Multada una entidad crediticia por pleitear con unos clientes a sabiendas de que éstos tenían razón

Deberá devolver también los gastos de hipoteca.

Multada una entidad crediticia por pleitear con unos clientes a sabiendas de que éstos tenían razón

La Audiencia Provincial de Salamanca ha impuesto una multa por temeridad a la entidad Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) por desatender la reclamación extrajudicial de unos clientes para recuperar el dinero que la entidad les había cobrado "indebidamente" cuando suscribieron una hipoteca y por obligarles a acudir al Juzgado desoyendo con este comportamiento la doctrina del Tribunal Supremo, establecida un mes antes, que amparaba a los consumidores, y "sabiendo que tenían razón".

La sentencia confirma la resolución del Juzgado de Primera Instancia 9 de Salamanca, que estimó la demanda de los clientes y declaró la nulidad parcial de la cláusula quinta de la escritura de préstamo hipotecario que suscribieron en 2005 para la compra de una vivienda de protección oficial.

Además, el Juzgado condenó a la entidad al pago de la mitad de los aranceles notariales de la escritura de préstamo y constitución de hipoteca, de todos los derivados de la inscripción en el Registro de la Propiedad y de la mitad de los honorarios de gestoría, que llevó a cabo la liquidación del impuesto y presentación de la escritura en dicho Registro.

En su sentencia, según la información facilitada por fuentes judiciales, Instancia 9 condenó también a la entidad a pagar las costas del procedimiento por actuar con "mala fe" al haber desoído la reclamación extrajudicial que presentaron los clientes y forzarles a iniciar un procedimiento judicial, "arguyendo que la jurisprudencia del Supremo, que ya se había pronunciado sobre la materia y había establecido los gastos que corresponde pagar al prestador y al prestatario, no era de aplicación al caso porque el banco no había sido parte".

Cuando el caso llegó al Juzgado, la entidad financiera reconoció que tenían razón, que la cláusula de gastos era nula y que debían devolver el dinero cobrado indebidamente, han informado desde el estamento judicial.

El Juzgado de Instancia 9 consideró que el banco había mostrado "un comportamiento procesal no ajustado a derecho al no haber atendido el requerimiento previo realizado por los demandantes con anterioridad a la presentación de la demanda para que se dejase de aplicar la cláusula de gastos y que por la entidad bancaria se hizo caso omiso a tal requerimiento lo que ha obligado a su cliente a poner en marcha un proceso judicial para hacer valer un derecho sin que justifique el posterior allanamiento".

Decisión "extraordinaria"

Pese a que ya la entidad bancaria fue condenada a pagar las costas por "mala fe y comportamiento fraudulento", siguió pleiteando, motivo por el que ahora la Audiencia Provincial, en "una decisión extraordinaria", le ha impuesto una multa por el perjuicio ocasionado a sus clientes y a la Administración de Justicia, una sanción cuya cuantía está por determinar.

Los magistrados han subrayado que "advertida por la juez de instancia la entidad financiera de su mala fe, de su actitud infundada, indebida o incluso fraudulenta, que había forzado a un litigio caprichoso, puesto que había existido una reclamación previa que no había sido atendida, no es en modo alguno admisible que se interponga un recurso de apelación alegando la indebida condena en costas".

La Sala ha acordado abrir una pieza separada en el procedimiento para sancionar a la entidad por alargar el pleito con el recurso ante la Audiencia para que los clientes pagaran la mitad de las costas del juicio pese a que la jueza de instancia ya había reprochado a la entidad demandada su "mala fe" por no devolverles el dinero cuando en febrero de 2019 se lo reclamaron por vía extrajudicial y forzarles a acudir a los tribunales "a sabiendas de su falta de razón, con conocimiento de lo que podría suceder de llegar la cuestión a los tribunales y, en consecuencia, de la absoluta probabilidad, sino certeza, de que sus pretensiones en juicio serían rechazadas".

La entidad demandada, mantuvo entonces la jueza en su sentencia, sabía que sus clientes tenían razón pero no hizo nada por "corregir las litigiosidades caprichosas, totalmente infundadas, indebidas o incluso fraudulentas".

Pese a la "reprimenda" de la jueza de Instancia, el banco recurrió ante la Audiencia Provincial, pues entendía que no debía asumir en solitario las costas del pleito de Primera Instancia; que cada parte debía pagar a su abogado y procurador, y que los gastos comunes los tenían que pagar a medias; y solicitaba, además, que las costas del recurso ante la Audiencia las pagaran los clientes íntegramente.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado José Ramón González Clavijo, señala que los servicios jurídicos de la entidad financiera, cuando respondieron en marzo a la reclamación extrajudicial del cliente rechazando su petición, "conocían suficientemente" la doctrina del Tribunal Supremo "con absoluta independencia de que en la reclamación se planteasen otras cuestiones, de forma que, discutiendo, o no aceptando las pretensiones de los clientes respecto de ellas, la entidad tuvo la posibilidad de reconocer a sus clientes la nulidad de la cláusula de gastos y comprometerse al reintegro de las cantidades correspondientes en la forma establecida por el Tribunal Supremo, que es exactamente la que se solicita en demanda".

Añade, además, que "la entidad financiera, al responder a la reclamación previa, no sólo prescinde de la jurisprudencia establecida por el Tribunal Supremo días antes, sino que además falsea la información" al afirmar que las sentencias resueltas por el Tribunal Supremo en el Pleno del 23 de enero de 2019 en el que declaró la abusividad de la cláusula de gastos hipotecarios afectaban a otras entidades bancarias, cuando es también afectada "directamente por la sentencia".

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