Un juez estadounidense admite como colectiva una demanda millonaria contra el tabaco 'light'

Cualquier consumidor que compró cigarrillos etiquetados como <i>light</i> tras el inicio de su comercialización, a comienzos de los setenta, podrá participar en la denuncia.

Un juez federal de Estados Unidos, Jack Weinstein, ha admitido a trámite como demanda colectiva una denuncia presentada en nombre de miles de fumadores en la que se piden indemnizaciones a las tabaqueras de hasta 200.000 millones de dólares (156.600 millones) por utilizar la etiqueta light en sus productos.

Al considerarse demanda colectiva, cualquier persona que compró cigarrillos etiquetados como light tras el inicio de su comercialización, a comienzos de los años setenta, podrá participar en la denuncia.

Tras la noticia, las acciones del grupo Altria, propietaria de marcas como Marlboro o Chesterfield, y las del grupo Reynolds American, que controla Winston y Camel, registraron sendas caídas significativas en los mercados bursátiles.

Weinstein encontró pertinente la demanda, que data de 2004 y que alega que Philip Morris, R.J. Reynolds Tobacco, Lorillard Tobacco y otras compañías engañaron a los fumadores y respondieron a la preocupación de los clientes acerca de su estado de salud con una campaña ambigua dirigida a preservar sus ingresos.

Por el momento, no se sabe si el dictamen del juez afectará a los planes de Altria de renunciar a su participación de control en Kraft Foods. Los analistas esperaban que el proyecto se llevara a cabo dentro de poco, después de que la tabacalera hubiera logrado salir airosa de varias demandas de fumadores.

En la presentación de argumentos la semana pasada para lograr la certificación de demanda colectiva, el abogado de los fumadores Michael D. Hausfeld explicó que las empresas utilizaban una estrategia de ventas que presentaba el tabaco light como una alternativa de bajo riesgo para los fumadores, a pesar de que contaban con documentos que demostraban que los riesgos eran similares.

"Sabían que estaban vendiendo muerte", explicó. "La cuestión era cómo disfrazarlo, así que pusieron la etiqueta 'lights'", añadió. Según Hausfeld, un estudio mostró que el 90% de los fumadores que en las últimas décadas fumó light lo hizo pensando que sería mejor para su salud, y no por su sabor u otros factores.

Los abogados de las tabacaleras aseguran que la demanda presenta irregularidades en las fechas y no debería ser considerada una demanda colectiva. Además, argumentan que es imposible conocer las motivaciones por las que los fumadores consumían tabaco light.

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