FACUA detecta diferencias de hasta un 246% en el viaje con bonobús en autobús urbano

Las capitales de provincia más caras siguen siendo Madrid, San Sebastián y Barcelona, aunque las dos últimas cuentan con una gran diversidad de oferta de títulos que favorecen a los usuarios más habituales.

FACUA detecta diferencias de hasta un 246% en el viaje con bonobús en autobús urbano
Autobús urbano de Madrid. | Imagen: Jesús Hellín/Europa Press.

Utilizar un bonobús o tarjeta monedero similar que permita el transbordo puede llegar a tener una diferencia de precio de un 245,9% según la capital de provincia en la que se encuentre el usuario. Es una de las conclusiones de la comparativa anual de tarifas de autobús urbano realizada por FACUA-Consumidores en Acción en 57 ciudades españolas, entre las que están todas las capitales de provincia (por primera vez se incorpora Pontevedra, que cuenta desde este mes de octubre con un servicio de autobuses urbano municipal y que no se incluye en las comparativas con 2020), las dos ciudades autónomas, las capitales de comunidades autónomas que no son capitales de provincia y algunas ciudades que tienen más población que las capitales de sus provincias.

El estudio de FACUA muestra que Madrid, San Sebastián y Barcelona siguen siendo las ciudades con tarifas más caras cuando se utiliza un bonobús o tarjeta monedero similar con transbordo (ver tablas), igual que ocurría en 2020.

De media, viajar en autobús utilizando un bono o tarjeta recargable similar con transbordo (el que ofrecen 49 de las 57 ciudades analizadas) cuesta 0,78 euros. Resulta llamativo el caso de Cáceres, que incluye esta categoría en sus tarifas, y sin embargo, mantiene el mismo precio que cuando se utiliza un viaje sencillo, esto es, 1,10 euros, con la posibilidad, eso sí, de hacer transbordo (algo que no permite el billete ordinario).

Un usuario puede ahorrar, de media, hasta un 36,2% si utiliza un bonobús con transbordo en lugar del billete sencillo o univiaje.

El trayecto con esta tarjeta más caro es el de Madrid (1,83 euros), que mantiene el mismo precio desde 2019, seguido por San Sebastián (1,26 euros), Barcelona (1,14 euros), Cáceres y Girona (1,10 euros) y Lleida (1 euro). Ninguna de estas ciudades ha modificado el importe en esta categoría respecto de la tarifa de 2020.

Es destacable en el caso de San Sebastián y Barcelona, la convivencia de este título con otras numerosas opciones que ofrecen mayores reducciones de precios para diferentes perfiles de usuario. En estas dos capitales el clásico bono 10 o tarjeta monedero similar es considerado como títulos de transporte para viajeros poco frecuentes. Se intenta fomentar así el uso del transporte público con una mayor frecuencia y, al mismo tiempo, desincentivar el uso del vehículo privado en los desplazamientos dentro de la ciudad y zonas metropolitanas.

En el otro extremo, los viajes más baratos para esta categoría se encuentran en Logroño (0,53 euros), Ávila (0,55 euros), Salamanca (0,59 euros), Palencia, Santiago de Compostela, Vitoria y Segovia (todas, 0,60 euros).

Mayor incentivo a los usuarios más frecuentes

En general, las tarifas analizadas (billete univiaje, bonobús con o sin transbordo, tarjeta mensual y billete nocturno) se mantienen, al igual que ocurría el año pasado, sin grandes modificaciones respecto de las tarifas de 2020. Es llamativo, sin embargo, el caso de Logroño, donde el billete univiaje o sencillo sube un 38,9% (pasando de 0,72 a 1 euro), mientras que el abono mensual baja de precio un 26,4%, la mayor bajada en esta categoría (pasa de 33,97 a 25 euros). De igual manera, en Castellón también sube considerablemente el billete univiaje (un 14,3%, de 1,05 a 1,20 euros). En ambos casos, las modificaciones tarifarias tienen el objetivo de penalizar al usuario esporádico y, en el caso de Logroño, además, favorecer al usuario más frecuente.

En Málaga también se modifican las tarifas siguiendo este mismo objetivo y suben así los billetes univiaje (un 7,7%, al pasar de 1,30 euros a 1,40 euros) y el trayecto con bonobús o tarjeta monedero similar con trasbordo (1,2%, de 0,83 a 0,84 euros), mientras se mantiene congelado el importe de la tarjeta mensual.

Palencia rompe esta tendencia con una fuerte subida en el bonobús con transbordo o tarjeta monedero similar (un 20,0%, de 0,50 a 0,60 euros), mientras en el billete sencillo la subida es menor (6,7%, de 0,75 a 0,80 euros). También Zamora, donde se da la mayor subida de la tarjeta mensual (un 11,1%, de 40,50 a 45 euros), en un año en el que se han congelado tarifas de forma mayoritaria (36 de un total de 57 ciudades).

La asociación considera positivo que las operadoras del transporte público urbano vayan ampliando la gama de títulos para beneficiar a los usuarios más frecuentes, siempre que ese cambio vaya aparejado de una mejora en el servicio con, entre otras cosas, un aumento de las frecuencias de paso. FACUA lamenta que, por el contrario, Madrid, la ciudad más poblada del Estado y una de las que cuenta con mayores desplazamientos diarios de población, no se una a esta tendencia de ampliación de títulos y de fomento del uso del transporte público a través de sus tarifas.

Tarjeta mensual

La tarjeta que permite viajes ilimitados en un periodo de tiempo de un mes, se ofrece en 39 de las 57 ciudades incluidas en el estudio. Su tarifa oscila entre los 15 euros de Albacete y los 54,60 euros de Madrid, mismo precio que en los tres últimos años. La tarifa media es de 33,76 euros, un 0,3% menos que en 2020.

