FACUA asesora sobre alquileres para universitarios

Ha elaborado un decálogo de recomendaciones.

La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA), con motivo del inicio del curso universitario, ha elaborado un decálogo sobre el alquiler de una vivienda para asesorar a los estudiantes:

1. La duración de los contratos se pactan entre las partes, pero el inquilino tiene derecho a permanecer en la vivienda durante cinco años. Así, si por ejemplo el contrato es de tres años, existirán prórrogas anuales hasta alcanzar los cinco. En el caso de estudiantes, es recomendable que se especifique el plazo en el contrato, salvo que quieran conservarlos durante más de un año, en cuyo caso, pagarían también los tres meses de verano.

2. El inquilino puede desistir el contrato antes de los cinco años, en el momento de renovar alguna de las prórrogas. Para ello debe manifestar por escrito su voluntad de no renovar el contrato con treinta días de antelación a la fecha de prórroga.

3. La prórroga del contrato hasta cinco años no es obligatoria cuando, en el momento del contrato, el arrendador haga constar que va a necesitar la vivienda para sí mismo antes de esos cinco años. Pero si no la ocupa en los tres meses siguientes a la extinción del contrato, el inquilino puede volver a utilizarla por un periodo nuevo hasta cinco años con indemnización de los gastos que le haya supuesto el desalojo, o recibir una indemnización superior.

4. Si en el contrato no se estipula un plazo de duración se entiende que es de un año, sin perjuicio del derecho de prórroga anula hasta alcanzar los cinco años.

5. Si transcurrido el plazo de garantía de cinco años ninguna de las partes ha notificado a la otra, al menos con un mes de antelación su voluntad de no renovar el contrato, éste se prórroga obligatoriamente por plazos anuales un máximo de tres años. Esto se llama mecanismo de prórroga tácita.

6. Durante los cinco primeros años de duración del contrato la renta se actualiza anualmente en función del IPC general. A partir del sexto año se actualiza según estipulen las partes.

7. El pago es mensual y debe efectuarse en los siete primeros días del mes, salvo pacto contrario. El arrendador debe dar un recibo de pago o documento acreditativo que lo sustituya.

8. Hay varios aspectos -renta inicial, quién paga los impuestos y los gastos de los servicios (luz, agua, comunidad)- que se pueden pactar en el contrato. Por lo tanto, es muy importante leer atentamente todas las condiciones del mismo antes de alquilar la vivienda-especialmente las cláusulas adicionales- y no firmar nada sin consultar con un experto, por ejemplo, el Gabinete Jurídico de una asociación de consumidores, si se tienen dudas.

9. El arrendatario deber presentar como fianza un mes de renta, ya sea en muebles amueblados o sin amueblar, y no dos como estaba estipulado antes de la entrada en vigor de la LAU. A los cinco años, el arrendador puede exigir que se actualice con la renta vigente. La fianza se recupera cuando finaliza el alquiler.

10. Antes de firmar el contrato de alquiler de una vivienda amueblada, debe comprobarse el estado de la vivienda, sus muebles, electrodomésticos y enseres, para asegurarse de que no se firma en el contrato que éstos están en buenas condiciones sin ser así, de forma que luego no se culpe al inquilino de daños o deterioros.

La Federación recomienda a los universitarios que ya hayan alquilado una vivienda que acudan a sus sedes para informarse sobre lo dispuesto en la nueva ley y así saber si sus contratos se atienen a lo estipulado en ella.

Además de este decálogo, FACUA tiene a disposición de los usuarios folletos informativos sobre la LAU.

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