Fomento abre una investigación a Air Madrid por incumplimiento de sus servicios con los pasajeros

Las denuncias presentadas contra la compañía se iniciaron hace unos meses por importantes retrasos en diversos vuelos, los cuales se han acrecentado en octubre.

El Ministerio de Fomento ha abierto una investigación a la aerolínea Air Madrid por incumplimiento de sus servicios con los pasajeros, tras las numerosas denuncias presentadas por los ciudadanos a causa de retrasos, intervenciones policiales para calmar a los usuarios o desinformación por parte de la compañía.

Air Madrid tiene de plazo hasta el 7 de noviembre para presentar ante la Dirección General de Aviación Civil las alegaciones que estime oportunas.

La investigación se ampara en la Ley 21/2003 de 7 de julio de Seguridad Aérea, que tiene por objeto y finalidad "regular la investigación técnica de los accidentes e incidentes aéreos civiles y establecer el régimen jurídico de la inspección aeronáutica, las obligaciones por razones de seguridad aérea y el régimen de infracciones y sanciones en materia de aviación civil".

La Ley prevé sanciones que pueden ser leves, graves o muy graves, contra la seguridad de la aviación civil, e indica en su artículo 44, apartado d) que "constituirá infracción grave" que se "hayan ocasionado retrasos no justificados por tiempo superior a cuatro horas en la prestación de los servicios aeronáuticos". La sanción por falta grave fue ascender a entre 45.001 y 90.000 euros, e incluso puede aumentarse a una banda situada entre los 135.001 y los 450.000 euros, en función del alcance de la infracción.

Denuncias desde hace unos meses

Las denuncias presentadas contra Air Madrid se iniciaron hace unos meses por importantes retrasos en diversos vuelos, que se han acrecentado en octubre con demoras de hasta 120 horas en un vuelo Barcelona-Buenos Aires; treinta horas horas para otro vuelo intercontinental que provocó en Barajas un motín en el que tuvo que intervenir la policía, una invasión de pistas de Barajas, por un retraso de once horas.

El pasado fin de semana, un vuelo de Madrid a Palma de Mallorca, tras hacer escala en Mahón, no pudo aterrizar en la capital balear por la niebla sobre el aeropuerto, y voló a Valencia para aterrizar en Manises, donde fue aparcado con todo el pasaje a bordo sin que se dejase bajar a nadie. En este caso, los pasajeros fueron retenidos en el interior del avión y pasaron toda la noche en su interior, sin tener los medios necesarios para ser atendidos convenientemente.

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