El papá aventurero y la mamá chacha: FACUA denuncia a Todolibro por cuentos infantiles machistas

La asociación considera especialmente grave que los libros estén destinados a los primeros lectores, perpetuando estereotipos que pueden denigrar la importancia de la mujer.

El papá aventurero y la mamá chacha: FACUA denuncia a Todolibro por cuentos infantiles machistas

FACUA-Consumidores en Acción ha denunciado a la editorial Todolibro por sus libros infantiles Te quiero papá y Te quiero mamá, de la colección Mi querida familia, por perpetuar estereotipos que pueden denigrar la importancia de la mujer. Con frases como "Te quiero mamá porque lavas mi osito de peluche cuando está sucio", o "Te quiero mamá porque consigues que mi pijama huela a limón" la mamá del cuento sólo aparece retratada en situaciones propias del cuidado del hogar: limpieza de la ropa, cocina, o higiene personal del bebé. Mientras, papá es un héroe que acompaña en las aventuras y el descubrimiento del mundo: "Te quiero papá porque sabes jugar a los piratas", o "Te quiero papá porque me enseñas cosas nuevas".

La asociación, que ha presentado sus denuncias ante la Dirección General de Consumo y Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid (por estar la sede social de la editorial en esta comunidad autónoma), considera especialmente grave estos cuentos sexistas, por estar destinados a los primeros lectores, que aún están conformando su identidad de género y asignándole las características diferenciadoras que los definen.

FACUA recuerda que el género se construye desde los cuentos infantiles y la primera infancia y en esa transfusión de información se conforma una visión de cómo deben ser los hombres y las mujeres. Cuentos como los denunciados podrían perpetuar los estereotipos, cada día más alejados de la realidad, de que las mujeres tienen la obligación de cuidar de los hijos y del hogar mientras que los hombres están exentos de esta responsabilidad y pueden dedicar su tiempo a una vida infinitamente más divertida y de mayor relevancia social. Así, la mujer se muestra complaciente, sensible, cuidadora de las personas, sin ambición ni aventura. Los hombres son, por el contrario, fuertes, valientes, aventureros y seguros de sí mismos. Esto podría perpetuar una situación de desigualdad, personal y social y que, en el caso de las mujeres, además, contribuye a una situación de sumisión frente al poder masculino. Algo que con el paso del tiempo puede contribuir a situaciones como la brecha salarial, el acoso, la discriminación o muchas otras situaciones en las que hay un abuso de superioridad del hombre sobre la mujer.

Con este tipo de referencias culturales se provoca que las niñas y niños no tengan la posibilidad de construir una identidad completa y permitirles ser iguales, porque normalizan desde una edad muy temprana un tipo de comportamiento asignado al género parcial e incompleto, sin enseñar otras opciones que en realidad también son normales en la edad adulta pero resultan invisibles para ellos y ellas.

En este sentido, FACUA apunta en sus denuncias que el artículo 3 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, recoge que "el principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres supone la ausencia de toda discriminación, directa o indirecta, por razón de sexo, y, especialmente, las derivadas de la maternidad, la asunción de obligaciones familiares y el estado civil".

Por otro lado, la Ley 2/2016, de 29 de marzo, de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad de Madrid, recoge en su artículo 5.3 que "a los efectos de esta Ley se considera prohibida toda forma de discriminación por razón de identidad de género, expresión de género o características sexuales incluyendo la discriminación, directa o indirecta, por asociación y por error, la discriminación múltiple, el acoso, la inducción, orden o instrucción de discriminar, las represalias o el incumplimiento de las medidas de acción positiva derivadas de obligaciones normativas o convencionales, así como la victimización secundaria por inacción de quien tiene un deber de tutela".

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