A partir del 8 de febrero

La nueva política de privacidad de WhatsApp no introduce grandes cambios para usuarios europeos

A través de un mensaje emergente en la aplicación, la compañía está avisando de este cambio que afecta a la información que recopila y su compartición con Facebook.

La nueva política de privacidad de WhatsApp no introduce grandes cambios para usuarios europeos

WhatsApp ha anunciado cambios en su política de Condiciones y Privacidad, que suponen la compartición de datos con Facebook y que los usuarios deberán aceptar para poder seguir usando el servicio de mensajería a partir del 8 de febrero. Para los usuarios europeos, sin embargo, no introduce grandes cambios.

A través de un mensaje emergente en la aplicación, WhatsApp está avisando a los usuarios de su servicio que a partir del 8 de febrero entrarán en vigor las novedades introducidas en su política de condiciones y privacidad.

Estos cambios se refieren a los datos que recopila WhatsApp de los usuarios y a su tratamiento. También a la forma en que los negocios pueden usar Facebook para albergar sus servicios y gestionar sus conversaciones en WhatsApp.

Usuarios europeos

WhatsApp, que forma parte de la familia de empresas de Facebook desde 2014, ya comparte información con la red social desde entonces para mejorar los servicios a nivel técnico y sacar estadísticas de uso, pero la información que comparte de usuarios europeos no es la misma que la del resto.

Esto se debe a que el Reglamento de Protección de Datos (RGPD) que aplican los países europeos es la legislación más estricta en cuanto al uso de datos personales. En la versión europea de las nueva política de privacidad que entrará en vigor en febrero, la compañía explica que comparte información con Facebook, pero indica que "no puede utilizarse para los fines propios de las empresas de Facebook" como, por ejemplo, hacer publicidad.

Algunos de los datos que WhatsApp recopila de los usuarios y comparte con la red social son, entre otros, el número de teléfono, datos del dispositivo como el prefijo del país, el sistema operativo y la versión instalada y otros sobre el uso de la aplicación: cuándo se usó por última vez, cuándo se registró el usuario, el uso que hace de la app, etc.

Los principales cambios que introduce la nueva versión de su política de privacidad hacen referencia a precisar con más detalle qué datos obtienen de los usuarios y sus dispositivos y mostrarlo de una forma más clara. Como ejemplo, las horas de utilización de la aplicación, el tiempo que el usuario está online, cada cuánto actualiza su información, las otras personas con las que habla, etc. También recopila el número de teléfono de todos los contactos que usen WhatsApp.

Además se han incorporado varios apartados que indican que WhatsApp puede compartir información con empresas proveedoras de terceros. Si se realiza un pago a través de WhatsApp (algo permitido en algunos países), por ejemplo, la app tendrá que dar alguno de los datos a la compañía que lo permite.

La actualización de las políticas, sin embargo, no cambia los datos que recoge del dispositivo del usuario: marca, porcentaje de batería, dirección IP, teleoperadora, entre otras. También registra la ubicación cuando se comparte con otros usuarios, aunque es una función que puede limitarse mediante los ajustes de la app.

Ambas versiones de la política de privacidad -europea y no europea- también informan de un "identificador del dispositivo" asociado exclusivamente a los productos de Facebook. Esto es, en un usuario que tenga descargado Facebook, WhatsApp e Instagram la red social utilizará este identificador para asociar la información que tenga de sus cuentas a ese dispositivo. Esto, sin embargo, no es nuevo para la versión europea, que ya lo incluyó en 2018.

La versión europea también introduce un apartado de metadatos de mensajería, que incluyen información sobre las llamadas de los usuarios, los mensajes y las horas en que se realizan. También especifican ambas versiones que si se usan otros servicios dentro de la aplicación, como Youtube, por ejemplo, se puede compartir información sobre ese uso con la compañía en cuestión. O si se utiliza Google Drive para hacer una copia de los mensajes, Google puede acceder a ellos.

Usuarios no europeos

En cuanto a los usuarios no europeos, la gran novedad proviene de la información personal que otras compañías pueden compartir con WhatsApp. La nueva política de privacidad indica que si se utiliza la app para hablar con empresas -que tienen a su disposición WhatsApp Business, con otras funcionalidades- la compañía puede enviar información sobre la interacción con dichas empresas. Información que reciben Facebook y su familia de empresas.

Como explica en la notificación, WhatsApp exige la aceptación de las nuevas políticas para poder seguir utilizando el servicio de mensajería, y remite a su centro de ayuda en el caso de que los usuarios no estén de acuerdo y quieran dar de baja su cuenta.

La integración de los datos entre WhatsApp y Facebook comenzó en 2016, para mejorar la experiencia de usuario con los productos y publicidad de Facebook, pero entonces dio la posibilidad de desvincular en los ajustes el intercambio de datos con fines publicitarios.

Posteriormente, con la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea en 2018, adaptó la recopilación de datos, el intercambio y su uso a la nueva normativa.

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