Algunos consejos para ahorrar y hacer un consumo responsable

FACUA Sevilla apuesta por tener más conciencia sobre cómo nos desplazamos o cómo gestionamos los residuos para hacerlo de forma sostenible y ayudar así a cuidar el medio ambiente.

Algunos consejos para ahorrar y hacer un consumo responsable

¿Crees que eres un consumidor responsable? ¿Nuestro modelo de consumo actual transmite sensibilización medioambiental? FACUA Sevilla ofrece los siguientes consejos para promover un consumo responsable, respetuoso con el medio ambiente, sostenible, solidario y socialmente justo.

1. ¿Qué es ser un consumidor responsable?

Es aquella persona que consume cualquier producto o recurso cuando lo necesita y sólo lo que le hace falta. Es recomendable, antes de adquirir algo, preguntarse si realmente se necesita o no. El consumo responsable no acaba en el momento de la compra, ya que debe usarse responsablemente, sobre todo para no derrochar energía u otros recursos durante su utilización y, asegurarse que sus residuos son tratados adecuadamente.

2. ¿Cómo son las compras que realizas?

Para que éstas sean responsables es recomendable hacer una lista de lo que se necesita antes de acudir al lugar de compra. Con ello, se evita que la influencia de la publicidad cree necesidades superfluas. No se debemos dejarnos llevar por impulsos a la hora de comprar, aunque las ofertas sean tentadoras. Otra opción a valorar es la de intercambiar, reutilizar o reparar antes de reemplazar un producto.

3. ¿Sabes lo que comes?

Mirar las etiquetas de los alimentos proporciona al usuario información respecto a su composición, calidad, cantidad o ingredientes. Es importante leerlas para seleccionar los alimentos más saludables.

De forma general, para cualquier producto alimenticio, existen una serie de datos que deben aparecer en su etiquetado:

- La denominación del alimento.

- La lista de ingredientes.

- Ingredientes que puedan causar alergia o intolerancia y se utilice en la fabricación o elaboración del alimento.

- Indicación cuantitativa de los ingredientes.

- La cantidad neta.

- La fecha de duración mínima o la fecha de caducidad.

- Las condiciones especiales de conservación y de utilización.

- El nombre o la razón social y la dirección de la empresa alimentaria.

- País de origen o lugar de procedencia.

- El modo de empleo.

- El grado alcohólico en las bebidas con una graduación superior en volumen al 1,2%.

- El lote.

- Información nutricional.

4. ¿Cuáles son los alimentos más recomendados?

Los alimentos más recomendados son los productos ecológicos, ya que de forma general, se utilizan sustancias y métodos naturales (como insectos que previenen plagas, etc.) en lugar de productos de sístesis química para la prevención de enfermedades en los cultivos.

Los alimentos obtenidos son de gran calidad nutricional utilizando técnicas como la rotación de cultivos, que rompe con los ciclos biológicos de las plagas y, productos de temporada que completan su calendario natural y son más sanos, económicos y con más sabor. Además, en la producción ecológica no se usan en ningún caso productos genéticamente modificados (transgénicos) ni para la producción agraria ni para la ganadera (como alimentación).

En este tipo de productos, la cría de animales tiene un crecimiento no forzado, con alimentos y medidas que se centran en el bienestar animal, con suficiente espacio de movilidad y acceso continuo a agua. Todas ello hace que se reduzca el estrés, haciendo que enfermen menos y gocen de mejor salud.

5. ¿Cómo es la electricidad que consumes en tu hogar?

Se dice que la electricidad es una energía limpia y cuando llega a la vivienda no ensucia. Sin embargo, para producir la electricidad se sigue quemando carbón, petróleo y gas, y se utilizan centrales nucleares. Para hablar de electricidad limpia hay que referirse a aquella generada a partir de energías renovables, que son fuentes casi inagotables de recursos con capacidad de regenerarse por medios naturales.

6. ¿Conoces cómo son tus electrodomésticos en cuanto a su respeto al medio ambiente?

Para que cuide la naturaleza se debe tener en cuenta su etiquetado energético, que informa sobre el consumo de energía y otros datos complementarios relativos a cada tipo de aparato a lo largo de su vida, por ejemplo, el ruido, la eficacia de secado y de lavado, el ciclo de vida normal, etc.

La etiqueta energética clasifica el electrodoméstico mediante un código de letras y colores: existen 7 letras (de la A a la G) y 7 colores (del verde al rojo), siendo la letra A y el color verde indicativos de un electrodoméstico de máxima eficiencia; y la letra G y el color rojo el de uno de mínima eficiencia.

7. Además de la clasificación energética, un uso responsable de los electrodomésticos conlleva:

- No sustituir los más antiguos aunque funcionen perfectamente. No es necesario cambiar de teléfono móvil cada año.

- Elegir bien su tamaño pensando en las necesidades que se tengan. Una persona que viva sola derrochará agua y energía si compra un lavavajillas tamaño familiar.

- Muchos electrodomésticos siguen consumiendo energía mientras están apagados en standby. Estos consumos, pequeños pero permanentes, pueden hacer que un aparato consuma más energía en el tiempo que está en espera que en el que está en uso. Por ello se deben apagar los aparatos que queden conectados permanentemente a la red o conectarlos a una regleta con interruptor, de esta manera, con un solo clic se pueden desconectar varios aparatos a la vez.

8. ¿Cómo te mueves?

Para que los desplazamientos sean de forma responsable, hay que intentar evitar el coche, ya que emite mucho CO² a la atmósfera. Una buena forma de hacerlo es usar el transporte público, que reduce la contaminación del aire y agiliza el tráfico.

Para distancias más cortas, el uso de la bicicleta es un transporte más ecológico y saludable. Casi todas las grandes ciudades de España disponen de un carril bici en su trazado urbano. Para pequeñas distancias, dar un paseo es la opción más recomendable y saludable.

9.- Uso del agua

Sin agua no es posible vivir. No es un recurso inagotable, aunque no lo parezca cuando se abre un grifo. Tomar ciertas medidas para ahorrar agua es ser un consumidor responsable y comprometido con el cuidado del medio ambiente:

- Cerrar los grifos cuando no es necesario o se esté realizando otra actividad como enjabonarse durante la ducha.

- No se debe utilizar el WC como cubo de la basura. Puede que contamine y hay que mantener el agua en las mejores condiciones.

- Revisar las instalaciones para evitar fugas.

10.- ¿Clasificas la basura?

Clasificar la basura y depositarla en el contenedor adecuado (azul: papel y cartón; amarillo: plástico, briks y metal; verde: vidrio; y gris: residuos orgánicos) garantiza la utilización de estos materiales para los mismos objetos o fabricar nuevos.

La cantidad de basura que se genera supera a la producción de recursos que nos ofrece la naturaleza. Al reutilizar los materiales se ahorra además de recursos, agua y energía para su fabricación. Reciclar asegura menos contaminación y la reducción del cambio climático, por lo que hay que apostar por el reciclaje como conducta habitual.

Esta información forma parte de una campaña de FACUA Sevilla subvencionada por el Servicio de Consumo del Ayuntamiento de Sevilla.
Esta información forma parte de una campaña de FACUA Sevilla subvencionada por el Servicio de Consumo del Ayuntamiento de Sevilla.

 

Ya somos 225.102