Propiedad intelectual

El éxito de Luis Miguel 'Amarte es un placer' es un plagio, según una sentencia dictada en México

Un juez mexicano condena a <b>Luis Miguel</b>, el compositor <b>Juan Carlos Calderón</b> y la discográfica Warner Music a abonar al demandante el 40% de los beneficios generados por el tema.

El éxito de Luis Miguel 'Amarte es un placer' es un plagio, según una sentencia dictada en México
Portada del disco cuyo tema principal le da título.
Un juez mexicano ha declarado al cantante Luis Miguel culpable de plagiar una canción, según ha dado a conocer el compositor Marco Lifshitz, quien lo demandó hace seis años.

Según la sentencia emitida por el Primer Tribunal Unitario en Materia Civil y Administrativa el pasado 23 de abril, Luis Miguel, el compositor Juan Carlos Calderón, su editora El Pedrosillo y Warner Music México (antes Producciones Wea) emplearon el tema Siento nuestro aliento, de Lifshitz, para crear el éxito de Luis Miguel Amarte es un placer.

El dictamen del juez José Guadalupe Sánchez González, basado en las conclusiones de estudios realizados por peritos musicales, condena a los tres demandados a hacer partícipe al compositor agraviado por la piratería del 40% de los beneficios generados por el tema, según informa el abogado del demandante, Patricio McKelligan.

Se trata de un pago por concepto de remuneración compensatoria, de conformidad con lo establecido por la Ley Federal de Autor y la Ley de Propiedad Industrial.

El abogado indica que aún no se ha estipulado el importe de las ganancias, pero calcula que el astro vendió unos 3 millones de copias del disco con la canción, a unos 12,30 dólares cada una.

Luis Miguel, Calderón y Warner tienen 15 días para intentar una negociación con Lifshitz o en su caso entablar un juicio de amparo que duraría de tres a seis meses y cuya sentencia concretaría la cuantía de la compensación económica.

Lifshitz indica que registró su canción Siento nuestro aliento en marzo de 1997 en México y posteriormente presento ésta y un conjunto de melodías a directivos de Warner Music en 1999. No obstante, nunca supo qué pasó con sus canciones hasta finales de aquel año cuando reconoció en el tema de Luis Miguel Amarte es un placer una melodía muy similar a la suya. El fallo judicial supone, para Lifshitz, un mensaje a todos los compositores que se encuentren en la misma situación de que sí se puede pelear contra "la bola de ladrones intelectuales que sin importar su fama y sus nombres se dedican a dañar a los creadores".

Ya somos 198.333