Bio

VÝctimas de laboratorio

Un millˇn y medio de animales vertebrados son sacrificados cada a˝o en Espa˝a en experimentos. Actualmente es legal, pero ┐es Útico que usemos otros seres vivos para experimentar?

Por Ricardo Gamaza

Cada año en España más de un millón y medio de animales son utilizados y sacrificados para la experimentación en laboratorios. La Ley 32/2007, para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio, es la que regula a nivel nacional esta práctica que pone en valor el egocentrismo humano. La modificación en 2012 de la citada Ley y el Real Decreto que la desarrollaba, aprobados también en ese año, marcó un cambio de tendencia y se empezaron entonces a construir grandes centros para la experimentación con animales en muchas capitales españolas.

El número global de animales sacrificados en laboratorio iba en descenso anualmente, lo que implicaba que cada vez se usaba menos a los animales para experimentar con ellos; pero esa tendencia ha cambiado y según los últimos datos oficiales del Gobierno español el número ahora va en aumento y tememos que se dispare cuando se finalicen estos grandes centros para la experimentación con animales”, apuntaba el portavoz de defensa animal de Ecologistas en Acción, Chesus Ferrer.

Si en 2012, cuando estaban las normativas en trámite en el Senado y en el Congreso de los Diputados, se vendió a la opinión pública que las modificaciones suponían un gran avance en la protección de los animales utilizados en laboratorios al prohibir, entre otras cosas la experimentación con grandes simios, lo cierto es que también se aprovechó para incluir especies de invertebrados (cefalópodos) y formas fetales de mamíferos, que hasta entonces se quedaban fuera de la experimentación. En la práctica se empeoró la situación, ya que prohibir la experimentación con grandes simios (gorilas, chimpancés, bonobos y orangutanes) no ha supuesto ninguna restricción práctica ya que en el Estado español no se ha experimentado con estas especies.

Por el contrario, según denunció Ecologistas en Acción, “no actúa sobre otras especies de primates, como los macacos, cuando, al menos, 400 de estos animales son actualizados anualmente en nuestro territorio para realizar, entre otras prácticas, pruebas de toxicología tras obligarles a ingerir todo tipo de fitosanitarios como herbicidas o pesticidas; ascendiendo a varios miles los que se crían o son recogidos tras ser extraídos de su medio, en granjas tan vergonzosas, como la existente en Camarles (Tarragona) que ha logrado grabar en un vergonzoso vídeo la ONG Igualdad Animal".

Mientras, aunque las normativas en vigor tratan de dar la sensación que los animales están protegidos, la cruda realidad es que muchos son cruelmente usados en prácticas de experimentación en laboratorios, con pruebas de todo tipo de productos comerciales (de limpieza, aditivos alimentarios, medicamentos, agroquímicos, comida de mascotas, alcohol, tabaco...), hasta la investigación militar (para evaluar el efecto de nuevas armas, gases, explosiones...). Así, estos animales se convierten también en víctimas del sistema, donde el consumo justifica la experimentación con seres vivos como un negocio más, que en la Unión Europea supera los mil millones de euros (según los datos de la Estrategia de la Unión Europea sobre protección y bienestar de los animales para el trienio 2012-2015).

De este modo son las grandes corporaciones, como las farmacéuticas, con grupos de presión muy influyentes en los centro de toma de decisiones y los gobiernos, las que impiden que se den pasos ágiles para acabar con la experimentación de animales, dejando en el cajón otras medidas más efectivas para la prevención de las enfermedades, que sí tendría tendría beneficios sociales y no conllevan el sacrificio animal. “Se da de lado a otras técnicas médicas de investigación y, lo que es peor, se promueve la experimentación con animales aunque ya hay muchos casos que avalan que los resultados de muchas pruebas de laboratorio con animales no son una garantía que permita extrapolar esos resultados a la especie humana”, explican desde Ecologistas en Acción.

Mahatma Gandhi decía que una sociedad se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales. Pero probablemente Gandhi, que tuvo que enfrentarse al Imperio Británico, tendría poco que hacer hoy en día frente a los grandes lobbys de tabacaleras, farmacéuticas y otras grandes industrias que son las que dictan las leyes en los parlamentos, en contra incluso del sentir de la sociedad y, por supuesto, con planteamientos que nada tienen que ver con el respeto a la vida.

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Ricardo Gamaza es periodista y divulgador agroambiental.

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