Bio

5 cosas que debes saber sobre las vías pecuarias

Más de 125.000 kilómetros históricos se pierden ante la inacción de las administraciones. Caminos rurales públicos que en demasiadas ocasiones están usurpados por propietarios de los terrenos que atraviesan.

Por Ricardo Gamaza

Son caminos rurales públicos que en demasiadas ocasiones están usurpados por propietarios de los terrenos que atraviesan. Más de 125.000 kilómetros de estos recorridos históricos se pierden ante la inacción de las administraciones. Pero, ¿sabes qué son las vías pecuarias, los tipos que hay o la situación en la que se encuentran? En este artículo te contamos 5 cosas que debes saber sobre esta red de caminos rurales.

¿Qué son las vías pecuarias?

Las vías pecuarias son caminos y pasos que se crearon en la edad media por la Mesta para el traslado del ganado a los pastos invernales en noviembre y a los estivales en mayo.

Los pastores movían a los ganados aprovechando los pasos más practicables (puertos de montaña, vados de ríos...). Así se creó una red de comunicaciones en la península ibérica, las vías pecuarias, cuya existencia y uso aún se conserva.

Pero la tradición de trashumar a pie a grandes distancias se ha ido reduciendo con el paso del tiempo, embarcando al ganado en camiones o ferrocarriles para su desplazamiento. Aún así, las vías pecuarias siguen siendo caminos públicos que conforman una inmensa red territorial que suponen un legado histórico de interés capital.

¿Para qué sirven en la actualidad?

Las vías pecuarias constituyen un elemento esencial en la ordenación del territorio, favorecen la diversificación del paisaje, especialmente en los entornos urbanos, fomentan la biodiversidad al posibilitar el intercambio genético de las especies vegetales y animales, y permiten el desarrollo de actividades de tiempo libre compatibles con el respeto a la conservación del medio natural, como el senderismo o el clicloturismo.

¿Cuántos tipos de vías pecuarias hay?

Las vías pecuarias se clasifican atendiendo a sus dimensiones en: cañadas (anchura máxima de 75 metros), cordeles (anchura máxima de 37,5 metros) y veredas (anchura máxima de 20 metros).

Estas vías principales articulan el espacio y se conectan entre sí a través de otras de anchura inferior llamadas ramales o coladas. Junto a estos caminos se sitúan los abrevaderos, descansaderos y majadas, asociados al tránsito ganadero.

¿En qué situación están las vías pecuarias en España?

La Plataforma Ibérica en Defensa de los Caminos Públicos y Ecologistas en Acción denuncian la falta de conservación de las vías pecuarias en España, la ocupación con infraestructuras públicas y privadas y el cierre sistemático de estos pasos de comunicación por parte de terratenientes, administraciones y pequeños propietarios.

Según datos de los ecologistas, la longitud de esta red pecuaria supera los 125.000 kilómetros de recorrido, de los que una gran parte se ha perdido por usurpaciones, falta de uso, construcción de embalses y otras infraestructuras.

¿Quiénes son los responsables de proteger este patrimonio?

Las vías pecuarias son competencia autonómica y están reguladas por la Ley estatal de Vías Pecuarias de 1995. En el ámbito autonómico, hay comunidades que han desarrollado sus leyes o reglamentos propios.

En Andalucía, por ejemplo, se ha abandonado el Plan de Recuperación de Vías Pecuarias que pretendía recuperar 25.000 kilómetros de las mismas. Apenas se deslindaron unos 8.000 kilómetros hasta 2010 y desde entonces prácticamente se ha abandonado el plan.

Con el agravante de que la tercera parte de los kilómetros deslindados se han dejado caducar, solo hay deslindadas en firme unos 2.500 kilómetros con lo que se ha tirado el dinero sin que sirva para nada, y los expedientes de la otra tercera parte siguen metidos en cajones de la Junta sin que sirvan para nada. Lo que lleva a que, al final, prácticamente no se han recuperado vías pecuarias.

__________

Ricardo Gamaza es periodista y divulgador agroambiental.

Hazte socio pleno o inicia sesión para leer el último Consumerismo
Ya somos 46.357