FACUA insta a vigilar que se cumpla la Ley de Residuos que obliga a los bares a dar agua del grifo gratis

La norma que entró en vigor el pasado sábado busca reducir el consumo de botellas de un solo uso. La asociación lleva años reclamando la medida.

FACUA insta a vigilar que se cumpla la Ley de Residuos que obliga a los bares a dar agua del grifo gratis

FACUA-Consumidores en Acción insta a las autoridades competentes a vigilar el cumplimiento de la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular que entró en vigor tras su publicación el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La normativa obliga a los establecimientos de hostelería y restauración a ofrecer agua del grifo gratis a los consumidores, entre otras medidas, buscando así una reducción del consumo de botellas de un solo uso.

FACUA llama a los consumidores a reclamar ante las autoridades de consumo las posibles irregularidades que pudieran detectar ante los incumplimientos que puedan realizar algunos establecimientos negándose a ofrecer agua del grifo sin coste, ayudando así a que la propia norma se cumpla.

La asociación lleva años reclamando esta medida al Gobierno, una práctica que ya se lleva a cabo desde hace mucho tiempo en otros países europeos, como Francia, y que ya habían adoptado varias normativas autonómicas. Así, destaca FACUA, con la ley nacional se garantiza que en los establecimientos de hostelería y restauración se den siempre a los usuarios la posibilidad de un recipiente de agua del grifo y los vasos para su consumo, de forma gratuita y complementaria a la oferta del mismo local.

FACUA señala que la medida fomenta el consumo del agua de grifo que, teóricamente, debe resultar totalmente seguro para la ciudadanía y, entre otras cuestiones, es más económico e incluso, más ecológico, al no implicar el uso de envases de plásticos. Se busca así reducir la generación de residuos y mejorar la gestión de los que no se pueden evitar.

Venta a granel

Otra de las medidas de la norma que busca la reducción de los envases de plástico de un solo uso es el fomento de la venta a granel en los establecimientos. Así, "a más tardar el 1 de enero de 2023", los comercios minoristas de alimentación con una superficie de 400 metros cuadrados o más tendrán que contar con, al menos, un 20 por ciento de su área a productos sin embalaje primario, con venta a granel o a través de envases reutilizables.

Además, deberán aceptar envases reutilizables (bolsas, fiambreras o botellas) de cuyo buen estado de higiene deberá responsabilizarse el usuario y en caso de no estarlo, el comerciante podrá rechazarlo.

Dos nuevos impuestos a partir de 2023

La Ley de Residuos contempla además la aplicación de dos nuevos impuestos que tendrán su aplicación a partir del 1 de enero de 2023. El primero de ellos se aplicará sobre los envases de plástico no reutilizables y el segundo al depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración de residuos.

El impuesto especial sobre plásticos será de naturaleza indirecta a todos los envases que sirvan para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías, como pueden ser los vasos de plástico o los rollos de plástico para embalar y evitar roturas en el transporte de productos.

Así, afectará a todos los envases que se fabriquen importen o adquieran dentro de la Unión Europea y que contengan plástico no reutilizable incluidos sus cierres. Estos impuestos se grabarán con 0,45 euros por kilogramo.

Sin embargo, quedan excluidos de dicho impuesto las pinturas, tintas, lacas y los adhesivos concebidos para ser incorporados a los productos destinados a tener la función de contener, proteger, manipular o entregar bienes o productos así como aquellos envases para contener, proteger, manipular, distribuir o presentar medicamentos, productos sanitarios, alimentos para usos médicos especiales, preparados para lactantes de uso hospitalario o residuos peligrosos de origen sanitario, así como los rollos de plástico para ensilados de uso agrícola y ganadero.

El segundo de los impuestos, al depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración, la Ley califica esta carga fiscal como un "instrumento económico clave para avanzar en la economía circular y en la consecución de los objetivos para la reutilización y reciclado en materia de residuos". Se trata de desincentivar esta práctica para contribuir a la reintroducción de los materiales de los residuos otra vez en la economía, como por ejemplo los reciclados.

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