Francia se sumará a la lista de países que prohíben el tabaco en espacios públicos

La medida se pondrá en marcha el próximo febrero, aunque habrá una moratoria hasta enero de 2008 para bares, restaurantes y discotecas.

Francia engrosará a partir del próximo 1 de febrero la lista de países que prohíben fumar en los lugares públicos, aunque dejará un plazo de casi un año a ciertos establecimientos para que se adapten a la nueva realidad sin humos.

"Sí, vamos a prohibir el tabaco en los lugares públicos". De esa forma directa respondió el primer ministro, Dominique de Villepin, al ser preguntado al respecto en el programa Le Gran Jury de la radio RTL, la televisión LCI y el periódico Le Figaro.

Francia alcanza así el punto álgido de 30 años de lucha contra el tabaco, que arrancó el 9 de julio de 1976 con la Ley Veil sobre la obligación de advertir sobre los riesgos del consumo de tabaco.

El tabaco "será prohibido en todos los lugares públicos, escuelas, colegios, tiendas" a partir del 1 de febrero próximo, pero "los establecimientos que tradicionalmente acogen a fumadores, como los bares-estancos, restaurantes o discotecas, dispondrán de un plazo suplementario hasta el 1 de enero de 2008", precisó Villepin.

Este decreto de prohibición del tabaco en dos fases será adoptado "en noviembre", indicó Villepin, quien calificó de "realidad insoportable" las "trece muertes al día" que se registran en Francia por tabaquismo activo y pasivo.

Los propietarios de locales públicos que desean ofrecer a sus clientes un espacio para fumar tendrán que instalar zonas aisladas "estrictamente reglamentadas, en las que el personal no tendrá la posibilidad de entrar ni podrá servir consumiciones", explicó.

Los establecimientos que contravengan la prohibición serán multados con 150 euros y con otros 75 euros por cada individuo que tenga un cigarrillo encendido en su interior, explicó Villepin.

Por contra, dijo que "será posible fumar en la calle y en los lugares privados" y para aquellos que deseen dejar de fumar, el Estado financiará "un tercio del coste del tratamiento" anti-tabaco.

Al dejar un margen de adaptación a algunos establecimientos, el Gobierno no sigue la petición de los diputados franceses que se habían pronunciado a favor de prohibir totalmente el tabaco en todos los lugares públicos como muy tarde el 1 de septiembre de 2007.

"Mi convicción es que los franceses actualmente están preparados" para recibir positivamente esta medida, declaró el primer ministro, quien confesó que no ha fumado "nunca".

A siete meses de las elecciones presidenciales, esta medida se presenta como poco arriesgada desde el punto de vista político, ya que entre el 70 y 80% de los franceses apoyan que se impida fumar en locales públicos, según los sondeos.

La prohibición apoya además la lucha contra el cáncer, uno de los grandes objetivos que se marcó el presidente, Jacques Chirac, para su segundo mandato, que termina en mayo de 2007.

En 2002, nada más llegar al poder, el Gobierno conservador de Jean-Pierre Raffarin -el antecesor de Villepin- tomó varias medidas en esa línea, entre las cuales figuraba un aumento extraordinario del precio de los cigarrillos.

La llamada Ley Evin, de 1991, que restringe fuertemente la posibilidad de fumar en el trabajo especialmente, había abonado el terreno y habituado a los franceses a esas drásticas restricciones que inició Irlanda en marzo de 2004.

Después le siguieron Italia, Malta, Suecia, Escocia y España, y próximamente lo harán Inglaterra, Irlanda del Norte y Lituania.

La mediatización de los riesgos del tabaquismo, no sólo activo sino también pasivo, también han contribuido a que se instale una corriente mayoritaria en la opinión pública en contra del tabaco.

Contraria a esta medida, la Unión de los Oficios y de las Industrias de Hostelería afirma que el sector va "derecho a la catástrofe" y teme una "bajada de la clientela entre un 20 a un 30% en los restaurantes".

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