Tecno

No con mi cara, se˝or Roig

Mercadona anunciˇ el a˝o pasado que tenÝa previsto instaurar un sistema de reconocimiento facial para identificar a cualquier persona con una orden de alejamiento que quisiera acceder a sus establecimientos.

Por Jes˙s Acevedo

Una cosa es que en el supermercado donde habitualmente realizo mis compras la persona que me cobra en la caja me reconozca porque soy una cara que veo frecuentemente, y otra, que el sistema de videovigilancia de ese supermercado coteje mi careto para decidir si puedo entrar a comprar o no. Mercadona anunció el año pasado que empezaba a instaurar un sistema de reconocimiento facial donde cualquier persona que visitase la cadena de supermercados pasaría previamente por este escáner de cara a través de las cámaras de seguridad con el objeto de identificar si ha sido condenada por una orden de alejamiento.

A pesar de que la cadena de supermercados pueda instaurar medidas de protección para evitar que personas que hayan intentado robar o acosar laboral e incluso sexualmente a los trabajadores puedan acceder, la medida es absolutamente discriminatoria y abusiva en cuanto a que cualquiera de nosotros vamos a pasar por un filtro de una especie de Inteligencia Artificial que va a decidir si estamos legitimados para acceder a las instalaciones.

La medida fue denunciada ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que solicitó información a los responsables de la cadena del señor Roig (Juan Roig, presidente de Mercadona) con el fin de recabar información suficiente para decidir si el tratamiento de nuestras imágenes de forma indiscriminada era coherente con la normativa de protección de datos o, por el contrario, se configuraba como una vulneración flagrante de los derechos fundamentales de los ciudadanos en general y de los consumidores en particular.

Pero mientras la autoridad en materia de privacidad dictamina si ese tratamiento de imágenes con fines preventivos es lícito y manifiesta su posición al respecto, un juez de Barcelona ya ha adelantado lo que todos temíamos.

El cotejo de nuestra cara con la base de datos de la que dispone Mercadona (que tampoco tenemos claro de dónde se ha nutrido por la cara), no responde en ningún caso al interés público que alegaban los responsables de la cadena. Al contrario, responde a un interés exclusivamente privado y por tanto insuficiente para permitir que el señor Roig se quede con nuestra cara.

Fuentes de Mercadona afirman que hace tiempo que han abandonado el desarrollo de esas prácticas. Sin duda alguna, será la decisión más acertada al solicitar con efecto inmediato la Unión Europea que se limite encarecidamente durante un par de años el desarrollo de tecnologías orientadas al reconocimiento facial por los riesgos en la privacidad que suponen para cualquier consumidor respecto a las entidades privadas y para cualquier ciudadano desde las Administraciones Públicas.

Y es que como nos descuidemos, las empresas van a estar desarrollando el reconocimiento ocular de Minority Report para perfilarnos por si vamos a cometer un crimen en un futuro cercano. Ni mijita, oigan…

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Jesús Acevedo es abogado y delegado de Protección de Datos.

*La foto de encabezamiento es de X-Men: Días del futuro pasado de Bryan Singer (2014).

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