Compras

Desprecintado de productos y derecho de desistimiento

En su sentencia de 27 de marzo de 2019, el TJUE aclaró que no cabía limitar el derecho de desistimiento en productos desprecintados que permitiesen su nueva comercialización.

Por Jesús Benítez

El derecho de desistimiento, con origen en las políticas legislativas de la Unión Europea, puede definirse como la facultad irrenunciable que se le reconoce al consumidor y usuario para desligarse de un contrato previamente celebrado, extinguiéndolo o dejándolo sin efecto con su sola declaración de voluntad, sin que resulte necesario alegar causa ni motivo alguno que lo justifique y sin que pueda ser penalizado por ello.

La normativa general de defensa de consumidores y usuarios reconoce el derecho de desistimiento, entre otros supuestos, en materia de contratación a distancia (por ejemplo, vía telefónica u online) y en los contratos celebrados fuera del establecimiento mercantil (por ejemplo, los suscritos en un lugar distinto del inmueble o la instalación móvil en que el empresario ejerce su actividad de forma permanente o habitual). Contempla la posibilidad de que en el plazo de 14 días naturales desde que el consumidor y usuario hubiera dispuesto del producto pueda dejar sin efecto el contrato celebrado comunicándoselo al empresario. El ejercicio del referido derecho lleva aparejada intrínsecamente la entrega o devolución posterior al empresario del producto recibido, así como el reembolso al consumidor de todo pago que hubiera realizado.

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