A Madrid le siguen, como ciudades más caras, Girona (47 euros), Valencia y Zamora (45 euros), Oviedo (42 euros), Tarragona (41,50 euros) y Granada (41 euros). Las más baratas tras Albacete son Ciudad Real (20 euros), Soria (21,50 euros), Ávila (22 euros) y Salamanca (22,05 euros). Las cinco mantienen las mismas tarifas de 2019 y repiten como ciudades más baratas en esta categoría.

Dos ciudades suben las tarifas de este título de transporte (Zamora, un 11,1% y Mérida, un 0,7%) y una, baja (Logroño, un 26,4%).

Diversidad de perfiles y de combinación de medios de transporte

FACUA valora el fomento del uso del transporte público, más económico y mejor para el medio ambiente, que están haciendo numerosas ciudades a través de la diversificación de perfiles de uso a través de una mayor oferta de títulos de transporte. Así, Barcelona no sólo cuenta con numerosas bonificaciones, como la gratuidad del uso del autobús hasta los 16 años, sino también diferentes bonos multipersonales. Entre otros, existe uno específico para situaciones especiales de contaminación. Destaca la Tarjeta Verde, que ofrece la posibilidad de viajar gratis en transporte público durante tres años a aquellas personas empadronadas en el ámbito de la ATM (Autoridad de Transporte Metropolitano) que acrediten el desguace reciente de un vehículo contaminante y que se comprometan a no adquirir otro durante el periodo de vigencia de la tarjeta.

Otras ciudades ofrecen diferentes modalidades de abonos mensuales progresivos, esto es, más baratos conforme más se viaja. Es el caso de Palma, A Coruña, San Sebastián, Tarragona y Girona. En estas últimas dos ciudades (así como en Lleida) además, conviven los títulos de transporte municipales con los comarcales, que ofrecen una gran variedad de billetes multiviajes.

En Euskadi, además, existe la posibilidad de utilizar el título de transporte de una ciudad en otras capitales de provincia, donde las tres tarjetas monedero de las capitales (Mugi en San Sebastián, BAT en Vitoria y Barik en Bilbao) son válidas en los tres sistemas de transporte (aunque varían las tarifas de uso conforme a las tarifas locales).

La asociación destaca también el esfuerzo de algunos servicios de transportes urbanos para unificar títulos y permitir el uso de una única tarjeta en autobuses y otros medios de transporte, como trenes de cercanías, metro, tranvía o en autobuses interurbanos. Es el caso de nuevo de las tres provincias catalanas mencionadas anteriormente, pero cada año se suman más ciudades a esta nueva modalidad.

Bonificaciones, gratuidad y tiempo de tansbordo

En el esfuerzo por facilitar el uso del transporte público, todas las ciudades contemplan la gratuidad del servicio para los más pequeños, pero la edad en la que los niños empiezan a pagar billete varía de una ciudad a otra. En su mayoría oscilan entre los tres y los cinco años. Sin embargo, es creciente el número de ciudades que permiten la gratuidad del servicio mucho más allá de esta edad a través del uso de una tarjeta que no cancela billete y es gratuita. Así, en Madrid no se paga hasta los 7 años, en Sevilla hasta los 11 años, en Albacete, Girona, Burgos y Tarragona, hasta los 12, en Oviedo y A Coruña, hasta los 13, en Valencia, hasta los 14, en Jerez de la Frontera y Valladolid, hasta los 15, en Barcelona y Palma, hasta los 16, en Gijón hasta los 17 y en Pontevedra, hasta los 21.

En cualquier caso, casi la totalidad de las ciudades encuestadas cuentan con una modalidad de carné joven y/o de estudiante que permite aplicar tarifas reducidas a estos colectivos. Las únicas dos ciudades que no cuentan con ningún tipo de deducción en esta categoría son Soria y Cáceres. En ambas localidades, a partir de los 4 años se paga billete completo (salvo que el menor tenga derecho a algún otro tipo de bonificación social).

Sólo hay ocho ciudades que no ofrecen la posibilidad de hacer al menos un transbordo entre diferentes líneas de autobuses durante un espacio determinado de tiempo en ninguna de sus modalidades de tarjetas (excluyendo las que tienen viajes ilimitados). Son Burgos, Cáceres, Ceuta, Huesca, León, Melilla, Mérida y Pontevedra. En el resto, el tiempo de transbordo oscila entre los 30 minutos de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Logroño, Palencia y Teruel y los 120 minutos de Santa Cruz de Tenerife (según la línea de autobús). En todas las que ofrecen esta posibilidad se contempla al menos un cambio de línea, pero el número de cambios difiere de unas a otras, hasta cuatro en algunos casos.

Casi todas las ciudades cuentan con bonificaciones para diferentes colectivos, como las familias numerosas o monoparentales, personas con diversidad funcional, pensionistas, jubilados, jóvenes y/o estudiantes, desempleados o algún tipo de bono social para personas en dificultades económicas. Sin embargo, no todas tienen bonificaciones para todos los colectivos.

Billete sencillo

El billete univiaje o sencillo, cuesta de media 1,23 euros en 2021. Con respecto al año pasado, ha subido un 1,5%. La diferencia entre la ciudad más cara (Barcelona, donde cuesta 2,40 euros) y la más barata (Lugo, con una tarifa de 0,64 euros) es de 275,0%.

Sólo seis de las ciudades encuestadas suben precios en esta modalidad (Castellón, Logroño, Málaga, Palencia, Teruel y Zamora). El resto, 50, mantienen las mismas tarifas que en 2020. Las mayores subidas son las de Logroño (38,9%) y Castellón (14,3%).

Ya somos 247.636