta iniciativa supone reducir la diferencia de velocidad entre vehículos de transporte de viajeros y mercancías respecto de los turismos.

Durante los últimos treinta días, la Dirección General de Carreteras, a través de sus demarcaciones territoriales, así como el resto de titulares de la vía, han procedido a la retirada o cambio de señales de los antiguos límites de velocidad. En total, se han cambiado 2.719 señales de la Red de Carreteras del Estado, que ha tenido un coste aproximado de 526.000 euros (sin IVA). La medida afecta a 11.856 kilómetros.

Los países de la Unión Europea con menores tasas de fallecidos por millón de habitantes en accidente de tráfico tienen, según datos del Ministerio de Interior, un diferencial de límite de velocidad entre vehículos ligeros y pesados, en carreteras convencionales, que oscila entre 0 y 10 km/h.

Según diferentes estudios, los vehículos que circulan a velocidades dispares de la media de la vía, como pueden ser los camiones en relación a turismos y motocicletas, son más susceptibles de provocar un accidente, con una probabilidad seis veces mayor que si estos vehículos circularan a la media del resto de vehículos. Además, velocidades de circulación más homogéneas favorecen la fluidez del tráfico.

Camiones y autobuses tendrán un límite máximo de 80 km/h

Con este cambio normativo se uniformiza la velocidad de los camiones en carreteras a 80 km/h, límite que es común en la gran mayoría de los países de la Unión Europea.

En el caso de los autobuses, la limitación genérica de velocidad es de 90 km/h debido a la baja siniestralidad continuada de este tipo de vehículos, que en el caso de España tiene un ratio de fallecidos/tipo de vehículo (autobús) un 40% menor con respecto al ratio total de la UE.

Pese a esta velocidad, el artículo 48 establece una nueva excepción a aquellos autobuses que no tienen cinturón de seguridad, ya que éstos no podrán circular a más de 80 km/h.

La bajada de velocidad es una de las medidas estrella del director general de Tráfico, Pere Navarro, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Durante los más de seis meses del Ejecutivo socialista, ambos se han mostrado en numerosas ocasiones a favor de rebajar la velocidad en este tipo de carreteras, donde tienen lugar en torno al 75% de los accidentes con víctimas. Además, la velocidad inadecuada es la causa principal en el 20% de los casos. En 2018 fallecieron 877 personas en estas carreteras.

Para informar a los ciudadanos sobre la nueva norma, la DGT lanzó el pasado 4 de enero una campaña informativa de cuatro vídeos con el eslogan Menos velocidad, más vidas en la carretera. Mejor más despacio, que está siendo divulgada a través de las redes sociales.

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