Font Vella tiene menos de un mes para retirar del mercado el agua mineral denunciada por FACUA al no proceder de su manantial

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria advierte que ninguna marca podrá utilizar como denominación un manantial o lugar si el agua no procede de allí.

Font Vella tiene hasta el 1 de julio para retirar del mercado el agua mineral denunciada en junio de 2004 por la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) por no proceder del manantial que da nombre a la marca.

Este es el plazo dado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) del Ministerio de Sanidad y Consumo en una nota interpretativa sobre el Real Decreto que regula las aguas envasadas emitida el pasado 30 de junio en la que establece que ninguna marca podrá utilizar como denominación un manantial o lugar geográfico si el agua no procede de allí.

Hace un año, FACUA denunció a Font Vella, del Grupo Danone, por vender en determinadas zonas de España un agua mineral natural con idéntica denominación pero procedente del manantial Sigüenza, de la localidad del mismo nombre de la provincia de Guadalajara, y no del manantial que da nombre a la marca, ubicado en Sant Hilari Sacalm, en la provincia de Girona.

En su denuncia, la Federación argumentaba que la empresa inducía a error a los consumidores sobre el origen y características el producto, incurriendo en publicidad engañosa.

FACUA denunció que la práctica de Font Vella de dar este nombre a aguas de manantiales distintos induce a error a los consumidores sobre el origen y características el producto, incurriendo en publicidad engañosa, prohibida por el artículo 3 de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad. Además, vulnera el Real Decreto 1.074/2002, de 18 de octubre, por el que se regula el proceso de elaboración, circulación y comercio de aguas de bebida envasadas.

Esta norma establece que si la marca no coincide con el nombre del manantial, éste se debe destacar más que aquélla en el etiquetado y las inscripciones de los envases, algo que no ocurría el año pasado en el caso de la Font Vella denunciada por FACUA. Concretamente, la norma indica que "el mayor tamaño de los caracteres utilizados en la designación comercial debe ser una vez y media menor que aquéllos con los que figure el manantial o captación o el lugar de explotación".

Pero además, la nota interpretativa sobre el citado Real Decreto emitida por la AESA "ante las repetidas denuncias por parte de asociaciones de consumidores y otras asociaciones", añade que "con el objeto de evitar que la marca o signo distintivo añadido entre en competición con el nombre del manantial o captación o el lugar de explotación, los caracteres con que aparezca la citada marca deben ser menos pronunciados (color e intensidad del mismo)".

Además, la AESA advierte que “en el caso de que el texto de la marca o signo distintivo sea un nombre geográfico (manantial, localidad, aldea) dicho nombre no puede ser distinto al del origen del agua”.

Con ello, la marca Font Vella sólo podrá utilizarse para comerciar agua mineral del manantial del mismo nombre. La empresa puede seguir vendiendo el agua mineral procedente del manantial Sigüenza, pero sin el nombre comercial Font Vella.

Aunque las marcas tenían que ajustarse a las exigencias de la AESA a partir del 1 de enero de 2005, pueden mantener en el mercado hasta el 1 de julio las aguas comercializadas antes de enero siempre que se ajusten a las exigencias mínimas que ya establecía el citado Real Decreto.

FACUA no cuestiona en absoluto la calidad del agua de Font Vella procedente de Sigüenza, pero advierte que tiene un 133% más de bicarbonatos, un 116% más de sulfatos, un 45% más de cloruros, un 148% más de calcio, un 264% más de magnesio y un 61% menos de sodio que el agua procedente del manantial Font Vella, ubicado en Sant Hilari Sacalm, en la provincia de Girona. Así, junto a sus procedencias diferentes, las condiciones de mineralización, elemento esencial en este tipo de productos, ponen de manifiesto que se trata de dos aguas distintas.

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