FACUA denuncia a siete empresas por vulnerar la norma que prohíbe el término 'bio' en alimentos no biológicos

La Federación denuncia en el último número de su revista Consumerismo que el Gobierno ha puesto en marcha un proyecto de Real Decreto a la medida de las grandes empresas del sector alimentario para anular esta regulación europea.

La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) ha denunciado a siete empresas del sector alimentario, J. García Carrión, Central Lechera Asturiana, Gullón, Nestlé, Pascual, Industrias Rodríguez y Biocentury, por inducir a los consumidores a error sobre la naturaleza de sus productos bio, incurriendo en publicidad engañosa y vulnerando el Reglamento Europeo que prohíbe la utilización de este término en productos no fabricados mediante técnicas de agricultura biológica.

FACUA denuncia que, aunque la utilización de los términos biológico, ecológico o sus prefijos bio y eco está prohibida para los productos alimenticios que no se atienen a la producción ecológica, la presencia de productos que utilizan estas denominaciones es habitual en los comercios, evocando la ausencia de productos químicos de síntesis y la utilización de métodos de producción biológica.

A pesar de esta prohibición, impuesta por el Consejo de las Comunidades Europeas desde el 24 de agosto de este año, FACUA denuncia en un informe publicado en el último número de su revista Consumerismo que el Gobierno español ha puesto en marcha un proyecto de Real Decreto elaborado a la medida de las grandes empresas del sector alimentario con el fin de recuperar la libre utilización de los vocablos biológico y bio para productos no sujetos a técnicas de producción biológica, fomentando la confusión acerca de lo que el consumidor puede esperar de ellos.

Según el Reglamento Europeo, las indicaciones en el etiquetado, la publicidad o cualquier documento comercial que el consumidor considera que se refieren al método de producción ecológica están reservadas a los productos obtenidos de conformidad con los principios de producción ecológica.

Esta normativa, que deja al margen los productos no alimenticios, establece sin embargo que las marcas que lleven alguna de las indicaciones reservadas podrán emplearse hasta el 1 de julio de 2006 en el etiquetado y la publicidad de los productos que no hayan sido elaborados según la producción ecológica siempre que la marca haya sido solicitada antes del 22 de julio de 1991 y que ésta se reproduzca siempre con una indicación clara, fácil de ver y de leer, de que los productos no se obtienen conforme al método de producción ecológica.

El proyecto presentado por el Gobierno español, que contraviene este Reglamento, plantea la implantación de un sello identificativo de los productos que se atienen a las normas de producción biológica, independientemente del lugar de origen de los mismos y la terminología que en cada país de la Unión Europea se emplee para denominar los productos ecológicos, un procedimiento que no protege al consumidor de la confusión generada en torno a estos productos.

El departamento de Control y Análisis de la Publicidad de FACUA ha detectado la presencia en el mercado de un total de diecisiete productos que incluyen los términos protegidos normativamente o sus prefijos.

Las firmas Clesa y Danone se ajustan a la normativa comunitaria al permanecer en el mercado, ya que sus marcas bio fueron solicitadas antes del 22 de julio de 1991; ambas especifican en su etiquetado que se trata de un producto no procedente de la producción ecológica, aunque no con la visibilidad y la legibilidad exigidas por el Reglamento y, en el caso de Danone, tampoco con la claridad exigida. En este sentido, Danone señala en su etiqueta el texto "elaborado con ingredientes de gran calidad. No procedente de la agricultura ecológica", con lo cual se transmite a los consumidores que los productos de agricultura ecológica son de baja calidad. Por su parte, ante los requerimientos de FACUA Clesa se ha comprometido a ajustar el mensaje de sus etiquetas a lo establecido por la normativa comunitaria.

Los productos de las marcas Président y La Cigala cuentan por su parte con certificados, expedidos por organismos de control, que acreditan que se atienen a la producción ecológica.

FACUA se ha dirigido a las nueve empresas comercializadoras de los trece productos restantes para solicitar información acerca de si la presencia en el mercado de sus productos se atiene a la norma comunitaria. Forlasa aseguró haber sustituido la denominación de su bebida Bio Liviana por Vit Liviana; Covap declaró estar procediendo a la retirada de sus productos bio y Solán de Cabras aseguraba también haber cambiado su marca Bio Solán por Bi-Solán.

Así, FACUA ha denunciado a siete firmas alimentarias ante la Administración competente de las comunidades autónomas en las que tienen su sede social por la puesta en el mercado, después del 24 de agosto de 2000, de once productos con denominación bio (yogur Bio y leche desnatada Bio-fibra de Central Lechera Asturiana, barritas y batidos Biocentury, galletas Biosán de Industrias Rodríguez, zumo Biovit Don Simón de J. García Carrión, galletas Bioactivas y Biocalcio de Gullón, yogur Biocalcio y yogur líquido Biocalcio de Nestlé y zumo Bio-frutas de Pascual).

Además de contradecir la normativa comunitaria, estos productos inducen a los consumidores a pensar que se trata de productos elaborados conforme a las normas de producción biológica, constituyendo un supuesto de publicidad engañosa y contraviniendo con ello la Ley General de Publicidad.

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