Los inmigrantes y el crecimiento de nuestra economía

Según un reciente estudio realizado por La Caixa, el crecimiento tan importante que está experimentando la economía española en los últimos años se debe en gran medida a la aportación que están efectuando los inmigrantes que han llegado a nuestro país.

De acuerdo con este estudio, el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita, que es el dato que mide el bienestar económico y el nivel de vida de los ciudadanos de un determinado país, habría caído en España un 0,6% anual en lugar de haberse producido el dato feliz de un 2,6% de crecimiento que se ha venido produciendo desde 1995 hasta nuestros días, incluso con tendencia al alza para el presente año. La mano de obra y el repunte del consumo privado son las dos consecuencias de mayor relieve de esa presencia de cinco millones de inmigrantes en España.

Este fenómeno positivo no ha sido sólo español, pues también en Europa la presencia de cada vez más inmigrantes ha traído consecuencias beneficiosas para la economía de los países receptores de los mismos, ya que en caso contrario dichas economías hubieran tenido un crecimiento negativo.

Todos los datos indican también que la inmigración ha supuesto, además, un rejuvenecimiento de la población europea y especialmente la española, que sin la llegada de inmigrantes habría caído de forma dramática y con consecuencias muy importantes de cara al futuro.

Como contrapartida de todos estos efectos beneficiosos, hay que tener en cuenta que la llegada de tantos inmigrantes en un corto espacio de tiempo ha podido ocasionar determinados desequilibrios, e incluso temores entre una parte de la población española. Sin embargo y analizando el tema de manera global, hay que afirmar rotundamente que los beneficios aportados son muy superiores a los problemas que se hayan podido producir.

En España y en Europa siguen haciendo falta más inmigrantes y de eso no hay ninguna duda. Otra cosa es la necesidad de que su llegada a nuestro país se haga de manera regulada y evitando las actividades de las mafias que se aprovechan de la pobreza de los países de origen de los mismos para organizar su entrada de manera ilegal.

No puede haber ninguna duda de que la llegada de inmigrantes a España no es la consecuencia de ningún efecto llamada, como tratan de argumentar algunos, sino la consecuencia de la gravísima pobreza existente en buena parte de los países africanos y de América Latina. Países, y conviene recordarlo, de donde proviene buena parte de la riqueza acumulada en España y en Europa durante varios siglos de colonialismo.

Junto con este aspecto relacionado con la deuda que Europa tiene con esos países empobrecidos, tampoco podemos olvidar que cuando España vivía situaciones de grandes dificultades económicas, varios millones de trabajadores españoles emigraron a diversos países europeos.

Ya somos 203.591