¿Hasta cuándo los fraudes masivos?

FACUA está celebrando en este año su veinticinco aniversario y somos conscientes de los grandes cambios que se han producido en España desde 1981 hasta hoy.

En este periodo se ha consolidado la democracia, se ha desarrollado la economía y el nivel de vida del conjunto de la población y nuestro país ha equiparado su marco normativo en la protección de los derechos de los consumidores a los existentes en los países más desarrollados de Europa.

Sin embargo, junto con estos grandes avances se está produciendo en los últimos años un fenómeno grave y preocupante. Nos referimos a los reiterados casos de fraudes o abusos masivos que están sufriendo los consumidores españoles. En 2002 se produjo el caso del cierre de las academias Opening, que dejaron a 90.000 consumidores sin los cursos que habían contratado y con la exigencia de los bancos de que debían seguir pagando los créditos solicitados para abonar dichos cursos.

Posteriormente, en mayo de 2006, se produjo el caso de Fórum y Afinsa, que provocó que unos 380.000 consumidores vieran esfumarse sus inversiones en dichas empresas. En diciembre del mismo año ha saltado el escándalo de la compañía aérea Air Madrid, que tras su cierre ha dejado sin servicio a más de 120.000 consumidores que tenían comprados sus pasajes. Junto con estos escándalos, los consumidores españoles sufren otros abusos o fraudes masivos, como el que se está produciendo por el redondeo en el cobro del primer minuto en la telefonía móvil aunque no se consuma la totalidad de dicho tiempo en la conversación.

En los inicios de FACUA, la existencia de los fraudes o abusos masivos, como el que se produjo como consecuencia de la comercialización fraudulenta y criminal del aceite de colza adulterado, se explicaban como resultado de la falta de leyes que protegieran a los consumidores y como consecuencia o herencia del pasado franquista en nuestro país, donde no existía un sistema democrático que protegiera a los consumidores.

Sin embargo, en estos momentos nuestro marco normativo es equiparable a los más desarrollados de Europa. ¿Qué es lo que falla?, ¿qué es lo que explica estas irregularidades?

Desde FACUA creemos que es necesario reforzar los instrumentos de control del mercado por parte del Gobierno central y las comunidades autónomas. Es fundamental que haya más sensibilidad a las denuncias de las organizaciones de consumidores que como la nuestra, viene denunciando la existencia de graves anomalías en la prestación de los servicios de grandes y pequeñas empreas y es necesario que se refuercen con más eficacia los servicios de inspección, claramente insuficientes al día de hoy.

Nuestros gobernantes deben fijar en sus agendas como un objetivo prioritario el control eficaz del mercado. Han de tomar buena nota de lo que está pasando y pasar a la acción con más inspecciones y sanciones realmente contundentes contra las empresas que incumplan la ley.

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